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7 Peculiaridades acerca de los portugueses, las cuales se encuentran más allá de nuestra comprensión

A pesar de que la población de Portugal es de solamente 10 millones de personas (para comparar, la población de la Ciudad de México es de más de 8 millones), este país atrae mucho a los turistas. Y en la pequeña ciudad de Nazaré desde octubre hasta febrero directamente desde el malecón se pueden observar olas de 20 metros.

Genial.guru averiguó que los habitantes locales también son un tipo de atracción turística.

1. Portugal es un país muy amable. Una persona que apenas conoces fácilmente puede besarte como señal de agradecimiento

En las ciudades de Portugal todos se conocen. Solo visitas un par de veces un restaurante local y su dueño de inmediato te comenzará a reconocer y te verá como uno de los suyos. Las personas después de conocerse de tal manera, fácilmente te pueden contar sobre su vida y salud. Además, esto se hace con detalle: mucho tiempo, de forma emocional y muy detenidamente. Las mujeres que se acaban de conocer al encontrarse se dan besos en las mejillas.

  • Las personas aquí son muy amables, en especial si tratas de hablar con ellas en el idioma portugués. Cuando estaba en un mercado local y mostraba con el dedo los productos que quería comprar, todos los vendedores me decían cómo sería en portugués, y me trataron de ayudar de alguna manera. © Catherine Durnford-Wang / quora

  • Nos mudamos a Portugal y nos alojamos en una pequeñita aldea en donde nadie hablaba inglés. Todos los habitantes se sintieron muy honrados de que quisiéramos vivir en este país. Los vecinos sienten mucho agrado cuando tratamos de hablarles en portugués. Nuestro vecino cercano de vez en cuando nos trae verduras y huevos. © Bob Simms / quora

2. Los residentes valoran mucho su cultura y están orgullosos de los portugueses famosos

Muchas personas piensan que el portugués es un dialecto del español. Si le dices eso a un habitante local, lo vas a insultar. Los portugueses tratan de manera delicada su lengua y literatura.

Además, en este país encontrarás una enorme cantidad de playeras, toallas, perfumes e incluso galletas con la imagen de Cristiano Ronaldo. Este jugador de fútbol representa a sus compatriotas como un verdadero héroe, ya que él consiguió fama mundial a pesar de no haber nacido en una familia rica.

  • Nunca critiques nuestro fútbol. Si dices algo desagradable sobre él, entonces te arriesgas a meterte en muchos líos. © Carlos Mendes / quora

  • Al segundo día de vacaciones se me antojaron unas fresas. Coloqué el paquete en la caja y comencé a reflexionar. Pagué y dije: “Gracias”. El cajero, enojado, me respondió murmurando: “En este país se dice ‘obrigado’”.

3. Por lo general, las mujeres locales no se maquillan y no se ponen tacones. Se visten de forma discreta, pero con elegancia

En las calles portuguesas una dama muy maquillada y arreglada rápidamente se detecta por ser extranjera, además, lo más probable es que sea de Europa Oriental. Las mujeres portuguesas se visten de forma conservadora y monótona, prefieren colores de un solo tono: gris, beige, blanco y a veces negro. Aquí funciona una regla no escrita: entre más clara sea la ropa, se ve “más ostentosa” su poseedora.

Las mujeres locales también son ajenas a la lucha del Body positivity, ya que a las chicas desde su infancia les enseñan a querer su cuerpo por muy malo que sea. Nadie oculta su celulitis bajo la ropa, estrías y otras imperfecciones. En consecuencia el atuendo más común aquí es un pantalón corto con la cintura alta, camiseta ajustada y zapatos sencillos sin tacón.

  • Antes en nuestro país era popular un comportamiento horrible: solo esperaban que una mujer guapa pasara cerca de un hombre y comenzaban a gritarle algo malo. Ahora es muy raro que pase esto. Por eso no nos gustan los extranjeros que tratan de conocer a las damas locales. De ninguna manera tomes la mano de la mujer, si ella no lo quiere: cerca de ella puede encontrarse un portugués desconocido dispuesto a protegerla. © Joao Dias / quora

  • Las mujeres no usan mucho maquillaje y se visten de forma sencilla. Aquí nadie se pone pijama y anda con el cabello desarreglado. Pero si la mujer necesita 2 horas para arreglarse, su hombre seguramente se despedirá de ella. © Delfim G. Almeida / quora

4. Los hombres portugueses cortejan a las mujeres de maneras muy diferentes a las que conocemos

Tres cualidades brillantes distinguen a una gran parte de los hombres portugueses: sentimentalismo, romanticismo y nostalgia. Al principio los hombres son muy avergonzados, pero si le has dado a entender que los sentimientos son mutuos, entonces expresarán su simpatía de manera muy evidente.

A pesar de la pasión, los hombres locales son capaces de sorprender a las mujeres extranjeras. En las cafeterías o restaurante se suele dividir la cuenta. El hombre solo pagará en caso de que le hayan dado ganas de causar una impresión y presentarse.

Además, los cumplidos en Portugal se distinguen por su sencillez. Aquí es totalmente normal dar elogios explícitos sobre el cuerpo de una mujer.

  • Si una chica rechaza los avances de un portugués, él pensará que algo está mal con ella o que ella no se siente atraída por él. Los habitantes locales no reconocen el espacio personal en la relación. Si lo requieres, entonces se burlarán de ti y estarán lejos de ti. © Delfim G. Almeida / quora
  • Llevo 20 años viviendo en Portugal y noté que a los hombres locales les gusta el halago. Les dirás que se visten de mucho estilo y tienen un carro genial, entonces estarán en tus manos. © Christopher Graeme / quora

5. Los portugeses siempre comen con cuchillo y tenedor, pero los sostienen de una manera diferente

En la mesa el cuchillo se tiene que sostener en la mano izquierda y el tenedor en la derecha. El hábito de cortar al principio la comida, y después dejar el cuchillo es una señal de falta de cortesía. Se tiene que comer al mismo tiempo tanto con el cuchillo como con el tenedor. Si violas esta regla, los portugues se burlarán de ti de forma abierta.

  • Me he acostumbrado a comer solamente con el tenedor. Cada vez que iba de visita a casa de mis amigos portugueses, comentaban cómo comía. Me decían lo siguiente: “Hey, comes tan raro. ¡Usa el cuchillo!”. Finalmente me sentí tan avergonzada que comencé a comer de tal manera como se hace aquí para que no hablaran de mí y me condenaran. © Lifey / youtube

6. Aquí, los grupos de amigos son muy cerrados. Por eso siempre se debe tomar en cuenta la opinión de las amistades con las que te rodeas

Normalmente los habitantes locales “se juntan” y hablan en grupos cerrados. Si en uno de ellos aceptan a un extranjero, vale la pena portarse de forma muy cuidadosa al elegir nuevos amigos. Si de repente te invitan a su casa algunas personas a las que no le agrada a tu compañía, entonces probablemente terminarán la relación contigo.

  • Aunque Portugal es un país liberal, la sociedad local es conservadora. Aquí todos los días tengo que pensar qué dirá y cómo reaccionará tal persona, si invito a esta persona a una fiesta. En realidad es muy difícil mantener en la cabeza en todas las reglas de un grupo cerrado de amigos. © Luis Nunes / quora

  • Esta nación puede caracterizarse muy bien por tal evento como una fiesta en grupo. Supongamos que te invitaron a una fiesta de cumpleaños, boda o a otro lado. Tienes que estar listo para que al final del evento te darán la cuenta. Cada uno paga por sí mismo.

7. La lentitud y tardanza es uno de los rasgos brillantes de los portugueses

Los portugueses no tiene prisa y respetan la hora de descanso, así que es mejor no planear nada con ellos desde las 12:00 y hasta las 15:00. Algunos establecimientos en estas horas cierran en general.

En este país se suele cenar antes y si llegas al restaurante después de las 21:00, entonces con una alta probabilidad puede que no te atiendan.

La mayoría de los habitantes locales se distinguen por ser soñadores y relajados, por eso prefieren no pasar las vacaciones en búsqueda de aventuras, sino en su casa.

Sin embargo, en la lentitud portuguesa hay una pequeña paradoja.

  • Si eres turista, no rentes un carro por ningún motivo. ¡En serio! Conducimos rápido, y muchos de nosotros no respetamos el límite de velocidad (pero nos detenemos en semáforos y pasos peatonales). Percibimos la conducta en el automóvil como una carrera: si veo otro coche, entonces lo tengo que pasar, a pesar de que mi velocidad ya se encuentre al límite permitido. © Carlos Mendes / quora

¿Y tú alguna vez has tenido la oportunidad de comunicarte con los portugueses? Cuéntanos tu experiencia.

Imagen de portada MadTillDead / pikabu