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Cómo se llaman las mismas cosas en distintos países de Latinoamérica

El castellano es un idioma rico, lleno de diferencias y matices. Una palabra puede significar cosas hermosas en un país y ofensivas en otro, así como no tener ningún sentido fuera de tu tierra.

Genial.guru te trae un divertido glosario con las diferencias entre palabras más interesantes en los países de Latinoamérica con la historia de Pedro, un chico mexicano, y sus amigos:

1. Palomitas de maíz

Pedro invitó a sus amigos extranjeros a casa para ver el episodio final de su serie preferida. Preparó un gran evento con golosinas, bebidas y su potente equipo de sonido. Pero, cuando llegó la hora de hacer las palomitas de maíz, no tenía la menor idea de qué le estaban pidiendo sus amigos.

El ecuatoriano le hablaba de “canguil”, la venezolana de “cotufas”, la argentina de “pochoclos” y el colombiano de “crispetas”. Lo más cercano a “palomitas” fueron las “cabritas” de su amiga chilena.

2. Frijoles

Entre la comida que Pedro había preparado, había un rico dip de frijoles negros. “¡Qué buenos que te quedaron los porotos!”, dijo Mara, la argentina, y Katy, la venezolana, le respondió: “¡Te la comiste con estas caraotas, Pedrito!”. La dominicana y el peruano llegaron justo a tiempo para empezar a ver la serie y enseguida ella probó el dip y exclamó que las habichuelas estaban buenísimas.

3. Chamarra

Daniel, el peruano, buscó dónde dejar su casaca mientras la argentina se sacaba la campera porque le dio calor. “¿Te guardo la chamarra?”, dijo Pedro, mientras Juan, el colombiano, se arreglaba la chompa y Katy decía “¡Están locos! ¡Con este frío lo que provoca es una chaqueta!”. Pedro la miraba horrorizado, pero nadie entendió por qué.

4. Rubia

Todos saludaron a Adriana, la dominicana, refiriéndose a su nuevo color de cabello: “¿Ahora usted se volvió mona?”, le dijo Juan. Adriana se sintió un poco incómoda. “¡Esa catiraaaa!”, le dijo Katy en broma, y Adriana seguía confundida. “Dejen tranquila a la güerita, que se ve muy bien”, la defendió Pedro. “¡Mírala a ella, la ruciaaa!”, pensó Martina, la chilena.

5. Playera

La playera con detalles fosforescentes de Daniel, el peruano, llamó la atención de todos. Juan y Carlos, el ecuatoriano, le elogiaron su camiseta. “¡Qué buena remera!”, gritó Mara. “¿Dónde compraste esa polera?”, preguntó Martina. “Me encanta tu franela, es demasiado chévere”, lo halagó Katy. “¡Ya va a empezar!”, anunció Pedro, y comenzó la serie.

6. Popote

Durante los comerciales, Martina advirtió que había traído unas bombillas y Pedro le preguntó que para qué, si no había ningún problema eléctrico. Lo que sacó de su bolso fue un paquete de popotes. Todos se rieron. Mara y Carlos pidieron un “sorbete”, Juan y Katy un “pitillo”, Daniel una “caña” y Adriana un “calimete”.

7. Fresa

Mientras veían la serie, Pedro susurraba: “¡Ya apareció el fresa este!”. “¿Fresa? Ni que fuera una fruta”, respondieron todos, casi al unísono, mientras Juan los mandaba a callar. “Yo lo que veo es un tremendo sifrino”, habló Katy. “Alto cheto”, rio Mara. “¡Todo un jevito!”, continuó Adriana, subiendo el volumen, y Juan los calló de nuevo.

Un par de escenas más tarde, Martina comentó: “¡Ahí está otra vez el cuico!”. “¡Qué pelucón, siempre me cayó mal!”, dijo Carlos, volviendo de la cocina. “A ese pitucazo solo lo usan para modelar las marcas en esta serie”, replicó Daniel. Juan, desesperado por seguir viendo la serie en paz, solo pensaba: “Ni que el gomelo este fuera tan importante”.

8. Niños

Terminada la serie, los amigos se dispusieron a compartir algunas historias. “Cuando yo era un pelado”, comenzó Juan, “me la pasaba jugando videojuegos”. Mara le preguntó, asombrada, cómo recuperó el cabello, pero Juan le aclaró que así les dicen a los niños en Colombia. “Ah, claro, cuando eras pibe”, le respondió ella. “Nosotros los llamamos chibolos”, dijo Daniel.

Pedro intervino: “Yo recuerdo que de chavito estaba obsesionado con ser cantante”. “Nos separa solo una letra”, dijo Katy, “porque nosotros les decimos ’chamitos’ a los niños”. “Nada como en Dominicana”, dijo Adriana, “que son unos ’tigueritos’”. Martina comentó: “Si hablamos de animales, a nosotros nos llamaban ’cabritos’ de pequeños”.

Carlos los miraba a todos, sabiendo que nunca adivinarían cómo les decían a los niños en su natal Ecuador. Cuando le preguntaron, dijo que él era un guambra muy travieso.

9. Cometas

Platicando (charlando, conversando) sobre lo que hacían de niños, Carlos continuó diciendo que le gustaba mucho jugar con su cometa. Daniel y Juan lo entendieron perfectamente y Pedro también, aunque agregó: “¿Te refieres al papalote, no?”. “Claro, el papagayo, volador multicolor”, intervino Katy, acordándose de una canción. “¡Obvio, el que vuela, el volantín, po!”, dijo Martina.

Mara recordó con cariño sus barriletes volando con los vientos de Buenos Aires y Adriana la “pila” de chichiguas que se le escaparon al mar.

10. Chuleta

Katy comentó que, ya en la secundaria, era una estudiante terrible y se la pasaba haciendo chuletas. Después de que a todos se les abriera el apetito, explicó que era para copiarse durante los exámenes, y luego de que Carlos exclamara: “¡Ah, estás hablando de la poya!”, los amigos se rieron a carcajadas y se sintieron aliviados de que no hubiese ningún español esa noche.

Mara explicó que, en la Argentina, le dicen machete, pero Katy la miró espantada, pues en su país es algo no tan inocente. Para Juan era una copialina y para Daniel, un plagio, términos más acordes, según el consenso popular. “Y hablando de acordes”, dijo Pedro, “en México lo llamamos acordeón”.

Entre risas, Adriana narró todas las veces que la atraparon con chivos en el colegio y Martina agregó que ella nunca sacó un torpedo en un examen, pero que sí los hacía para estudiar.

11. Autobús

Después de horas de reír, comer, tomarse fotos y comentar el final de la serie, llegó la hora de irse a casa. Adriana, Mara y Martina salieron primero y Pedro las acompañó hasta la entrada del edificio, preguntando si de verdad el camión pasaba a esa hora. Las chicas se miraron, confundidas.

“Y... yo me tomo un colectivo”, dijo Mara. “Y yo un micro”, comentó Martina. “Yo me vine con Daniel pero ahora no sé dónde agarrar la guagua pa’ regresarme”, concluyó Adriana. Todos rieron, entendiendo, al final, que hablaban de lo mismo.

12. Aventón

Pedro despidió a sus invitadas y regresó a buscar al resto en su departamento. Al llegar, le preguntó a Katy cómo se iba a casa, a lo que ella respondió: “Tranquilo: Juancito me da la cola”. Todos los amigos se sorprendieron y explotaron en risas a la vez, menos Juan, que no tenía entre sus planes darle nada de eso a su amiga.

“¡Si sigue, a usted le va a tocar pedir chance a otro, Katy!”, respondió el colombiano. “Pues yo creo que lo que está diciendo es que le vas a dar el aventón”, intervino Pedro. Daniel y Carlos no podían parar de reír, y se dieron cuenta de que usaban casi la misma expresión para pedirle a alguien con auto que los lleve: “tirar dedo” en Perú y “jalar dedo” en Ecuador.

13. Resaca

Llegó la mañana y, con ella, el “amable” recordatorio de que los amigos habían tenido una excelente reunión en casa de Pedro: ese característico malestar después de las fiestas. Katy fue la primera en escribir en el grupo de Whatsapp que estaba en cama con un ratón espantoso. Nadie sabía si se trataba de un roedor o de una aventura, pero rápidamente dio a entender que solo se sentía muy mal.

Mara envió una nota de voz: “Qué resaca que tengo, chicos”, a lo que Daniel y Adriana respondieron con caritas llorosas, mientras Martina les pasaba la receta para quitarse rápido la caña y Juan se quejaba del guayabo. Carlos, por su parte, se declaraba inmune a los efectos del chuchaqui. Horas después, Pedro respondió que aún la cruda lo estaba matando.

14. Amigos

Juan agradeció por todo a su parce Pedro, ya que la había pasado excelente la noche anterior, y los demás se sumaron. Pedro dijo que estaba feliz de tener cuates tan divertidos como ellos, y Martina respondió que compadres así no se encuentran tan fácil. Daniel, por su parte, comentó que todos ellos eran sus patas, y Adriana preguntó cuándo volvían a casa de su manín Pedro.

Carlos les recordó a sus mijines que tenían que empezar una nueva serie pronto, y, mientras se decidían por una, Katy se despidió: “Bueno, mis panas, hasta aquí llego, me vuelvo a dormir”.

¿Y Mara? Durmió plácidamente hasta la mañana siguiente.

¿Cómo se dicen estas palabras en tu país? ¿Agregarías alguna otra? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Ilustrado por Xenia Shalagina para Genial.guru
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