Graciosos estos comics
11 Cómics que muestran que el primer día de entrenamiento cualquier cosa puede pasar

Nando es un genio informático que trabaja muchas horas sentado frente a su computadora y, a pesar de ser joven, las consecuencias de un estilo de vida sedentario no se hicieron esperar. Entonces Nando decide que es hora de prestarle un poco de atención a su cuerpo y se anota en un gimnasio. ¡Pero los entrenadores personales son tan costosos! Meh, quién necesita uno, qué tan difícil puede ser usar esas máquinas, ¿verdad?
Genial.guru te trae una serie de cómics sobre Nando, la banana, que demuestran que el primer día de entrenamiento nunca es fácil para nadie. ¡Que te diviertas!
1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

10.

11.

¿Alguna vez fuiste a un gimnasio? ¿Te costó el primer día de entrenamiento? Y ¿regresaste? ¿O desististe enseguida, como Nando?
Comentarios
La primera vez que vas al gimnasio acabas muerto
Terminó mal pero no le dolió la espalda al coger el boli XD
Con alguna viñeta me sentí identificada
Siempre me ha dado miedo caerme en la cinta de correr
Lecturas relacionadas
19 Personas que se encuentran entre lo ingenioso y lo absurdo, pero siempre logran su objetivo

15 Usuarios que hicieron callar a personas groseras con una habilidad tan sutil como insuperable

17 Usuarios de la red compartieron sus historias familiares más “incómodas”

20+ Personas que lograron encontrar las cosas de sus sueños por unos pocos centavos

Los 16+ piropos más épicos (y vergonzosos) que jamás hayas oído

19 Historias con la inteligencia artificial que empezaron por curiosidad y terminaron dándonos escalofríos

12 Personas cuentan el momento exacto en que todo se volvió rarísimo

18 Historias de citas fallidas que se volvieron anécdotas inolvidables

12 Personas que llegaron temprano a casa... y se encontraron con una escena sacada de una serie de Netflix

16 Anécdotas de viaje que empezaron mal y terminaron como grandes historias

20 Anécdotas escolares que demuestran que sacar buenas notas no siempre es cosa de estudiar

Me niego a contestar las llamadas de mi suegra tras la muerte de mi suegro, aunque siempre estuvo ahí para nosotros
