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21 Nombres de mascotas que en la intimidad son graciosos, pero en público suenan algo vergonzosos

Hace unos años, alguien proclamó en Twitter el sueño de tener un perro y nombrarlo “Pafuera”, para que cuando le dijera “¡Pa’ dentro, Pafuera!”, el pobre animalito entrara en una confusión interminable. Hay muchas personas, casualmente lectores de Genial, que fueron más allá de ese deseo y cuando una nueva mascota apareció en su vida, no dudaron en ponerle un nombre extravagante. Con las mejores historias, armamos la siguiente lista. ¡Quizás puedas inspirarte para tu próxima adopción!

  • Tuve uno llamado “Sarnolito”. Pobre, era un perrito callejero que adopté, era una sarna caminando, pero al tiempo se compuso y logró ponerse bien. © Olga Banovsky / Facebook
  • Trabajo en una clínica y llegan mascotas con nombres bien raros. Hay unas perritas que se llaman “Mía” y “Tuya”, y también un pitbull llamado “Cabrón”. © Dallely Cruz / Facebook
  • Cuando me mudé a mi casa, una mujer que vivía enfrente se compró un perro y le puso Julio, como mi marido. Cuando nació mi hija, trajo una perra y le puso Ainara, como ella. Ya no están vivos los perritos, pero era una locura cuando los dejaba sueltos y los llamaba a gritos, me volvía loca. Todavía no sé si lo hizo porque me odiaba o le gustaba. © Aida Camacho Gonzalez / Facebook
  • Conocí un yorkshire que se llamaba “Laberinto”. © Dalila Salas Conde / Facebook
  • Mi abuelita le puso a su perro “El Güey”, y cuando le ladraba a la gente, le gritábamos “déjalo, Güey”, y algunas personas respondían “yo no le estoy haciendo nada” 😂. © Ady Villalba / Facebook
  • Un perrito de mi hermano se llamaba “Peito”. © Regina Poblete Poblete / Facebook
  • Tengo una perrita que es bien alegre, divertida y coqueta. Se llama “Veneka” y con cariño le digo “Venequita”. © Alex Robinson / Facebook
  • Una vez oí a mis vecinitas hablando sobre mi perrito pug. Una de ellas decía “se llama Dexter, pero todos le decimos ’El Feo’”. © JuDy Estrada / Facebook


  • Yo tenía un perro que se llamaba “Sin calzones”. Y cuando pasaba alguien y le ladraba, yo le gritaba: “Déjalo, Sin calzones”. © Jess Benitez / Facebook
  • A mi perrito lo estaba peleando otro perro y el dueño decía: “¡Sacudilo, déjalo!”. El perro se llamaba “Sacudilo”. © Belenchu Villalba / Facebook
  • Conocí una perrita a la que su dueño le puso “Comotú”. Era una risa cuando le preguntaban cómo se llamaba. © Angel Perez / Facebook
  • Tuvimos un perro que se llamaba “40” porque a mi esposo le dieron 40 pesos para que lo abandonara y nos quedamos con él, por eso le pusimos así. Era un perro tan bonito. © Ana Lilia Lopez / Facebook
  • Tengo un gato que encontré en la calle y le puse “Freddy Krueger”, porque era todo dientes y uñas, y mordía todo el tiempo. Ahora, después de un año, es lo más cariñoso y amoroso del mundo. © Liliana Blasetti / Facebook
  • A mi gata le puse “Mejillón” porque cuando la encontré muerta de hambre, solo tenía una lata de mejillón para darle de comer. Además es naranja, como el mejillón. © Isabelle Michaux / Facebook

¿Cuál es la historia que hay detrás de tu nombre? Con las mejores anécdotas quizás armemos el siguiente artículo sobre nombres llamativos.

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