Lo del síndrome del impostor pega duro y cuesta superarlo
Mery Sánchez, escritora: “Un día tomaste una decisión diferente y esa decisión te trajo las oportunidades que tenés hoy”

Debe haber pocas cosas tan profundamente humanas como la necesidad de movimiento. Es imposible permanecer igual, durante años y años: en algún momento, algo cambia. Y puede ocurrir de tres maneras: la primera es que el cambio ocurra en contra de nuestra voluntad y nos lleve puestos; la segunda, que fluyamos con el cambio, como si nos dejáramos llevar por un río. Y la tercera es que seamos nosotros quienes propulsemos y dirijamos ese movimiento.
Entonces, estamos en ese lugar: queremos un cambio, queremos que algo sea diferente, pero tal vez debido al estancamiento de años, sentimos que no vamos a poder. “A veces tenemos objetivos enormes, pero si en el fondo no creo que me los merezco es difícil que haga algo por concretarlo. Y eso tiene que ver por cómo estamos influenciados por las metas, con esto de ‘alcanzá tu mejor versión’, siempre es ‘tenés que ser el mejor’. Pero ¿lo que estás haciendo ahora no vale? Vivimos una carrera en la rueda del hámster, queriendo algo más porque nunca es suficiente. No se trata de cambiar y revolucionar todo ya, sino de abrirse, ampliarse a esa zona y a todo eso que ya tengo”, dice la escritora y conferencista Mery Sánchez.
En el proceso del cambio, de ir a más, puede aparecer el Síndrome del Impostor, que surge cuando no somos capaces de ver nuestros logros o cuando creemos no merecerlos. “Tu mente se va a creer exactamente lo que vos le digas y tiene que ver con nuestro sistema de creencia que está moldeado por los lugares en los que nacimos, las cosas que nos pasaron, los círculos que habitamos y lo que nos dijeron de chicos, entonces por supuesto, yo no puedo venir a decirle a alguien: ‘La vida color de rosa y tenés que ser más positivo’, cuando vos te levantas a la mañana y de verdad no estás viendo un panorama positivo”, dice Sánchez.
Sobre creer que el cambio es posible y que una misma puede salir de ese lugar de estancamiento, Mery Sánchez agrega: “En este preciso momento hay cientos de versiones de vos que han tomado otras decisiones, hoy estás en una decisión de cambiar tu vida para siempre, para lo que sea. Hay conversaciones que tenés que tener, que se basan en una decisión, ciclos que se van a cerrar que se basan en una decisión, personas, trabajos, todas esas ‘vos’, todas esas personas que sos vos misma te puede llevar a distintas oportunidades. ¿Qué era de tu vida hace cinco años? ¿Qué querías? ¿Qué soñabas? Un día, en algún momento tomaste una decisión diferente y esa decisión te trajo las oportunidades que tenés hoy”.
La autora del libro “¿Cómo se lo digo?” (Editorial El Ateneo), afirma: “Vivimos esperando que algo pase para nosotros ser felices, porque nos educaron con esto de que hay que conseguir cosas, entonces decimos: ‘Cuando me reciba voy a ser feliz. Cuando consiga ese trabajo voy a ser feliz. Cuando tenga mi casa voy a ser feliz’. Siempre falta algo más para ser feliz. El momento perfecto no va a suceder nunca, porque mi momento perfecto es ahora. Empezá con lo que tengas, no necesitas nada grande ni extravagante”.
¿Qué opinas de la necesidad de cambio como característica humana? ¿Alguna vez sufriste el Síndrome del Impostor? ¿Cómo lo superaste?
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Comentarios
Es verdad, nunca sabemos a dónde nos llevarán nuestras acciones y elecciones =)
Manifiesto manifiesto y mientras sigo con mis proyectos
Hay que pensar que podemos !!
Sabías palabras las de esta mujer ❤️
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