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12 Juegos de mesa tan extravagantes que no parecen reales (en uno gana el que recoge más gatos de la calle)

Hay juegos de mesa clásicos que todos conocemos: Monopolio, Scrabble, o el Juego de la Vida, por nombrar solo algunos. Sin embargo, el mundo del entretenimiento es tan amplio, que algunos títulos buscan desafiar la era digital recurriendo a la creatividad.

Genial.guru se metió de lleno en el universo de los juegos de mesa y recopiló una lista de ejemplos tan extravagantes que te harán dudar si realmente existen.

1. “La gran aventura del Sr. Tocino”

Tu personaje es un pedazo de tocino, y el objetivo final es llegar antes que el resto a una sartén con aceite hirviendo, lista para freírte. En cada turno, los jugadores deben girar una flecha que les dirá cuántos casilleros deben moverse en un tablero lleno de obstáculos que dificultan el camino, tal como ocurre en el clásico “Serpientes y escaleras”.

En tu camino a la meta debes atravesar distintas zonas, como el Pantano de Mostaza, el Páramo Salchicha y el Mar de Embutidos. Como queda claro, este es un juego de mesa no recomendable para quienes estén haciendo dieta o son vegetarianos. Pero si eres un amante de la carne, ¡no dudes en embarcarte en esta aventura!

2. “¿Qué voy a ser? El emocionante juego de carreras para chicas”

El objetivo de este juego de mesa, lanzado en 1966 y exclusivo para mujeres, era ser la primera en convertirse en una profesional. El primer problema es que las opciones de carreras a las que se pueden aspirar son propias de una época en la que no se habían realizado tantos avances en la igualdad de género: modelo, azafata, bailarina de ballet, actriz, enfermera y maestra.

Las jugadoras se movían por un tablero recogiendo tarjetas que podían ser de educación, temáticas o de personalidad, y ganaba quien recolectaba las que se ajustaban a una profesión específica. Muchas de esas tarjetas eran ofensivas: podía tocarte una que decía que tenías sobrepeso, por lo que ya no podías aspirar a ser modelo, u otra que decía que no sabías maquillarte, lo que impedía que llegaras a ser azafata.

3. “¡Estemos a salvo!”

Divertirse y aprender al mismo tiempo es lo que se propone “Estemos a salvo”, un juego pensado para que los niños se eduquen acerca de los peligros más comunes que pueden encontrar en la calle. Lanzado en 1986 por la empresa Milton Bradley (adquirida luego por Hasbro), cada jugador elige una figura que representa un chico y debe girar una rueda que le dirá la cantidad de casilleros que tiene que avanzar en un tablero, con el objetivo de dar una vuelta completa.

Algunos de los casilleros obligan a sacar una carta que plantea situaciones, como un extraño que te ofrece subirse a su automóvil, o un desconocido que te pide que les des una dirección. A su vez, hay tarjetas que ofrecen soluciones ante esos problemas: si se logra unir la situación con una respuesta acertada, se sigue jugando. Caso contrario, se pierde el turno.

4. “El juego de la loca de los gatos”

Los amantes de los felinos no pueden perderse este juego con un objetivo bastante simple: para ganar, hay que recoger más gatos que los competidores. Para hacerlo, debes mover una pieza por un tablero con la posibilidad de aterrizar en casilleros como “salvas a un gato atrapado en un árbol” y “rescatas a un viejo gato gruñón”.

Pero también hay espacios que te alejarán de la meta, como “cuidado con el perro” y “gatito distraído por una bola de pelusa”. El juego incluye unos 50 gatitos de plástico para repartir, y, aunque vestirse como una “loca de los gatos” es opcional, el fabricante lo recomienda.

5. “El rap electrónico de Vanilla Ice”

Vanilla Ice es un rapero que logró una gran popularidad en los primeros años de la década del 90, y fue en esa época en la que apareció este juego de mesa que lleva su nombre, el cual fue desarrollado por International Games (empresa que luego fue comprada por Mattel). Cada jugador recibe cartas con una palabra que debe ubicar en diferentes áreas del tablero y así formar estrofas que debe rapear con la ayuda de un micrófono que crea el ritmo.

Mientras más rimas se logren cantar, más puntos se obtienen. El ganador, desde ya, es quien logra más puntos, y, para concretar su victoria, tiene que hacer una actuación en solitario con todas las líneas creadas en el tablero. Hasta Jimmy Fallon se animó a probarlo delante de las cámaras en su programa The Tonight Show.

6. “Furia de ramen”

El ramen es un plato típico japonés que consiste básicamente en fideos servidos en un caldo que puede llevar carne, cerdo, salsa de soja y condimentos. Hay tantas variantes como regiones del país asiático, y muchas de ellas alcanzaron tanta popularidad internacional, que obtuvieron su propio juego de mesa.

Se trata de unas cartas que representan ingredientes y especias, y, al combinarlas de forma correcta, se logra una puntuación. Los otros jugadores pueden robarles esos ingredientes a los demás o arrojar pimientos picantes para arruinarles el plato mientras intentan elaborar sus propios fideos perfectos.

7. “El hundimiento del Titanic”

El Titanic está hundiéndose, y los jugadores deben rescatar al resto de los pasajeros y correr a los botes salvavidas antes de que sea demasiado tarde. Pero la cosa no termina ahí: tras escapar hay que moverse entre los casilleros para obtener comida y agua de las islas cercanas, con el fin de sobrevivir a los distintos peligros de la aventura.

Al moverse entre los espacios de un tablero hay que sacar tarjetas que pueden obligarte a enfrentarte a caníbales o arenas movedizas, las cuales te hacen perder un pasajero del bote. El jugador que logre mantener con vida a, al menos, un pasajero, y llegue al buque de rescate primero es el que gana.

8. “Gatitos explosivos”

El caricaturista Matthew Inman, fundador del sitio web de contenido humorístico The oatmeal, creó una petición online para financiar un proyecto: un juego de cartas llamado “Gatitos explosivos”. No solo logró recolectar los 10 mil USD que puso como meta inicial en 20 minutos, sino que superó con creces esa cifra al recibir cerca de 9 millones USD.

El objetivo es no volar por el aire ante un gatito que explota, y, para hacerlo, hay que usar cartas que lo tranquilizan: una incluye divertirlo con un puntero láser y otra simplemente invitarlo a una clase de yoga. También puedes evitar perder salteando turnos o atacando a otros jugadores. “Es como el UNO, excepto que hay cabras, enchiladas mágicas y gatitos que pueden quitarte la vida”, resumió una reseña.

9. “Basurero de la ciudad”

El tablero de este juego de mesa imita a un gran basurero, e incluye piezas de plástico que simulan ser televisores rotos, autos en desuso y ramas de árboles. Además, incluye una topadora a batería que cada jugador se turna para encender, intentando enviar las piezas que están de su lado hacia el del oponente.

Destinado a niños de entre 3 y 8 años, el mensaje que transmite es que es divertido empujar basura de tu propiedad a la de otra persona y dejar que se convierta en su problema. Quizás esa fue una de las razones por las que este juego lanzado en 1977 no es producido actualmente.

10. Ajedrez de tres jugadores

El ajedrez es un juego de mesa clásico, pero existen distintas variantes: algunas cambian las piezas tradicionales (como pueden ser personajes de Star Wars), y otras establecen reglas diferentes. Pero hay una que llama la atención por su complejidad: se trata de un ajedrez que permite que tres personas jueguen en simultáneo.

Además de tener que agregar un tercer color de piezas al blanco y negro, se utiliza un tablero exótico, de forma hexagonal. También existen versiones de cuatro jugadores, para sumar cada vez más amigos a las partidas.

11. “No lo testeamos ni un poco”

La única regla de este juego es que gana el que no pierde. Cada jugador empieza con dos cartas, toma una del mazo y, de esas tres, elige una para leer las instrucciones. Los desafíos son varios: perder por un “Piedra, papel o tijera”, quedar eliminado por mencionar una palabra que queda prohibida o ganar entre todos los participantes por ser el más bajito de altura.

Cada partida puede durar desde 5 hasta 15 minutos, y casi que no hay dos iguales. La versión original fabricada en Estados Unidos tuvo tanto éxito gracias a su premisa de ser simple y, a su vez, caótica, que después se hicieron versiones adaptadas a distintos países.

12. “Feeley Meeley”

Este juego de mesa de 1967 es básicamente una gran caja con un agujero en el medio de cada uno de los cuatro laterales. El objetivo es meter la mano por allí e intentar descubrir lo que hay dentro. Incluye una serie de pequeñas figuras de plástico que imitan animales, como una cabra, un búfalo y un cerdo, y objetos tales como un tenedor, una cuchara y un peine.

Cada jugador saca una carta que le dice lo que debe sacar de la caja misteriosa y mete la mano para intentar encontrarlo. No hay turnos: los participantes juegan en simultáneo, lo que le agrega un poco de caos a la situación. Una vez que ya no queda nada en el interior, gana quien logró sacar mayor cantidad de figuras de plástico.

¿Cuál de estos modelos elegirías para pasar tiempo con tu familia o amigos? ¿Cuál te pareció más inusual? ¿Cuál es tu juego de mesa favorito? ¡Cuéntanos en los comentarios!