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Una bloguera explicó con palabras simples, cosas útiles sobre el vino y desacreditó muchos mitos

Existen muchos mitos y conceptos erróneos en torno a la industria del vino. ¿Existe esta bebida en polvo? ¿Hay posibilidades de que se venda una falsificación en una tienda? ¿Qué clase se debe almacenar y cuál no tiene sentido guardar? Es difícil encontrar respuestas claras en Internet.

En Genial.guru conversamos con la bloguera y guía de vino Valeria, para disipar (o, por el contrario, confirmar) los mitos más comunes, y aprendimos muchas cosas interesantes sobre la elaboración de esta bebida, las cuales compartiremos contigo el día de hoy.

— ¿Por qué decidiste ser bloguera de vino?

— Sucedió espontáneamente hace mucho tiempo, en 2007. Trabajaba en una gran empresa de bebidas alcohólicas y, en consecuencia, comencé a escribir sobre eso.

Cuando comencé, si mal no recuerdo, había no más de 15 blogueros que escribían sobre el vino o los licores regularmente. Luego, con cada año fueron apareciendo cada vez más nuevas caras, y, en los últimos años, el tema de “escribir sobre el vino” se ha convertido en una tendencia, especialmente después de la aparición de Instagram. Como sea, ahora hay muchos jóvenes que escriben sobre el esa bebida, enfocándose en diferentes formatos y temas, y eso es genial.

— Para sentir y entender el vino, el aroma y su sabor, ¿hay que tener un don especial? ¿O es algo que cualquiera puede aprender?

— Aprender a percibir ciertos sabores en el vino es bastante fácil, excepto en los casos que involucran enfermedades raras. Lo único que distingue fuertemente este proceso de aprendizaje de otros es que es imposible sin una práctica regular y consciente.

Rápido, caro y eficiente: una escuela de vinos con reputación y diploma. Más barato, más largo y a partir de la autoeducación: cursos de vino, catas y clases magistrales. Estas son dos estrategias educativas diferentes, pero que funcionan bien por igual.

— ¿Por qué en el vino hecho de uvas hay otros sabores que no tienen nada que ver con ellas? Por ejemplo, tierra, tabaco o hasta queso

— Los diversos matices del vino se dividen en 3 grupos.

  • Primarios: dependen de la variedad, la edad de la vid, la madurez de la uva y las condiciones climáticas.
  • Secundarios: aparecen como resultado de la fermentación, unos u otros procesos tecnológicos.
  • Terciarios: se desarrollan en el proceso de maduración y crianza del vino. Depende de la madera, del tamaño del barril, de la duración de la maduración, de los procesos de oxidación, del envejecimiento de los sedimentos de la levadura, etc.

Quiero remarcar que está prohibido agregar sabores al vino. Pero, fuera de eso, ¿para qué hacerlo cuando se obtiene una amplia gama de aromas de forma natural?

Cuando probamos el vino, nuestro cerebro detecta los sabores que ya conoce. Por ejemplo, los compuestos aromáticos presentes en el lichi también están en el lirio de los valles. Por lo tanto, alguien sentirá el aroma del primero, y otra persona, del segundo. ¡Y eso es normal!

— ¿Qué piensan los productores de vino oficiales sobre los blogueros?

— Diferentes cosas. Los más avanzados entienden el valor de este canal de comunicación con el consumidor, especialmente en las condiciones bajo las cuales vivimos, cuando casi todas las formas de publicidad de bebidas alcohólicas están prohibidas.

— No solo eres bloguera, sino también una guía de vinos. ¿Qué tareas desempeñas como tal?

— Compongo y organizo una ruta por bodegas en función de los intereses de mi grupo y según la temporada. Durante el viaje, hablo sobre el vino, enseño a degustar, selecciono bebidas para la colección privada de mis clientes, enfocándome en su almacenamiento y mucho más. Y soy la conductora sobria, por lo que todo el grupo puede relajarse y probar todo el vino que quiera.

Como un médico clínico al hacer un diagnóstico, escucho a mis interlocutores atentamente. Averiguo qué les gusta, a dónde viajaron antes, qué tipo de vinos y comida prefieren, qué clase de personas les gusta conocer, si prefieren conversar bebiendo vino en la glorieta de un enólogo privado, si desean comer en una cantina de la carretera o se inclinan más por la alta cocina, con camareros bien entrenados y un spa de vinos.

— Por favor, háblanos sobre los mitos de vino más comunes

— El mito más popular sobre el vino es el que dice que viene en polvo. Creo que tiene que ver con dos cosas. Primero: el consumidor se asusta con la frase “materiales de vino seco”, que a veces aparece en la etiqueta. Muchos piensan que tiene que ver con algún tipo de polvo que se diluye con algo.

En realidad, el término “seco” tiene que ver con el contenido de azúcar en el vino. Además, hacer las bebidas a partir de polvo no es rentable, ya que la producción del vino de uvas naturales es más fácil y más barata.

Y ahora, el segundo momento. Cuando vamos a la costa o a los pueblos del interior, muchas veces nos encontramos con puestos de vino en donde vemos barriles de los que se venden bebidas alcohólicas sin embotellar: coñac, vino casero y otras cosas por el estilo. Aún sin tener en cuenta el hecho de que vender estas bebidas sin embotellar está prohibido, el sabor, y lo probé como experimento, es justamente de alcohol mezclado con tintes y saborizantes.

Mi consejo: ¡nunca compres vino no embotellado! La industria del alcohol está fuertemente controlada por las autoridades pertinentes, y los propios fabricantes también controlan la calidad: una licencia de producción es muy costosa y es fácil perderla.

El segundo mito popular y falso, que, por cierto, está estrechamente relacionado con el “polvo”, es que la supuesta pulverulencia del vino se puede verificar en casa con la ayuda de un recipiente y agua. Este concepto erróneo ha generado cientos de videos de pseudoexpertos, pero que no deberían ser creídos. En realidad, este experimento solo demuestra la diferencia en la densidad de los líquidos.

En pocas palabras, la densidad del vino dulce es mayor que la del agua, y la densidad del vino seco es menor que la del agua. Por lo tanto, cualquier vino semidulce pasará la “prueba del polvo”, y el vino seco, no.

— ¿Es posible comprar una falsificación en una tienda?

— Comprar una bebida alcohólica falsificada en un supermercado es prácticamente imposible. El sistema de control sobre la circulación de los productos alcohólicos es muy rígido. Para los más cautelosos puedo sugerir un simple método: descarguen una aplicación móvil que escanee el sello de impuestos especiales, y podrán verificar una botella específica directamente en la tienda.

— Hoy en día, es ampliamente conocido el término “autóctono”. ¿Qué vinos forman parte de esa categoría y cómo se los puede encontrar en la estantería de una tienda?

— Las variedades autóctonas son casi enteramente el resultado del cruce natural en una determinada zona vinícola, y también tienen una larga historia. Cuando las uvas se cultivan durante siglos en un área en particular, los productores locales aprenden a hacer el mejor vino con ellas.

En consecuencia, los vinos de esta uva se consideran autóctonos. Los enólogos están muy orgullosos de estos vinos y siempre ponen las variedades en la etiqueta, por lo que se los reconoce fácilmente.

— ¿Por qué se considera que el vino seco es mejor que el semidulce?

— Es una pregunta difícil. En la mayoría de los casos, un vino de mesa semidulce se elabora agregando mosto concentrado dulce a un vino seco. Esta tecnología se utiliza para producir bebidas semidulces de bajo costo, por lo que el vino seco básico que se usa es de baja calidad, ya que el azúcar del mosto se encargará de ocultar todos los defectos.

De modo que resulta que el vino semidulce barato es un producto para un consumidor poco exigente. Los que están más avanzados y tienen un gusto más desarrollado ya han cambiado al consumo de los vinos secos o han comenzado con los vinos secos directamente. En ellos, el azúcar no enmascara los defectos, y se puede apreciar la variedad de matices y las características varietales de la bebida.

— ¿Qué tipo de vino se puede guardar? ¿Y cuánto tiempo se puede mantener esta bebida en una botella?

— Esta es una pregunta individual, y no hay una respuesta universal a ella con fechas claras. Solo hay características generales. Si comparamos los vinos jóvenes y los viejos, entonces es mejor consumir los blancos secos jóvenes dentro de 1 a 2 años después del embotellado, y los vinos tintos secos, dentro de los 3 años. Los vinos blancos y los tintos envejecidos en barrica tienen un mayor potencial de almacenamiento.

Si comparamos los vinos tintos y blancos de la misma categoría, entonces la capacidad de almacenamiento de los tintos es mayor. Si comparamos los vinos secos y los dulces naturales, entonces los dulces tienen una mayor capacidad de almacenamiento, porque el azúcar es un conservante natural. Los vinos fortificados también duran mucho tiempo, porque el alcohol es un conservante natural. Aconsejo buscar la cuenta del fabricante de bodegas o del enólogo en una red social y hacerle la pregunta. Todas las bodegas respetables las responderán. Si no responden, también es una clase de información sobre si vale la pena guardar ese vino...

— En Internet, regularmente aparecen artículos en los que científicos han nombrado / averiguado / refutado el vino más útil / peligroso para esto y aquello. ¿Esta bebida brinda algún beneficio para la salud?

— No creo que sea válido asociar el alcohol con cualquier tipo de beneficio para la salud. Mi opinión personal no es original: todo depende de la cantidad de alcohol consumido y de las características individuales del organismo. Algunas personas no pueden beber estas bebidas por sus características genéticas, ¡y no deberían hacerlo!

— ¿Hay algún truco o secreto que ayude a no equivocarse con la elección de un vino ya en la etapa de la lectura de la etiqueta en una tienda?

— Consejo número 1. Descarga la aplicación Vivino y céntrate en las opiniones de otros consumidores. Pero ten en cuenta que los expertos la consideran solo parcialmente relevante, porque hay vinos que se consideran “puaj” entre los consumidores de vinos avanzados, pero que les gustan a los consumidores inexpertos.

Consejo número 2. Compra el vino en vinotecas en donde trabajen expertos en el tema, y pide su consejo. Una desventaja: a veces te puede tocar un “experto” al que hubiera sido mejor no preguntarle nada. Pero esa también es una clase de experiencia.

Consejo número 3. Puedes suscribirte a diferentes expertos en vinos y blogueros, y hacer la compra en base a sus comentarios. Es lo que, por ejemplo, hacen mis suscriptores. Hacen capturas de pantalla, agregan a favoritos o simplemente fotografían la imagen de las etiquetas de vinos que recibieron alto puntaje de mi parte.

— ¿En qué rango de precios comienza una diferencia tangible en el gusto? Por ejemplo, ¿es notable la diferencia de sabor entre un vino de 10, 100 o 1 000 USD para un consumidor común?

— El hecho es que el vino que una bodega grande puede vender por 5 USD, solo se puede vender por 10 USD en las bodegas pequeñas. Por lo tanto, lo que puedo decir que se puede sentir la diferencia de sabor entre un vino joven y uno viejo. En cuanto a su precio: es una cuestión de suerte. Después de todo, hasta puedes comprarlo en una liquidación.

Para comprender y apreciar el sabor de un vino costoso que tiene un gran puntaje de los expertos, hay que preparar y desarrollar el gusto. No se puede pasar a las matemáticas complejas sin saber las tablas de multiplicar. Por lo tanto, hay que comenzar con vinos jóvenes y recién después pasar a unos cada vez más complejos, hasta los límites que permita tu billetera.

Si miras las clasificaciones anuales de los mejores vinos del año en las publicaciones famosas de esta bebida, notarás que las calificaciones de 90 puntos o más son recibidas por vinos con un valor de 12, 25 y 55 euros, y así hasta el infinito. Saca tus propias conclusiones.

— ¿La copa influye en el proceso del consumo en términos de revelación de sabor? ¿O es un truco de los blogueros de vino para sacarse fotos más elegantes?

— Influye mucho. Todos los que se dedican al vino han realizado numerosas pruebas en las que el mismo vino se servía en diferentes copas. Por supuesto que su forma, el volumen, el grosor y la calidad del vidrio influyen fuertemente en la percepción.

— ¿Qué significa “dejar que el vino respire”? ¿Cómo lo hace y cuál es el beneficio práctico de esta acción?

— “Dejar que el vino respire” significa permitir que entre en contacto con el oxígeno. En este punto, las sustancias aromáticas comienzan a evaporarse, y eso es lo que percibimos con nuestra nariz. En la versión más simple, aireamos el vino en la copa: la tomamos desde la base y hacemos movimientos de rotación. En casos más complejos, decantamos el vino en un recipiente especial llamado decantador.

Le deseamos a Valeria mucho éxito en su trabajo. ¿Qué hay de ti? ¿Te consideras un amante del vino? ¿Hay algo más que te gustaría saber sobre el mundo de la vitivinicultura?

Imagen de portada ivannikova.lera