8 Animales prehistóricos que se descubrieron recientemente y dejaron intrigados a los paleontólogos

La historia de la naturaleza todavía sigue siendo un misterio, en especial para aquellos investigadores que se dedican a estudiar a los animales prehistóricos que alguna vez poblaron nuestro hogar, la Tierra. Y siempre que se realizan nuevos descubrimientos, se comprende algo mejor el ambiente en el que se desenvolvieron los seres vivos en tiempos remotos.

Genial.guru realizó una nueva selección de animales prehistóricos de reciente hallazgo. También preparó dos bonos de especies no prehistóricas cuya existencia era desconocida hasta hace poco.

1. Un hadrosaurio mexicano

En el norte de México, un grupo de investigadores encontró en el 2005 una cola que supuestamente perteneció a un hadrosaurio. La excavación continuó y lograron hallar numerosos restos óseos, entre los que se destaca un cráneo completo en un 80 %. El proyecto de restauración del espécimen fue lanzado en el 2013. A partir de los análisis de la longitud del cráneo y la forma de la cresta, y luego de compararlo con otras especies como el Velafrons coahuilensis, los investigadores determinaron que este nuevo ejemplar representaba una nueva especie de hadrosaurio.
Debido a que la cresta posee la forma de una vírgula, surgió el nombre de Tlatolophus, que significa “cresta palabra”.

2. El Magallanodon, un roedor que vivió con los dinosaurios

En Chile se descubrió al mamífero más antiguo del país, que pudo haber coexistido con los dinosaurios. El nombre Magallanodon baikashkenke se debe a que sus restos fueron encontrados en la región de Magallanes. Por otra parte, el animal posee dientes incisivos y molares que se asemejan a los de otros ejemplares localizados en distintas partes del mundo.

El Magallanodon forma parte de un grupo de mamíferos primitivos conocidos como gondwanterios, que se cree que evolucionaron de forma independiente de los roedores. También se lo considera un intermedio entre los ornitorrincos (mamíferos que ponen huevos) y los marsupiales, aunque, hasta la fecha, no se halló ninguna evidencia fósil que demuestre estas teorías. Se cree que su tamaño era similar al de una nutria.

3. Dientes que revelan una nueva especie de mamífero prehistórico

Otro mamífero localizado en Chile es el Orretherium tzen, del cual solo se hallaron algunas mandíbulas cuyos restos de dientes difieren de los de otras especies del sur del país. Junto con el Magallanodon, este animal forma parte de los mamíferos que vivieron en la época de los dinosaurios y que hasta el día de hoy se siguen investigando. Por el momento, se cree que pudo haber tenido el tamaño, las proporciones y los hábitos de un zorrillo moderno.

Debido a que solo se conservaron cinco dientes, los investigadores usaron el término “tzen”, que significa “cinco” en el idioma aonikenk. Por otro lado, el nombre Orretherium es una fusión de dos palabras: “orre”, que en aonikenk significa “dientes”, y “therium”, que en griego significa “bestia”. El hallazgo de estos dientes en la Patagonia y en la península Antártica refuerza la teoría de que ambas regiones poseían un ecosistema en común que ayudó al desarrollo de estas criaturas.

4. Mosasaurios en Chile y la Antártida

Si bien desde el siglo XVIII se han hallado mosasaurios en Europa, también se encontraron algunos restos de cráneos de estos reptiles marinos en la Antártida. Parte de sus dientes fueron recuperados como moldes y, tras un exhaustivo análisis, se concluyó que se trataba del mosasaurio más grande hallado hasta ese momento.

Pero hace unos pocos años, se descubrió un nuevo tipo de mosasaurio que habitaba en la región central de Chile y del cual solo se pudo recuperar una vértebra. Pertenece al grupo de los mosasaurios mosasaurinos forma parte de los 10 especímenes conocidos a partir de fragmentos en las regiones de Chile y Argentina.

5. Un cocodrilo jurásico

El Burkesuchus mallingrandensis fue un cocodrilo que vivió durante el periodo jurásico. Un estudio sugiere que este animal está relacionado estrechamente con los cocodrilos modernos. Sus restos óseos fueron encontrados en Mallín Grande, una región localizada al sur de Chile; de allí su nombre Burkesuchus mallingrandensis.

Se estima que su longitud apenas supera los 70 cm de largo; es decir, su tamaño es bastante menor que el de otros cocodrilos. Por otra parte, sus patas delanteras tienen una postura más erguida que la de los cocodrilos actuales, aunque es muy similar en sus patas traseras.

6. Un reptil de fuertes mandíbulas

En Brasil, se descubrió el fósil de un reptil primitivo perteneciente al grupo de los ornitosúquidos, que hasta el momento solo habían sido descubiertos en Escocia y en Argentina. Debido a la fuerza de su mandíbula y también a causa del lugar del hallazgo, el nuevo espécimen fue denominado Dynamosuchus collisensi.

Esta especie de ornitosúquido difiere de las demás por poseer una piel rugosa. Su cuerpo podría llegar a medir dos metros de largo. Probablemente se trate de un animal carroñero, a pesar de que tiene una fuerte mandíbula. Posee varias similitudes con el ornitosúquido de Argentina, por lo que se piensa que existe una estrecha relación de parentesco entre ellos y que además habitaban ambientes semejantes.

7. Arackar licanantay, el titanosaurio más pequeño

Según un estudio reciente, el Arackar licanantay pudo haber vivido en la actual zona occidental de la cordillera de los Andes. Se encuentra dentro del grupo de los titanosaurios y es uno de los fósiles más completos hallados en el margen occidental de Sudamérica. Luego de analizar los restos de un ejemplar subadulto, se estima que este dinosaurio pudo haber medido unos 6,3 metros de largo.

Su nombre significa “osamentas atacameñas” y probablemente habitó en lo que hoy es la región de Atacama. Se considera que el Arackar licanantay es uno de los titanosaurios más pequeños del grupo. Cuenta con algunas características únicas, como sus vértebras dorsales, y sus extremidades son más rectas que las del resto de los titanosaurios.

8. Una tagua chilena

En la laguna seca de Tagua Tagua, Chile, se hallaron los restos de un ave prehistórica perteneciente al grupo de las taguas. Probablemente se trata de un animal de gran tamaño que pudo haber coexistido con los seres humanos, junto con otros mamíferos y vertebrados, también extintos.

A pesar de que solo se encontraron unos pocos huesos, algunas curiosidades de esta tagua prehistórica se pudieron desentrañar; su largo llegaba hasta unos 60 o 70 centímetros, y se piensa que probablemente no tenía la capacidad de volar, debido a su peso. De todas maneras, puesto que el hallazgo consiste en unos fragmentos de los huesos de las patas, son necesarios más estudios o fósiles más completos para poder comprender mejor sus características.

Bono 1: Nueva especie de pulpo

En el 2016 se halló una nueva especie de pulpo de tamaño mediano y conocido como Emperador Dumbo, que habita en aguas profundas. Para estudiarlo, se utilizaron técnicas no invasivas, como la tomografía computada o la resonancia magnética, que permiten ver las estructuras internas sin manipular al animal, aunque sí se le tomó una muestra de ADN.

Tras analizar las imágenes, se comprobó que el Emperador Dumbo posee un número mayor de ventosas y que las branquias son diferentes de las de otros tipos de pulpos.

Bono 2: Camaleón en miniatura

Un grupo de investigadores estudió a una especie de camaleón conocida como Brookesia nana, que tal vez sea uno de los reptiles más pequeños del mundo. Las hembras miden unos 19 mm de largo, superando así a los machos, que apenas llegan a los 13,5 mm. Se cree que se encuentra entre las especies que están actualmente amenazadas.

¿Cómo crees que sería la vida si todavía vivieran algunos de estos animales? ¿Qué especies prehistóricas te habría gustado conocer?

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