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Un refugio pidió ayuda para abrigar a pichones que habían caído de sus nidos y la respuesta de tejedoras de todo el mundo no se hizo esperar

La primavera es símbolo de renacimiento. En esa época, la naturaleza trabaja con energía vistiendo a los árboles con hojas y a las plantas con flores. Los pájaros van de aquí para allá llenado el aire de alegres trinos mientras preparan sus nidos para recibir a sus polluelos. Sin embargo, en esta estación también llegan las lluvias, a veces tan fuertes que más de un pichón termina cayendo de su nido, corriendo el riesgo de morir si sus padres no logran salvarlo. La reserva de aves Carolina Waterfowl Rescue se planteó el objetivo de ayudar a estas pequeñas aves desamparadas con una idea genial: pedir donaciones de nidos tejidos. Por fortuna, la respuesta de la gente no se hizo esperar.

En Genial.guru nos enternecimos tanto con esta historia que no podemos esperar más para compartirla contigo.

La reserva

Carolina Waterfowl Rescue está ubicada en Charlotte, Carolina del Norte. Es una organización sin fines de lucro que se encarga de rescatar, cuidar y rehabilitar a animales salvajes, exóticos o de granja. Cada año, la reserva atiende a más de 1 000 aves de hasta 40 especies distintas.

Este año, la organización esperaba realizar cerca de 3 000 rescates. Por eso, en el mes de abril hizo una petición muy especial: pequeños nidos tejidos para que las aves pudieran crecer, dormir y mantenerse abrigadas. La lana ayuda a simular lo que sería su hogar en su hábitat natural.

La ayuda no se hizo esperar

La petición recorrió el mundo entero y la ayuda no tardó en llegar. Miles de niditos tejidos fueron recibidos por los voluntarios de la reserva, los cuales provenían de cada rincón del planeta. Desde Canadá hasta Japón, manos tejedoras colaboraron para que ningún ave se quedará sin su casita de lana.

La ayuda fue tanta que hay más nidos de los que se necesitaban en un principio. Pero ese no es ningún problema, ya que los sobrantes serán donados a otras reservas. Además, también se utilizan para albergar a pequeños animales recién nacidos, como zarigüeyas, conejos y gatitos.

Pequeños nidos de amor

Jennifer Gordon, fundadora de la reserva, contó que no solo recibieron nidos tejidos a mano. Las personas también enviaron notas de admiración y de apoyo por el enorme trabajo que realizan todos los voluntarios del refugio.

Ellos no solo cuidan de más de 3 000 aves que viven allí, sino que también se encargan de alimentar y rehabilitar a otros 1 000 animales que llegan en situación de riesgo. Saber que este arduo trabajo no pasa desapercibido es un gran estímulo para continuar.

Cómo ayudar

La reserva tiene un programa de voluntariado para alimentar a pajaritos cantores heridos y huérfanos. Para colaborar es necesario llenar un formulario. Son muchas las personas que cada año dicen “presente” y dedican tres horas diarias a alimentar a las aves.

Otra manera de brindarles un hogar a los animales del refugio es dándolos en adopción. Quien desee adoptar cisnes, gallinas, patos, gansos o conejos para que formen parte de su familia puede hacerlo enviando un correo electrónico a la reserva. Cada solicitud es evaluada con cuidado, pues es importante que los adoptantes ofrezcan un lugar libre de depredadores

¿Se te ocurren otras maneras de fabricar hogares para los animales que lo necesitan? ¿Tuviste un ave de mascota alguna vez? Cuéntanos en la sección de comentarios.