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9 Cosas que no se deben hacer en un avión al despegar y aterrizar

El despegue y el aterrizaje son las fases más peligrosas durante el vuelo, dado que la aeronave se encuentra muy cerca de la tierra y se mueve a gran velocidad. En esos momentos, la seguridad a bordo no depende únicamente del correcto funcionamiento de la nave y el profesionalismo de la tripulación. El comportamiento de los pasajeros también juega un papel importante en lo cómodo que serán el despegue y el aterrizaje de la aeronave.

Genial.guru quiere recordarte que el avión sigue siendo el medio de transporte más seguro. Sin embargo, hay una serie de cosas que no se deben hacer durante el despegue y el aterrizaje para que tú y los demás pasajeros no tengan malas impresiones después del vuelo.

1. Dormirse

Muchos pasajeros prefieren pasar todo el vuelo dormidos. En primer lugar, ayuda a pasar las horas; en segundo lugar, evita la aerofobia. En realidad, está bien dormirse en el avión, pero no durante el despegue y el aterrizaje. Durante estas etapas del vuelo, la presión a bordo del avión cambia drásticamente, por eso los oídos de los pasajeros tienden a taparse. Una persona dormida no puede bostezar ni tragar para equilibrar las caídas de presión. Posteriormente, el pasajero puede experimentar mareos, dolor y zumbido en los oídos y pérdida temporal de la audición; incluso podría sufrir sangrado de oído.

2. Usar audífonos

¿Por qué quitarse los auriculares durante el despegue y el aterrizaje? El piloto Sebastián Lender lo explicó de manera exhaustiva: “Imagina que tu avión se enfrenta a una bandada de pájaros y tú tienes los auriculares puestos y escuchas la última canción de Justin Bieber. Mientras otros pasajeros siguen las pautas de seguridad, tú estás disfrutando de la canción. Posiblemente seas la única persona que no logrará prepararse y resultará lesionada”.

Solo hay una conclusión: durante el despegue y el aterrizaje, es imprescindible quitarse los auriculares para escuchar los anuncios de la tripulación y reaccionar rápidamente a una situación de emergencia.

3. Quitarse los zapatos

Algunos pasajeros entran al avión e inmediatamente se quitan los zapatos y acomodan sus pies porque “los pies deben descansar”. Este comportamiento no solo es incorrecto por razones de etiqueta, sino también contradice las normas de seguridad. En caso de emergencia, los zapatos, que bloqueen el paso, interferirán en el proceso de evacuación de otras personas, y el pasajero perderá su valioso tiempo tratando de ponerse los zapatos o se lesionará mientras camina descalzo por la cabina.

Por cierto, los auxiliares de vuelo no recomiendan caminar por la cabina sin zapatos, incluso durante las fases de vuelo seguras, cuando el avión ya se encuentra a una gran altitud. El avión no se limpia con mucha frecuencia y el número de personas que se encuentra dentro de él es enorme. Caminar descalzo es una posibilidad de infectarte de hongos, virus y microbios.

4. Tomar bebidas con gas

El estómago humano contiene de uno a dos litros de aire. Las caídas de presión durante el despegue y el aterrizaje de una aeronave pueden causar un aumento de gases en el cuerpo en hasta un 25 %. Esto puede provocar hinchazón y cólicos. No se recomienda consumir bebidas gasificadas durante el vuelo, ya que estas también provocan un exceso de aire en el estómago.

5. Apagar la ventilación

No vale la pena apagar el aire acondicionado que se encuentra sobre el asiento, aunque te parezca que sopla muy fuerte. La ventilación realiza una función esencial: elimina las partículas de polvo y los gérmenes del aire y también reduce la probabilidad de que un pasajero contraiga infecciones respiratorias.

6. Usar lentes de contacto

Normalmente, el aire en un avión suele ser bastante seco. Los niveles bajos de humedad pueden causar intolerancia a los lentes de contacto y sequedad ocular, y generalmente se consideran peligrosos para la salud tanto de los pasajeros como de la tripulación. Para no arriesgarte, es mejor quitarte los lentes de contacto antes del vuelo y no usarlos hasta que el avión aterrice.

7. Reclinar el asiento

Muchos pasajeros se ponen furiosos cuando se les pide que vuelvan a colocar el asiento en posición vertical: “¿Por qué? ¿Cómo afectará el despegue o aterrizaje si me siento cómodamente en mi asiento?”. De hecho, este no es un capricho de la tripulación, sino una regla inmutable que ayuda a garantizar la seguridad a bordo. Dado que la mayoría de las emergencias ocurren precisamente durante el despegue y el aterrizaje, es importante que durante estos momentos nada impida el movimiento de los pasajeros. En particular, un asiento reclinado.

8. Bajar las persianas de la ventanilla

Levantar las persianas de las ventanillas durante el despegue y el aterrizaje también es una medida de seguridad necesaria. En primer lugar, a través de una ventanilla abierta, la tripulación puede notar una situación de emergencia en el costado del avión. En segundo lugar, las persianas que no están cerradas ayudan a los pasajeros a acostumbrarse más rápidamente a la luz diurna o nocturna, lo que significa que, en caso de una evacuación de emergencia, actuarán de forma más organizada.

9. No activar el modo “avión” en tu teléfono o en otros dispositivos electrónicos que cuentan con la función de transmisión de datos

Cualquier dispositivo electrónico con función de transmisión de datos (wifi, GSM, Bluetooth, entre otros) crea un campo electromagnético que puede afectar el funcionamiento del sistema electrónico a bordo de la aeronave. Aunque la probabilidad de que un mensaje de alguien pueda interferir con el control del avión es extremadamente pequeña, la tripulación nunca pondrá en peligro la vida de cientos de personas. Esta regla puede parecer tonta e innecesaria, pero funciona con el único propósito de garantizar la seguridad de los pasajeros.

¿Cuándo fue la última vez que viajaste en avión? ¿Qué reglas mencionadas anteriormente te parecen raras o razonables?

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