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12 Datos curiosos sobre los Óscar que nos hicieron levantar las cejas

El 27 de marzo fue una fecha muy importante para los amantes del cine de todo el mundo, ya que se celebró la 94.ª ceremonia de los Premios de la Academia. Los mejores directores, guionistas, actrices y actores fueron galardonados con una legendaria estatuilla dorada. Como podrás imaginarte, un acontecimiento de esta magnitud requiere una preparación y organización exhaustivas. También hay una larga lista de personas entre bastidores que ayudan a hacerlo posible. Así que echemos un vistazo a cómo se organiza el evento.

Después de la montaña rusa de emociones que vivimos el domingo, Genial.guru decidió sacar a luz algunos hechos no tan conocidos sobre la ceremonia.

1. La preparación para la ceremonia lleva aproximadamente un mes

Los premios de la Academia son el evento más fotografiado del año en Hollywood así como una noche para que las estrellas del mundo del cine brillen. Tienen que estar perfectas de los pies a la cabeza. Por lo general, se necesita un equipo de especialistas y alrededor de un mes de agotadores entrenamientos para ponerse en forma para el evento.

“Los Óscar son la entrega de premios que mayor audiencia tiene en todo el mundo, así que cuando alguien lleva un vestido de un diseñador, es como una campaña publicitaria masiva para ellos”, explicó la estilista Tara Swennen. Pero el vestido no es lo único que importa. Cada aspecto del cuerpo de un famoso se vuelve el centro de atención, y por eso tienen que estar preparados para las cámaras y verse impecables desde todos los ángulos.

Las rutinas de entrenamiento se intensifican en el mes previo a los Óscar. Los vestidos de noche que las celebridades les piden prestados a los diseñadores por lo general solo vienen en tallas pequeñas. Como consecuencia, a veces tienen que contratar a nutricionistas y entrenadores personales para adelgazar en muy poco tiempo.

2. El vestido más caro que se usó en los Óscar valía 4 millones de dólares

El vestido más caro de la historia de los Óscar lo llevó Jennifer Lawrence en la ceremonia de 2013. Era un vestido rosa claro de Dior Couture que costaba 4 millones de dólares cuando se lo prestaron. No se puede negar que este atuendo era impresionante, pero para Lawrence fue un reto poder moverse con el vestido. De hecho, se tropezó y cayó cuando subía las escaleras para recibir el premio.

3. ¿Por qué gritan los fotógrafos?


Los Óscar no son glamurosos ni cómodos para todos los involucrados, especialmente para los fotógrafos. Pasan la mayor parte del tiempo apretados a lo largo de la alfombra roja, luchando por conseguir una buena toma. Mientras que los que están en la primera fila pueden interactuar con las celebridades, los que están detrás a menudo tienen que gritar para atraer su atención.

“Cuando se oye: ’¡A tu izquierda! ¡A tu izquierda! ¡Por encima del hombro!’, son los fotógrafos que intentan que los famosos miren en su dirección para las fotos. Necesitan que la celebridad mire directamente hacia el objetivo de la cámara, o la foto no se utiliza ni se vende”, explica el fotógrafo de Los Angeles Times Jay L. Clendenin.

“La cosa se pone fea a medida que se acerca el cierre de la puerta, porque es entonces cuando aparecen las más importantes figuras... en masa. Ahí es donde todo se vuelve realmente loco”, explica.

4. Los nominados reciben costosas bolsas de regalos

Aunque no todos se van a casa con un Óscar, los nominados en las categorías más importantes reciben una bolsa de regalo de seis cifras. Las empresas pagan hasta 20 000 dólares a la agencia de marketing encargada de preparar las bolsas de regalo para tener la oportunidad de ofrecerles sus productos a las celebridades más renombradas del mundo. Los regalos no son modestos ni mucho menos. De hecho, la fastuosa bolsa de regalos de 2020 estaba valorada en 225 000 dólares e incluía artículos como un brasier inteligente e incluso un crucero de lujo.

5. Los voluntarios llenan los asientos vacíos

Esos rostros desconocidos que vemos cuando la cámara muestra al público son en realidad voluntarios que llenan los asientos vacíos. En la ceremonia de los Óscar o en cualquier otra entrega de premios importante, ningún asiento debe estar vacío en ningún momento, salvo cuando los ganadores suben al escenario para recibir su premio. Las estrellas ni siquiera pueden abandonar sus asientos fuera de los descansos. Si lo hacen, tienen que volver a tiempo.

Como la ceremonia de los Óscar se considera el evento más prestigioso de la industria, no quedaría muy profesional que el teatro estuviera medio vacío. A los ocupantes de los asientos no se les permite hablar con nadie más que con otros ocupantes: ’’La mejor manera de describir el trabajo es como si uno participara del juego de la silla, pero con gente famosa’’, explica alguien que solía realizar esta tarea.

6. No se permiten aperitivos ni bebidas

Prepararse para el evento, caminar por la alfombra roja, posar para las fotos y asistir a la ceremonia propiamente dicha puede llevar horas, así que no es de extrañar que las estrellas suelan pasar hambre. Para evitar manchar sus vestidos caros, intentan mantenerse alejadas de la comida “de verdad”. Además, está estrictamente prohibido tener bocadillos o comida en el teatro. Sin embargo, algunos famosos se las arreglaron para colar algún bocadillo entre bastidores y tomar un bocado rápido antes de entrar al teatro.

Quizás recuerden a los dos presentadores que lograron eludir esta norma. Ellen DeGeneres pidió pizza en 2014 y Jimmy Kimmel sorprendió a todos con cajas de almuerzo en el asiento de los invitados.

7. ¿Qué sucede durante las pausas publicitarias?

Si te imaginabas a mayordomos deambulando por el teatro y sirviendo a los famosos, te sorprenderá saber que en realidad no es tan glamuroso. Durante las pausas publicitarias, el personal se apresura a limpiar el escenario, los encargados de llenar los asientos vacíos y los famosos aprovechan para estirar las piernas o ir al baño.

También es el momento perfecto para que los famosos repasen sus discursos antes de salir al escenario y, por supuesto, para que se pongan al día con sus colegas. A juzgar por las fotos entre bastidores, durante este intervalo es cuando los famosos pueden hablar con mayor intimidad.

Hace un par de años, la Academia decidió utilizar la pausa publicitaria para entregar los Óscar a los ganadores de 4 categorías para así reducir la duración del espectáculo a 3 horas. Pero esto provocó reacción tal en Internet que la Academia decidió reconsiderarlo.

8. Los ganadores de los Óscar no reciben dinero

Aunque el evento en sí cuesta una fortuna, la famosa estatuilla no viene acompañada de dinero como parte del premio. Sin embargo, los ganadores están mejor valorados y, por lo general, terminan consiguiendo contratos más importantes para futuros papeles. Además, también reciben las mencionadas bolsas de regalo.

9. Se acabaron los interminables discursos de aceptación

La actriz estadounidense Greer Garson pronunció un discurso de 6 minutos en 1942, el más largo que se haya registrado. La Academia decidió entonces reducir la duración de los discursos a 45 segundos. Se muestran recordatorios en el teleprónter y, cuando un ganador llega a su límite de tiempo, empieza a sonar música. Si siguen dando su discurso pasado este tiempo, les cortan el micrófono.

10. Si algo sale mal, cuenta un chiste

Este es uno de los trucos más viejos de la Academia. Una de las tareas del equipo de guionistas de comedia es escribir chistes de última hora por si algo sale mal o para algún momento incómodo, como si el presentador se cae o si se anuncia el ganador equivocado. Pero los chistes de los Óscar se seleccionan cuidadosamente: “Hay que tener cuidado de no cruzar la línea”, explica el antiguo guionista de los Óscar, Bruce Vilanch.

“Pero, dice, los guionistas empiezan a idear los chistes con unos 2 meses de antelación y los guardan en un ’libro de jugadas’ de 300 páginas”. Esta guía está justo fuera del escenario, para que el presentador pueda hojearla durante las pausas publicitarias para refrescar su memoria.

11. Nadie sabe realmente por qué la estatua se llama Óscar

El apodo de la estatua de los Premios de la Academia se utiliza desde 1939, pero su origen es causa de muchas discusiones. Según un rumor, la actriz Bette Davis le puso el nombre de “Óscar” porque se parecía a su marido, cuyo segundo nombre también era Óscar. Sin embargo, la Academia suele hacer referencia a la historia de Margaret Herrick, la secretaria ejecutiva de la Academia, quien dijo en broma que la estatuilla le recordaba al “tío Óscar”. El origen del nombre sigue siendo un poco misterioso, y el nombre oficial es “Premio de la Academia al Mérito”.

12. Liz Taylor rechazó una vez el premio

Puede resultar sorprendente que la legendaria Elizabeth Taylor esté en la lista de las 12 estrellas que rechazaron este premio. En 1966, tanto Elizabeth Taylor como su entonces marido, Richard Burton, fueron nominados como mejor actriz y mejor actor por Who’s Afraid of Virginia Woolf?, pero Burton convenció a Taylor de que no asistiera a la ceremonia.

En ese momento, Burton no había ganado el Óscar en 4 ocasiones y no podía soportar otro golpe a su ego, así que la pareja se fue de viaje a París. Burton efectivamente volvió a perder, mientras que Taylor ganó. Sin embargo, ella rechazó el premio en solidaridad con su marido.

¿Cuál de estos hechos te parece más sorprendente? Si conoces algún otro detalle interesante entre bastidores, no dudes en compartirlo con nosotros en los comentarios.

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