12 “Tips” para mantener el baño tan reluciente que parecerá nuevo

Consejos
hace 2 años

Sentirnos bien en cualquier parte de nuestra casa es importante, de eso no hay duda. Sin embargo, el baño (ya sea privado, compartido o destinado para las visitas) es una de las áreas del hogar en donde nos sentimos más vulnerables y deseamos experimentar la mayor comodidad posible. La limpieza es una de las características indispensables para hacer de este lugar un espacio confortable, y aunque mantenerla no siempre es lo más divertido, la satisfacción de tener un baño limpio es incomparable.

En Genial.guru sabemos que limpiar el baño no es el quehacer más sencillo. Por eso nos dimos a la tarea de recopilar algunos tips que puede que faciliten el camino a un baño impecable y reluciente.

1. Secar las superficies después de darnos un baño

La humedad es el paraíso del moho, así que, naturalmente, deshacernos de ella lo mejor posible hará que el moho no aparezca tan fácilmente. Para comenzar nuestra lucha, nuestra arma más poderosa será una escobilla de goma o barre-agua. Una vez que salgamos de la ducha, usaremos esta herramienta para secar las paredes y todo lo que sea necesario secar: por ejemplo, si tenemos bañera o canceles pasaremos el barre-agua por ahí hasta dejar las superficies lo más secas posibles. Si tenemos cortina de baño es importante asegurarnos de que se mantenga extendida para que pueda secarse.

Puede sonar tedioso, pero unos minutitos extra cada día pueden ahorrar horas cuando llegue el momento de una limpieza profunda, porque estas acciones, sumadas a la buena ventilación, son las mejores aliadas contra los hongos.

2. Limpiar bien el cepillo de baño después de usarlo

Pensemos en esto como un acuerdo de “tú me ayudas, yo te ayudo”: El cepillo nos ayuda a limpiar hasta el último recoveco del inodoro y nosotros lo ayudamos a mantenerse limpio. Una vez que hayamos terminado de lavar el retrete, se debe jalar la palanca y dejar que el agua limpia pase por las cerdas del cepillo. Después de esto, debemos sumergirlo durante 15 minutos en una mezcla que incluya lo siguiente: detergente, media taza de bicarbonato de sodio, una cucharada de sal, una taza de vinagre y agua caliente.

Posteriormente debemos enjuagarlo y dejarlo secar al sol. Para mantener el estado de limpieza al máximo, podemos echar un chorrito de vinagre blanco al depósito antes de colocar el cepillo ahí. Mantener aseada esta herramienta es importante no solo porque así podremos darle una vida larga de uso, sino también porque la limpieza de nuestro inodoro será más efectiva.

3. Y, por supuesto, mantener limpio el depósito

De nada vale limpiar bien el cepillo si no haremos lo mismo con el depósito en donde lo colocamos la mayor parte del tiempo. Por suerte, es bastante fácil realizarlo: lo único que tenemos que hacer es rociar el depósito con un espray desinfectante, dejarlo reposar por 10 minutos y enjuagarlo con agua caliente.

Espolvorearlo con bicarbonato de sodio o detergente y después enjuagarlo también es una buena opción, lo importante es mantenerlo limpio. Como lo mencionamos arriba, echar un chorrito de vinagre blanco antes de colocar el cepillo puede ser una medida bastante útil para conservar la pulcritud.

4. Eliminar con bicarbonato y vinagre el mal olor del desagüe

Un baño puede lucir inmaculado, pero un olor fuerte a drenaje puede arruinarlo todo. Por eso, si nos enfrentamos a un hedor desagradable proveniente del desagüe siempre es bueno tener un as bajo la manga que nos permita combatirlo: vamos a mezclar agua tibia, cinco cucharadas soperas de bicarbonato de sodio y dos chorritos de vinagre blanco.

Debemos verter este mix en el drenaje de donde proviene el mal olor y dejarlo reposar entre treinta minutos y una hora. Pasado este tiempo, tendremos que vaciar agua hirviendo por el desagüe. Si ves que sale espuma, no hay de qué preocuparse, ya que es una reacción totalmente natural.

5. Rociar la cortina de baño con un limpiador multiuso que contenga cloro

Este tip ayudará a que los restos secos de jabón, el moho y otros residuos de suciedad no se acumulen tan rápido en el vinil de la cortina. Dejaremos actuar por unos minutos y después simplemente haremos caer el agua de la regadera sobre el material para que se enjuague.
Ya no tendremos que lavar la cortina tan seguido y tendrá un aspecto limpio por más tiempo.

6. Usar té negro para limpiar el espejo o cualquier superficie de vidrio o cristal

Puede que muchos sepan que el té negro tiene múltiples propiedades que ayudan a nuestro cuerpo y benefician nuestra salud, pero definitivamente no todos conocíamos la habilidad especial que tenía esta bebida para dejar una superficie de cristal impecable. Lo mejor es que para acceder a las propiedades de limpiacristales del té lo único que tenemos que hacer es hervir de tres a cinco bolsitas de té negro en agua y esperar a que se enfríe.

Una vez fría la infusión, sumergiremos un trapo limpio en nuestro brebaje, lo pasaremos sobre la superficie que deseamos limpiar y listo. ¡Después de esto no habrá reflejo más nítido o cristal más transparente!

7. Deshacerse del exceso de humedad del baño con ayuda de algunas plantas

Como ya mencionamos, la humedad es la más grande aliada del moho, y debemos tener cuidado de que este no se acumule tanto en nuestro hogar, sobre todo por las diversas afecciones que puede provocar en el ser humano. Por suerte, contamos con algunos colegas en la naturaleza que pueden auxiliarnos en esta lucha: hay varias plantas que tienen la habilidad de contrarrestar la humedad en un área, por lo que colocar una o dos en el baño no sería una mala idea.

De hecho, este consejo no solo aplica para el baño, ya que puede ayudar a darles un toque especial a otras partes de la casa.

8. Hacer desaparecer el óxido con una mezcla ácida y casera

Este es probablemente uno de los elementos negativos más evidentes en un baño: la acumulación de oxidación en las llaves del lavabo, las llaves de la regadera u otros lugares. Afortunadamente, tiene una solución sencilla y casera: solo necesitamos mezclar sal y limón a partes iguales y empapar una esponja o un cepillo en este preparado.

Cubre la superficie oxidada con este elemento y después de unas horas de reposo comienza a tallar las llaves del lavabo (y todo lugar que lo necesite) con la esponja o cepillo. ¡Verás cómo disminuye ese aspecto oxidado!

9. Crear un sauna casero que ayude a limpiar toda superficie

Durante las sesiones de limpieza profunda no cabe duda de que debe limpiarse todo o casi todo el cuarto. No obstante, hay alturas o lugares que son más difíciles de alcanzar y que no pueden recibir una limpieza hecha con el mismo entusiasmo. Ante este tipo de situaciones podemos recurrir a este sencillo consejo: rocía limpiador multiusos en toda superficie del baño, incluyendo techo y repisas (si las tienes) y, una vez que termines, procede a abrir la llave de agua caliente de la regadera hasta que salga vapor.

Una vez que el baño se llene de vapor, sal y deja que el sauna haga su trabajo. Aproximadamente 20 minutos después vuelve a entrar, ventila el área y empieza a limpiar las superficies con una tela limpia. Para el techo u otras superficies que no alcanzamos podemos usar un trapeador seco y limpio de microfibra. Inmediatamente notarás la diferencia de limpieza. Por cierto, no debemos preocuparnos por el agua que dejamos correr en la regadera, ya que podemos recolectarla en una cubeta y reusarla en donde sea necesario.

10. Hacer uso de hilo dental para limpiar lugares casi inalcanzables

Hay ciertas grietas y rincones en, por ejemplo, los grifos y manijas, que son muy difíciles de alcanzar con los productos de limpieza o los dedos. Por ello, el hilo dental tiene una utilidad muy grande, pues su grosor casi inexistente y su versatilidad para poder manejarlo permite que acceda a lugares difíciles de limpiar con buenos resultados.

11. Eliminar los restos sucios de jabón seco con ayuda de una toronja y un poco de sal

Probablemente más de uno ha tenido que lidiar con los residuos de jabón adheridos al lavabo, a los azulejos del baño o incluso al suelo. Estos rastros no solo acumulan suciedad y manchan nuestro baño de una forma bastante desagradable, sino que, en ocasiones, también son increíblemente difíciles de quitar y requieren un tallado constante.

Por suerte, tenemos un tip especial que puede acabar con ese dolor de brazo y esas largas horas de fregado, y lo único que necesitamos son dos cosas que puede que ya tengamos en casa: la mitad de una toronja y sal. Colocaremos sal sobre la mitad de la toronja y comenzaremos a tallar con ella la superficie en donde se encuentra adherido el jabón. Poco a poco veremos que este comienza a desprenderse, gracias al ácido del cítrico y a la textura de la sal.

12. Colocar esmalte de uñas para evitar las manchas de oxidación

El esmalte de uñas no solo sirve para hacer que las manos se vean bonitas. Tanto en las mismas llaves de nuestro lavabo como en algún contenedor o estructura de metal dentro del baño que corra peligro de oxidarse, usar una o dos capas de esmalte para cubrir estos objetos puede ayudar a prevenir la oxidación y las manchas que vienen con ella.

¿Cuál es tu tip especial para dejar el baño impecable? ¡Dinos en los comentarios!

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