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20 Historias ocultas detrás de algunas de las joyas más deslumbrantes de la historia de la humanidad

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Las mujeres, y por qué no, los hombres, aman las joyas. Es que no hay cosa más bonita que una brillante piedra preciosa sobre la piel. En la historia de la humanidad, las joyas fueron protagonistas. Personajes influyentes, reinas, emperadores, zares y por supuesto, famosos, sucumbieron a piezas de joyería de invaluable valor e increíble belleza. Y detrás de cada joya, hay una interesante historia.

Genial.guru también sucumbió al encanto de los diamantes, perlas y piedras preciosas y te muestra algunas de las joyas más famosas de la historia, con datos curiosos sobre ellas.

1. Diadema de la emperatriz Eugenia de Montijo

La aristócrata española Eugenia de Montijo, fue esposa del emperador Napoleón III, sobrino nieto del conocido Napoleón Bonaparte. La emperatriz era una gran compradora de joyas, su debilidad.

Tenía una gran colección de ellas: tiaras, brazaletes, collares, etc. Lamentablemente, más tarde tuvo que vender su colección. El museo de Louvre tiene en exposición alguna de las joyas de la realeza francesa, donde se puede admirar esta hermosa diadema.

2. Pulsera Jarretière de Marlene Dietrich

La icónica femme fatale del cine, era apasionada por las piezas de joyería. No podía ser menos, pues nació en el seno de una familia de relojeros y joyeros. Tenía una amplia variedad de joyas de las mejores marcas.

La pulsera Jarretiére se hizo conocida porque la actriz la llevaba en la muñeca, durante la filmación de la película de Alfred Hichcock, “Pánico en la escena”. Cuando su vida de lujos la llevó a la bancarrota, subastó sus joyas, quedándose solo con la exquisita pulsera de rubíes y diamantes.

3. Perlas Mikimoto de Marilyn Monroe

El collar de perlas de la reconocida marca Mikimoto, fue un regalo de bodas que el beisbolista Joe DiMaggio le hizo a Marilyn Monroe. Aún después del divorcio, la actriz lo llevaba como valioso recuerdo. Antes de su fallecimiento, Monroe regaló la joya a una amiga. Más tarde, fue exhibido al público, antes de ser subastado.

4. Diamante Tiffany’s

De color amarillo, el enorme diamante brilla con luz propia. Fue descubierto en unas minas de Sudáfrica, y luego adquirido por la prestigiosa firma Tiffany & Co. Su gran tamaño y color son inolvidables por sí solos. Pero, la pieza se hizo mundialmente famosa por aparecer en el cine. La actriz Audrey Hepburn lo llevó puesto para la campaña de publicidad del filme “Desayuno en Tiffany’s ”, en 1961.

Dos personas más tuvieron el honor de usar tan bella pieza. Fue parte de un collar que llevó la Sra. Whitehouse en 1957, para un baile de Tiffany. En 2019, lo lució Lady Gaga en una entrega de premios. En 1995, se engarzó en el broche “Pájaro sobre roca”, exhibido en el Museo de Artes Decorativas de París. Hoy se expone en la tienda central de la firma, que se encuentra en la Quinta Avenida, Nueva York.

5. Diamante Cullinan

Este diamante es el más grande del mundo. Cuando fue encontrado en una mina de Sudáfrica, pesaba 621,35 gramos. Lo nombraron Cullinan en honor al dueño de la mina, pero también se lo conoce como Estrella del Sur, haciendo referencia a un diamante que aparece en un libro de Julio Verne.

En 1906 se lo regalaron al rey Eduardo VII, quien mandó a tallarlo. Se obtuvieron 105 piedras talladas del diamante original. Una de ellas decora la Corona del Estado Imperial Británica.

6. Diamante Hope

También llamado Diamante Azul, porque presenta esta tonalidad a simple vista. Esa particularidad se debe a la presencia de boro en su composición, lo que le da un color azul marino muy llamativo. Se hizo famoso porque detrás de su hermosura, existe una “maldición”.

Se dice que cada uno de los poseedores de la maravillosa pieza sufrió una desgracia fatal. Dicha maldición se atribuye al hecho de que el diamante fue robado del templo de una diosa india. Ahora se encuentra en exhibición en el Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsoniana.

7. Perla Peregrina

La perla, descubierta por un esclavo panameño hace más de 400 años, viajó por varios países hasta llegar a manos del rey de España, Felipe II. Sin embrago, el nombre no se debe a las travesías de la perla, sino a su singular forma. En siglos pasados, la palabra peregrino significaba “raro, o especial”. La perla estaba engarzada en un collar, junto a un importante diamante. La pieza formaba parte de las joyas reales españolas, que debían heredarse de padres a hijos.

En 1969, la bellísima alhaja fue subastada y comprada por Richard Burton, para obsequiársela a su esposa, la actriz Elizabeth Taylor. Con ella permaneció hasta su fallecimiento. La actriz lució el collar con la perla peregrina en dos de sus películas.

8. Collar de María Antonieta

El fabuloso collar de la reina María Antonieta, en realidad nunca fue de ella. La extraordinaria alhaja la encargó Luis XVI para obsequiársela a su amante, pero falleció antes que se terminara de engarzar. Los joyeros a cargo se vieron en un aprieto para vender la pieza, una vez terminada. Es que el collar poseía 647 diamantes, y estaba tasado en varios miles de libras.

Una condesa, que decía ser íntima amiga de la reina, convenció a un cardenal para que compre la joya en nombre de María Antonieta, con el único objetivo de quedárselo para ella. El cardenal, movido por la ambición de entablar mejores relaciones con la realeza, accede. Cuando el fraude es revelado, el cardenal es encarcelado, la estafadora se quita la vida y Maria Antonieta, totalmente inocente, es acusada de malgastar la fortuna real.

9. Anillo de compromiso de Lady Di

Fue la misma Diana Spencer, novia del príncipe Carlos, la que eligió el anillo que sellaría el compromiso matrimonial entre ambos. El anillo de oro con un zafiro oval rodeado de varios diamantes, pertenecía al catálogo de uno de los joyeros mas antiguos de Inglaterra.

Y ahí surge la polémica sobre esta preciosa y emblemática joya, porque si provenía de un catálogo, quiere decir que hay otros como él en el mundo. Sin embargo, eso no parece ser un problema para los miembros de la realeza, pues el hijo de Lady Di, William, se lo entregó a su prometida Kate Middleton.

10. Diamante Pink Star

De un precioso color rosado, el diamante se encontró en una mina de Sudáfrica en 1999. Es uno de los más grandes de ese color. Los joyeros tardaron 20 meses en cortarlo y darle forma ovalada, porque un movimiento en falso podría arruinar la belleza del diamante. En 2003 se exhibió en Mónaco ya terminado.

También formó parte de una exposición, en el museo smithsoniano, junto a otros increíbles y enormes diamantes. Pero, lo que hace aún más especial al “Estrella Rosa” es el precio con el que fue comprado en subasta en 2017: 71,2 millones de dólares. Esta impresionante suma convirtió al diamante en la joya más cara del mundo.

11. Collar de Johnathon Arndt

La joya más cara que jamás haya pisado la alfombra roja, la llevó puesta la cantante Carrie Underwood en 2013 para la entrega de los premios Grammy. El collar de 381 quilates compuesto por diamantes blancos en diferentes formas, fue creado por el diseñador de joyas Johnathon Arndt. La maravillosa pieza está valuada en 31 millones de dólares.

12. Collar Patiala

El impresionante collar es una obra de arte realizada por la firma Cartier, para el maharajá indio de Patiala en 1928. Contaba con cinco cadenas y un total de 2 930 diamantes, incluyendo el diamante amarillo más grande del mundo hasta ese momento. En la década del 40, el collar de mayor tamaño jamás realizado, desapareció misteriosamente del tesoro real y reapareció en 1982 en una subasta, en Ginebra.

En 1998, un representante de Cartier encontró parte del collar en una joyería de Londres. Fue adquirido por la firma y restaurado. Las piezas faltantes se reemplazaron por otras similares, para exhibirlo en la vitrina de la casa parisina.

13. Panteras de Cartier

La pantera es el felino que inspira a la casa Cartier, para realizar algunas de sus colecciones de joyas más famosas. Esa pasión nació en 1914, cuando los dueños de la firma pidieron a una artista que pintara un cuadro como invitación a una de sus exposiciones. La pintora hizo una bella acuarela, que representaba a una elegante mujer con una pantera a sus pies.

A partir de allí, el diseño felino aparece en preciosas joyas creadas por la firma, muchas de ellas adquiridas por personajes célebres y reconocidos en el mundo. Cartier sabe cómo hacer surgir la fuerza y libertad de la pantera en cada creación, con tanto éxito que resultan magnéticas por su belleza.

14. Tuti Frutti de Cartier

De los numerosos viajes que Jacques Cartier hizo a la India desde que se hizo cargo de la firma familiar en 1906, nació la inspiración para realizar coloridas piezas de joyería engazadas de rubíes, esmeraldas y zafiros. Inspirado en las artes indias, Cartier crea el estilo “Tutti Frutti”, que combina todas esas piedras preciosas en verdaderas obras de arte y buen gusto.

15. Jade Hutton-Mdviani

Barbara Hutton, perteneciente a la sociedad aristocrática neoyorquina, era una de las pocas mujeres ricas del siglo XX. Cuando contrajo matrimonio con el príncipe de Georgia, Alexis Mdivani, su padre le regaló un precioso collar con cuentas de jade auténtico, en color verde esmeralda y cierre de rubíes y diamantes realizado por la firma Cartier.

Tiempo después, el collar fue adquirido en subasta por la famosa joyería, y forma parte de su valiosa colección. El collar no solo tiene un valor histórico importante, sino también monetario, pues le costó a Cartier la bonita suma de 27,44 millones de dólares.

16. Gargantilla de oro, diamantes amarillos y esmeraldas en forma de cocodrilo de Cartier, perteneciente a María Félix

María Félix, la diva del cine mexicano de las décadas del 40 y 50, encargó una joya a la firma Cartier, de la que era clienta. Ella quería algo único, un collar en forma de cocodrilo hecho con sus piedras preciosas favoritas.

Para que los orfebres hicieran un trabajo perfecto, la actriz llevó como modelo a un bebé cocodrilo dentro de un frasco. No era la primera vez que hacía un pedido semejante. En otras ocasiones mandó a hacer un collar en forma de serpiente, pues amaba los reptiles.

17. Brazalete Belperron

Suzanne Belperron fue una famosa diseñadora de joyas del siglo XX. Para crear las piezas de joyería se inspiraba en flores, peces, insectos y sobre todo en el misterioso mundo submarino. Nunca firmaba sus creaciones, pues decía que su estilo original era suficiente para que fueran reconocidas en cualquier parte.

A pesar de la popularidad que gozaba en su tiempo, después de que la diseñadora fallece, su nombre cae en el olvido. Gracias a una subasta hecha en Ginebra, las joyas de increíble buen gusto volvieron a resurgir. En 2012 algunas de ellas fueron escogidas para engalanar la colección Chanel.

18. Collar del Sha

El último sha de Persia, Mohammad Reza Pahleví, encargó una bellísima pieza de joyería a la firma italiana Bulgari. El collar repleto de piedras preciosas era un regalo para su segunda esposa, la princesa Soraya. La soberbia alhaja de zafiros, rubíes, brillantes y esmeraldas engazados en oro amarillo, pertenece ahora a la valiosa colección de la misma casa que la creó, y la actriz Keira Knightley la llevó puesta durante una entrega de premios en 2009.

19. Collar de L’Wren Scott

Los premios Oscar de 2008 serán recordados, no por los famosos que recorrieron la alfombra roja, sino por el majestuoso collar que llevaba la actriz Nicole Kidman. Creado por la diseñadora L’Wren Scott, el collar estaba integrado por siete mil diamantes. y cubría todo el torso de la actriz. Por supuesto, el valor del mismo asciende a millones de dólares.

20. Diamante Taylor-Burton

El precioso diamante incoloro fue adquirido por Richard Burton, el quinto esposo de la actriz Elizabeth Taylor, como regalo para ella. Las características especiales de la piedra, su enorme tamaño y su elevado precio lo hicieron famoso.

También la forma en que el actor insistió a Cartier para que se lo vendiera. Semejante joya debía lucirse en el cuello de una gran mujer (en este caso, Liz Taylor) y no se escatimaron esfuerzos, ni dinero para conseguirlo. Por eso, hoy se lo conoce con el nombre de diamante Taylor — Burton.

¿Qué joya te gustaría lucir, aunque fuera una sola vez?

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