10 Formas de controlar el tartamudeo para lograr comunicarse más fácilmente

Cuando alguien tiene que hablar en público o está a punto de asistir a una entrevista importante es probable que los nervios lo invadan y tenga algunas dificultades para hablar. El tartamudeo es un trastorno del habla que hace que la persona repita algunos sonidos, sílabas o palabras, y este puede ser un gran inconveniente a la hora de conversar, ya que interrumpe el diálogo. Por fortuna existen algunos trucos que pueden ser de gran ayuda para controlarlo y facilitar la comunicación con otras personas.

Genial.guru investigó más sobre el tema y recopiló algunos consejos para lidiar con este inconveniente porque, aunque no existe una cura total para este trastorno, algunos trucos pueden mejorar la calidad del habla.

Algunos datos sobre el tartamudeo

Este trastorno también es conocido como tartamudez. Es importante comprender que no es una enfermedad, sino una dificultad del habla. Puede ser un inconveniente para comunicarse de manera efectiva con los demás y puede influir en la calidad de vida de la persona que lo padece, impactando en su autoestima y en su manera de desenvolverse dentro de la sociedad. De manera general, esta condición puede dividirse en dos tipos:

  • El tartamudeo del desarrollo: este se presenta en el desarrollo de la niñez, ya que es en esta etapa donde se adquiere la habilidad del habla. También pueden existir algunos factores genéticos que influyan en este tipo de trastorno.

  • El tartamudeo neurogénico: puede presentarse después de un ataque, una lesión o algún tipo de trauma que impacte al cerebro. Cuando alguien padece este tipo de tartamudez, este órgano presenta dificultades para coordinar las distintas regiones que se involucran en el habla e impide que esta sea clara y fluida.

Técnicas y ejercicios

1. Acepta tu tartamudez y trabaja en ella

Aceptar que tienes dificultades para hablar es el primer paso para encontrar una manera de resolverlo. Aunque el tartamudeo no tiene una solución absoluta, puedes hacer algunas cosas para controlarlo y reducirlo. Es importante que no te sientas avergonzado por tu forma de hablar, pues no estás solo y no eres el único que tiene este inconveniente. Tampoco eres culpable de padecerlo. Lo mejor es afrontar la realidad y empezar a trabajar para mejorar las cosas, ya que tartamudear no te hace menos inteligente.

2. Habla lento y practica frente al espejo

Practicar frente al espejo a un ritmo que te haga sentir cómodo puede ser una manera de prepararte y mejorar la comunicación que tienes con otras personas. Si lo prefieres, puedes imaginarte a alguien en específico, y eso ayudará a reducir los nervios y el tartamudeo cuando tengas que hablar con ese sujeto. Cuando estés solo, probablemente tartamudees menos y, de alguna manera, eso te servirá para confiar en ti mismo, mejorar tu autoestima y ver cuáles son las palabras que más te cuesta pronunciar para que puedas trabajar en ellas. Así, cuando llegue el momento de hablar en público, tu mente se remontará al momento en el que practicaste y todo será más sencillo.

3. Elige un texto interesante y léelo en voz alta

Uno de los beneficios que tiene leer en voz alta es que puede fortalecer las aptitudes del habla, la escucha y la escritura. Dedicarle de 5 a 10 minutos al día es una manera efectiva para acostumbrarse a los sonidos y poner en práctica algunas palabras que resulten complicadas. Lo más recomendable es que alargues las primeras sílabas y lo hagas con calma, a un ritmo con el que te sientas cómodo. Hacer este ejercicio cuando estés solo será favorable para que permanezcas relajado y concentrado. Aunque tartamudees, sigue leyendo y enfócate en trabajar en las palabras que más te cuesta pronunciar.

4. Aprende a controlar tu respiración

Aprender a respirar de una manera correcta es fundamental para hablar mejor. Mientras más efectiva sea la respiración, más potencia tendrá la voz, lo que permitirá que tu comunicación sea más relajada. Ponerlo en práctica 10 minutos al día hará que te acostumbres a respirar con el abdomen, y poco a poco notarás los cambios que experimentarás al hablar. Además, la respiración te ayudará a reducir la ansiedad y los nervios porque, aunque no son las causas principales del tartamudeo, son factores que pueden incrementarlo. Al respirar y sentirte relajado podrás enfocarte en lo que quieres expresar y, al mismo tiempo, podrás tener un control del ritmo con el que hablas.

5. Haz llamadas telefónicas

Probablemente, para ti sea más sencillo enviar un mensaje de texto, pero si lo que buscas es practicar y no estás listo para interactuar con personas de manera física, uno de los mejores métodos es hacer llamadas telefónicas para que puedas encontrarte con palabras que consideres un obstáculo. Mientras más las practiques, más sencillo será pronunciarlas en otras ocasiones. Este ejercicio también te dará la oportunidad de usar técnicas de alargamiento en algunas sílabas para evitar el tartamudeo. Antes de hacer una llamada enfócate en su propósito y anótalo. Cuando estés en medio de la conversación mantén la calma y habla despacio. Al terminar, analiza en qué momentos tartamudeaste e intenta hacerlo mejor la próxima vez.

6. Registra las palabras que no puedes pronunciar fácilmente

Todas las personas son diferentes y, por lo tanto, cada una tiene dificultades para pronunciar ciertas palabras. Cuando alguien tartamudea puede tener bloqueos, usar prolongaciones o hablar con repeticiones muy marcadas. Es importante detectar y llevar un registro de cuáles son los sonidos que resultan más complicados, con la intención de analizarlos y trabajar en ellos para que puedan ser más sencillos. Es normal que, al principio, las frases más conflictivas sean evitadas, pero, con la práctica, será más probable que puedas incluirlas en las conversaciones habituales. Hasta que tengas la seguridad suficiente puedes sustituirlas por sinónimos, y así reducirás el tartamudeo.

7. Analiza lo que haces cuando tartamudeas y cuando hablas de manera fluida

Para que puedas comprender mejor el tartamudeo y saber cómo puedes controlarlo es importante que dediques un tiempo para estudiarlo. Es fundamental que identifiques los movimientos que haces cuando tienes este inconveniente en tu comunicación. Probablemente no lo consigas en los primeros intentos y te resulte difícil notar las cosas que haces en medio del tartamudeo, pero enfócate en detectarlas para que puedas buscar un modo de cambiarlas.

Por otro lado, también debes fijarte en lo que haces cuando hablas de manera fluida. Escúchate hablar de este modo e intenta recopilar esos recuerdos. Tal vez te guste prestarle más atención al sonido de tu voz, al movimiento que hacen tus labios o a la vibración que se genera en tu garganta. Cualquiera de estas cosas puede ayudarte a concentrarte más fácilmente cada vez que hablas, logrando que tengas una fluidez más efectiva.

8. Canta una canción completa

Por alguna extraña razón, las personas que tartamudean dejan de hacerlo cuando cantan. Tal vez se deba a que las regiones del cerebro que son las responsables del habla no son las que se encargan del canto. Quizá también pueda tratarse de la concentración que pones en los sonidos de la canción. Aunque no puedas cantar todo el tiempo en tus conversaciones, esta técnica podría ayudarte a desenvolverte y a ganar confianza. Si te sientes cómodo al cantar, cuando hables puedes agregarle un poco de música a tu voz, modulando su entonación y su volumen.

9. Haz pausas al hablar, atrévete y sé positivo

Lo primero que debes comprender es que una pausa no es lo mismo que un bloqueo. Es probable que, cuando alguien tartamudea, tienda a hablar a un ritmo más rápido para evitar el trastorno. Sin embargo, lo más recomendable es hablar lentamente porque, aunque no es garantía de que el tartamudeo desaparecerá, es una técnica que ayudará a controlar el ritmo de la comunicación.

Por otro lado, tienes que atreverte a decir lo que piensas, pues, a pesar del tartamudeo, las personas de tu alrededor te escucharán. No importa si lo haces lento o si tartamudeas... ¡simplemente hazlo! Mantén una actitud positiva y sonríe. Esto podría ser una forma para estar relajado y tranquilo, ganar confianza y hacer la comunicación más amena y sencilla.

10. Busca apoyo de un terapeuta del habla

Aunque hay varias maneras de lidiar con el tartamudeo, si notas que ninguna logra mejorar la forma en la que hablas, lo mejor es que acudas con un terapeuta del habla especializado en problemas como el tartamudeo. De esta manera podrá estudiar tu caso y asignarte el tratamiento más adecuado para que veas resultados más efectivos. Sé paciente, pues cualquier trabajo llevará tiempo y mucho esfuerzo. Mientras más te involucres en los ejercicios que te aconseje el especialista, más probable será que logres hacer algunos cambios.

Recomendaciones generales para las personas que interactúan con alguien que tartamudea

El tartamudeo resulta complicado para el que lo padece, pero muchas veces, las personas que están alrededor no saben cómo lidiar ante algunas situaciones. A continuación encontrarás algunos consejos que puedes seguir:

  • Nunca te burles, pues hacerlo podría hacer que la persona se sienta incómoda y que su autoestima se vea perjudicada con tus comentarios. Respeta sus sentimientos y su forma de hablar.

  • No intentes completar las frases que le está costando trabajo decir a la otra persona. Dale la oportunidad de lidiar con esos obstáculos para que pueda desarrollar una habilidad para controlarlos. Si quieres ayudarla, puedes usar palabras sencillas y hablar de manera lenta para ser empático con el ritmo con el que ella se comunica.

  • Si notas que está frustrado, intenta calmarlo y hazle ver que equivocarse no es malo, que muchas otras personas pasan por lo mismo y que él no está solo.

  • Evita darle recomendaciones. Permite que él mismo encuentre la manera de controlarse y alcance sus propios logros.

  • Mantén contacto visual y escucha con atención lo que está diciendo. Esto le dará confianza y lo hará sentirse tranquilo y valorado. Es importante que le demuestres con tus acciones lo mucho que disfrutas hablar con él. En ningún momento señales al tartamudeo como un problema. Intenta que lo vea como una oportunidad para aprender y acompáñalo en sus ejercicios.

¿Alguna vez has experimentado el tartamudeo? ¿Has utilizado algunos de estos consejos? ¿Qué otra técnica agregarías a esta lista? Cuéntanos en los comentarios.

Ilustró Natalia Tylosova para Genial.guru
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