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8 Razones por las que ninguno de nosotros puede vivir sin contacto físico

La humanidad ha olvidado cómo comunicarse a través del tacto. Claro, les damos un abrazo ocasional y un beso en la mejilla a otras personas, pero las nuevas tecnologías han afectado la forma en la que nos relacionamos con ellas. Tenemos la impresión de que estamos más conectados entre nosotros, pero eso no es estrictamente cierto: una pantalla nunca podrá reemplazar el roce de una mano o una palmada en la espalda. Esto es preocupante, ya que el tacto era el primer sentido con el que solíamos comunicarnos, y ahora es el que menos utilizamos.

Genial.guru sabe que el contacto físico es crucial para nuestro bienestar, por lo que quiere compartir contigo algunas razones por las que deberías comenzar a tenerlo más en cuenta a partir de hoy.

1. El tacto forma parte de cómo los humanos fueron hechos para comunicarse

El tacto es parte intrínseca de la forma en la que los humanos están diseñados para poder comunicarse. Es el primer sentido que usamos para eso, y puede considerarse nuestro primer idioma real. Pregúntale a cualquier madre embarazada cómo, tocando su vientre, puede provocar que su bebé dé patadas, la cual es una forma de comunicación.

La idea de la comunicación no verbal, como la postura y la apariencia, es esencial para entenderse mutuamente, y no es nueva. Sin embargo, solo recientemente se ha demostrado en un estudio que podemos interpretar las emociones de otros tipos de comunicación no verbal como el tacto. Nacemos sabiendo “hablar” con ese sentido, y usar este lenguaje no solo nos permite expresar más de una emoción a la vez, como la gratitud, el orgullo y la satisfacción, sino que tocar a otra persona también hace que un mensaje sea más claro.

2. Es crucial para que una relación saludable prospere

Usar el tacto en una relación es vital para comunicar emociones, y esto sirve para fomentar una conexión, una satisfacción, felicidad, así como un sentido de seguridad y pertenencia. El vínculo puede volverse tan fuerte que los científicos han descubierto que las parejas solo necesitan tomarse de las manos para sincronizar sus ondas cerebrales, latidos cardíacos, respiración, y para aliviar el dolor.

Además, el tacto es tan poderoso que puede inducir efectos biológicos en la pareja. Hace que el cerebro libere oxitocina, también conocida como la hormona del amor, una sustancia que te hace sentir feliz, satisfecho y enamorado.

3. El tacto es muy importante para los bebés, ya que se trata de una cuestión literalmente de vida o muerte

Incluso cuando se satisfacen todas las necesidades básicas como la alimentación, el descanso y el cambio de pañales, una investigación demostró que los bebés que se ven privados del afecto por medio del tacto de una forma diaria pueden morir. Si la madre o el padre, o cualquier otro adulto en ausencia de los progenitores, no abraza, besa, carga o mima al bebé durante un tiempo suficiente, su desarrollo y salud mental pueden verse afectados y, en última instancia, su propia vida. Este puede ser un hecho capaz de demostrar cuán vital es el contacto físico para los seres humanos.

Los científicos saben que el tacto es trascendental en el desarrollo físico, emocional y mental de los humanos. Algunos creen que nuestra necesidad de contacto con otros está conectada con nuestra necesidad de recibir amor. Habría sido una herramienta de supervivencia que desarrollamos durante la evolución, la cual nos ayudó a mantenernos vivos.

4. Es la clave para nuestra salud mental

Como somos animales sociales, nuestras necesidades básicas requieren del contacto. La mayoría de nuestras interacciones van acompañadas de una especie de roce o toque, como una palmada en la espalda, un apretón de manos, un abrazo o un beso como saludo, dependiendo de cada cultura. Este tipo de contacto ayuda a desarrollar una relación de confianza. Esa es la razón por la que la soledad no solo se considera una falta de interacción social con las personas. sino también una carencia de contacto físico.

El tacto nos ayuda a tomar consciencia de nuestros límites personales y físicos, pero, al dejar que alguien cruce esos límites, permite que surja la familiaridad, y nos permite conectar con amigos y enamorados.

5. También podría ser crítico para nuestra salud física

Con tantos tratamientos físicos a nuestra disposición que no resultan en facturas médicas caras, es fácil ver por qué muchas personas optan por los remedios tradicionales. Podría ser una cita para acupuntura o una sesión de masaje quiropráctico. Pero la verdad es que, aparte de que el precio es más bajo, estos tratamientos funcionan porque en muchos de ellos se implica el contacto físico.

El tacto ha sido reconocido en las culturas chinas y de la India, por ejemplo, y se lo considera un tratamiento para la curación. En la actualidad, investigaciones médicas están comenzando a demostrar cuán poderosa puede ser esta práctica. Una serie de ejemplos de un estudio exploró la forma en la que el tacto puede convertirse en una manera de disminuir el dolor en pacientes con cáncer, además de investigar cómo reduce la ansiedad en pacientes con demencia.

6. Te hace feliz a ti y a tu cerebro

Debido a que nuestro cerebro libera oxitocina cuando permitimos que alguien nos toque, esto nos lleva a experimentar un sentimiento de felicidad. Esta sustancia provoca una disminución de la presión arterial y reduce los niveles de norepinefrina, la cual es una hormona que causa estrés y, como resultado, nos hace sentir más tranquilos y satisfechos. Por lo tanto, las personas que interactúan con más frecuencia usando el sentido del tacto tienen niveles más altos de oxitocina, lo que, a su vez, provoca un mayor cambio en el bienestar personal.

7. Hace las cosas más reales

El tacto manifiesta cosas de una manera más real para nosotros mismos que cualquier otro sentido. Es una forma directa de entender nuestro entorno. En los casos en los cuales dudamos de lo que hay a nuestro alrededor o no estamos seguros de nuestros sentidos, apelamos instantáneamente al tacto porque confiamos más en él para mostrarnos cómo es la realidad. Esto se conoce como el “Efecto Tomás”, y su nombre fue acuñado por el ejemplo del apóstol Tomás, quién pidió tocar las heridas de Jesús para asegurarse de que el hombre que estaba viendo era, de hecho, Cristo.

No solo tenemos más confianza en percibir la realidad de nuestro entorno, sino también en la de nosotros mismos, así como en nuestras relaciones sociales, como, por ejemplo, lo cerca que estamos de un amigo.

8. A veces utilizamos el tacto para convencer a alguien de algo

Un estudio reveló que somos más propensos a ayudar a un extraño si un roce complementa la solicitud. Otra investigación mostró que un camarero recibe propinas más altas en un restaurante si toca ligeramente el hombro del cliente durante la transacción.

Esto se debe a que el tacto puede usarse para aumentar la sinceridad y la confiabilidad, por lo que, la próxima vez que necesites ayuda o quieras cerrar una venta de algo, intenta tocar o rozar cortésmente a la otra persona. ¡Podrías convencerla de que haga lo que tú quieras!

¿Crees que podremos recuperar el contacto en esta era digital? ¿Tus ganas de ver, abrazar y besar a tus amigos aumentaron después de leer esta información? ¡Cuéntanos en la sección de comentarios a continuación!

Ilustrado por: Alice Perkmini para Genial.guru