10+ Cosas que hacemos mal en el baño

Desde la infancia nos enseñaron que antes de comer hay que lavarse las manos con agua caliente y jabón para matar los gérmenes, y cepillarse los dientes estrictamente 2 veces al día. Pero cada uno tomó estas reglas a su manera, y como resultado, algunos las descuidan, mientras que otros, por el contrario, las observan demasiado. Por eso hemos recopilado las “infracciones” comunes que cometemos en el baño.

Genial.guru te recomienda revisar las reglas de conducta en esta área y verificar si tú también cometes errores.

1. El inodoro

  • Descargas el agua con la tapa del inodoro levantada. Un estudio en la Universidad de Oklahoma descubrió que los olores desagradables en el baño pueden desempeñar un papel importante en la transmisión de enfermedades infecciosas. Por ejemplo, en 2012, se realizó un experimento que reveló que la bacteria infecciosa Clostridium difficile (causa náuseas y diarrea) puede propagarse cuando descargas el agua con la tapa abierta.

  • Te quedas sentado en el baño por mucho tiempo. Los médicos están seguros de que, debido a esto, aparecen los primeros síntomas de las hemorroides. Aunque pueden irse por su cuenta en el transcurso de una semana, si continúas de la misma manera, no podrás prescindir de la ayuda médica.

  • Devuelves el cepillo de baño mojado al soporte después del uso. Como se sabe, la humedad crea condiciones favorables para la reproducción de microbios. Para evitarlo, deja que el cepillo se seque por completo antes de volver a colocarlo en su lugar, o mejor, sumérjelo primero en un desinfectante y déjalo ahí por un par de minutos.

2. El uso del cepillo de dientes

  • Te olvidas de limpiarlo. Investigadores de la Universidad de Manchester descubrieron cerca de 10 millones de gérmenes, como E. coli, en el cepillo de dientes. Por lo tanto, es importante enjuagar bien el cepillo de dientes después de cada uso y, cada tanto, remojarlo por 30 minutos en una taza de vinagre para eliminar los gérmenes restantes. Y no te olvides de cambiarlo cada 3 meses.
  • Lo secas incorrectamente. La Asociación Dental Americana insiste en que el cepillo solo se puede secar en posición vertical y en una tapa con agujeros. Esto ayudará a prevenir el riesgo del acceso de las bacterias desde, por ejemplo, la jabonera de al lado, de la que se olvidaron de drenar el agua acumulada.

3. Limpias las superficies a temperatura ambiente

La gerente de uno de los hoteles en Arlington, Virginia, ha desarrollado una fórmula para una limpieza de calidad del baño y del inodoro. Es necesario calentar la habitación en la que vas a limpiar a una temperatura 10 C° más alta de lo habitual, y solo enconces comenzar a limpiar. Tales condiciones duplicarán la efectividad de los detergentes alcalinos.

4. Te lavas las manos incorrectamente

  • Usas agua caliente para lavarte mejor las manos. Investigadores de la Universidad Vanderbilt en Tennessee descubrieron que el agua fría cumple esta misión igual que el agua caliente. Los autores del experimento enfatizaron: para matar a todos los microbios de las manos, de todos modos, es necesaria una temperatura del agua de al menos 100 °C.
  • Te lavas las manos demasiado rápido. Según los datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU., 20 segundos es tiempo suficiente para lavarse bien las manos con jabón. Pero el 95 % de las personas lo hacen mal. Según un estudio de la Universidad de Michigan, la duración promedio del lavado de manos fue mucho menor que la recomendada: unos 6 segundos. Para desarrollar el buen hábito es suficiente contar en tu mente hasta 20 durante este procedimiento higiénico o cantar la canción de feliz cumpleaños dos veces.

5. En la bañera

  • Peeling frecuente e intenso. Una vez cada 7 o 10 días será suficiente para mantener la piel sana y bien arreglada, pero no frotando agresivamente con una esponja, cosa que mata la barrera protectora natural. En cambio, usa una solapa de algodón y limpia el cuerpo suavemente mientras te duchas.
  • Te frotas el cuerpo de la cabeza a los pies con una toalla. Esto elimina los lípidos, las proteínas y los ácidos grasos de la piel, que la protegen de irritación. Es mejor acariciar suavemente la piel con una toalla y dejar que se seque naturalmente.
  • No te enjuagas completamente el gel de ducha del cuerpo. Los especialistas en marketing aseguran que es una capa protectora que protege contra la influencia del ambiente externo y ayuda a mantener la piel hidratada. En realidad, los residuos del gel pueden provocar la obstrucción de los poros y causar aparición de espinillas.
  • No prestas suficiente atención al cuero cabelludo mientras te lavas el cabello. La Dra. Francesca Fusco afirma que el cuero cabelludo extremadamente seco puede inflamarse y causar pérdida del cabello, así como picazón y descamación. Para evitar tales situaciones, usa máscaras no solo para el cabello en sí, sino también para el cuero cabelludo.
  • Te lavas la cara en la ducha. Bajo la influencia de la corriente de agua y altas temperaturas, puede aparecer una red capilar en la cara. Si el masaje con un fuerte chorro de agua es beneficioso para todo el cuerpo y tiene propiedades anticelulíticas, no lo es tanto para el rostro.

6. Cortina de baño demasiado larga

Si has comprado una cortina y es un poco larga, es mejor cortar unos centímetros en la parte inferior y a los lados, de modo que sea perfecta para tu baño. De lo contrario, debido a la humedad constante, aparecerán hongos en los bordes, lo que puede dañar la salud.

7. Demasiados cosméticos en un estante, y no se utilizan todos los productos

  • Los medicamentos y las vitaminas deben almacenarse a temperatura ambiente, de 20 a 22 °C. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU., almacenar estos productos en un lugar húmedo, como un baño, hace que se vuelvan menos efectivos incluso antes de la fecha de vencimiento.
  • Las toallas de repuesto deberían almacenarse en un armario, ya que los baños son el medio ideal para el desarrollo del moho y de los hongos, y tus toallas son un paraíso para cultivarlas.
  • Los pinceles de maquillaje, al estar en el baño, no solo pueden deteriorarse, sino que también pueden infectarse con moho y otros gérmenes. Por lo tanto, guárdalos en cajas especiales u organizadores, y tampoco te olvides de limpiarlos después de cada uso.
  • La maquinita de afeitar y las cuchillas adicionales deben almacenarse fuera del baño. De lo contrario, la humedad puede causar óxido o quitar el filo de las cuchillas de afeitar incluso antes de su uso. Mientras que secar la afeitadora después de cada uso, por el contrario, aumentará su vida útil.

¿Cuál de las reglas fue un descubrimiento para ti? ¿Y qué otras conoces?

Ilustró Daniil Shubin para Genial.guru
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