14 Viajeros que parecen haber subido al transporte público solo para estropear el viaje de alguien

Historias
hace 6 meses

Incluso un viaje de 10 minutos en transporte público te parecerá una eternidad si tienes mala suerte con la gente a tu alrededor. No hablemos ya de viajar durante horas en tren o en avión. Los protagonistas de nuestro artículo lo saben de primera mano. Han interactuado con pasajeros tan odiosos que no sabemos si llorar o reírnos al leer sus historias.

  • Volaba a casa desde mi reunión universitaria. Estaba increíblemente agotado y tenía mucho sueño. Había una mujer sentada a mi lado, tecleando algo en una tableta y mirándome de vez en cuando. “Se asegura de que no la espíe”, concluí y me tapé los ojos. Más tarde, le pedí una bebida a la azafata y mi vecina me dijo de repente: “¿Le gustaría leer mis poemas?”. No encontré fuerzas para negarme y durante el resto de aquel horrible vuelo tuve que leerlos y hablar sobre su poesía. © Walway / Reddit
  • Estaba sentada junto a la ventanilla y sentí que algo me empujaba. Me giré y vi un pie sucio en mi reposabrazos. El tipo del asiento de atrás había deslizado el pie por el hueco para mayor comodidad. Me levanté inmediatamente y lo miré. Me miró contrariado y se apartó un poco. Tuve que decirle: “Por favor, quite el pie de mi reposabrazos”. Obedeció, pero con un largo suspiro, como si fuera yo la hacía algo mal. Michelle — MAD PIRATE QUEEN / Quora
  • Tuve que volar durante 9 horas junto a una anciana generosamente rociada de perfume. Era el peor olor de mi vida. Pronto empecé a sentir náuseas. purplehotcheeto / Reddit
  • En el avión, mi hijo pequeño y yo teníamos asientos junto a la ventanilla, mientras que mi esposo y mi hijo mayor se quedaron detrás de nosotros. Una chica de unos 18 años se sentó a mi lado y le sugerí que se sentara atrás en el asiento de mi hijo mayor. Entonces su madre se acercó corriendo y gritó que cada uno se sentaría según los billetes que tenía. De acuerdo. Y entonces mi hijo pequeño empezó a correr al baño cada dos por tres, por lo que la chica tuvo que levantarse 5 veces y dejarle pasar. Su madre vino corriendo otra vez diciendo que quería cambiar de sitio. Pues ya me puse en modo “zorra” y le contesté que nos sentaríamos según los billetes que teníamos comprados. La chica, por supuesto, me dio pena...
  • Iba en un tren de larga distancia. A mi lado viajaban una chica silenciosa de unos 20 años y una anciana. La chica llevaba dos días comiendo solo sopas instantáneas. La anciana se alimentaba de platillos diferentes, incluyendo verduras. Entonces empezó a reprender a su joven vecina: “¿Qué, no tienes manos para cocinar? ¿Es difícil llevar comida de casa?”. La chica le contestó tranquilamente: “Soy huérfana, no tengo casa ni cocina”.
  • En tren me tocó ir al lado de un anciano muy alegre. Contaba chistes durante todo el trayecto. Pero por la noche, cuando se bajaba en su estación, me robó el azúcar. No ha sido gran cosa, pero lo recordé.
  • Iba en un vuelo nocturno y 2 señoras justo delante de mí estuvieron charlando en voz alta durante todo el trayecto. Incluso cuando las luces estaban apagadas y los demás pasajeros dormían plácidamente o al menos lo intentaban, estas mujeres se oían en toda la cabina. Lurkolantern / Reddit
  • Viajaba a mi lado una mujer que, según sus palabras, “olvidó llevarse un crucigrama”. Así que se pasó todo el viaje mirando no por la ventanilla, sino a mí, por alguna razón. Cuando me dispuse a comer, su mirada hizo que por poco me atragantaba. Yo masticaba y ella me miraba. Yo también la miré, pensé que se avergonzaría. Para nada. Me dijo con una sonrisa: “Está bueno, ¿verdad?”.
  • Viajaba en tren con mi hija de 4 años. Llevaba conmigo comida y juguetes para que ella tuviera algo que hacer. Otra madre tenía a sus 2 hijos corriendo por el vagón y gritando. Mi hija se sentó a colorear, pero ellos intentaron quitarle los lápices y el libro. Y su madre decidió reprender a mi hija: “¡Alguien aquí es avaricioso!”. Me di la vuelta, la miré y le dije: “¡Y alguien no sabe educar a sus hijos!”. © Lorrie Milton / Quora
  • Me esperaban 14 horas de vuelo y, por supuesto, tenía que dormir. Me despertó tres veces mi vecino, que se deslizó sobre mi hombro e intentó pasar su mano por debajo de mi axila. Intenté apartarlo, pero le importó un pepino. Al final del vuelo, por lo visto ni se acordaba de nada. bakerzdosen / Reddit
  • El tipo con el que tuve la “suerte” de sentarme al lado en el avión sacó una bolsa de pistachos. Y durante las 14 horas que duró el vuelo, los estuvo comiendo. Y tuve que ver cómo chupaba las cáscaras y se chupaba los dedos. wayfaringlens / Reddit
  • Estaba embarazada cuando viajé con jóvenes futbolistas. El avión olía a bolsas de deporte sucias y me pasé todo el vuelo con la sudadera tapándome la nariz para no vomitar. honeyandwh**key / Reddit
  • Durante el vuelo, un niño detrás de mí no pasara de darle patadas a mi asiento. Cuando los nervios me abandonaron, me levanté y le pedí a su padre que calmara a su hijo. Él miró al niño y dijo: “Basta, hay un hombre enfadado sentado ahí”. Vamos, que yo también tengo dos hijos, pero nunca dejo que molesten a los demás. © Leonard Wolff / Quora
  • En el avión, no muy lejos de mí, se sentaron una mujer y su hijo. El pequeño pateaba una y otra vez el asiento de una mujer mayor sentada frente a él, pero a todos los comentarios su madre respondía: “¡Pero si es un crío!”. La azafata no se quedó callada observando la situación. Se acercó, se inclinó hacia la madre y, mirando fijamente a los ojos del niño, dijo en tono serio: “He hablado con el capitán. Si vuelves a tocar ese asiento, te echará del avión”. La madre intervino inmediatamente: “¿Cómo te atreves? Dime tu apellido”. Luego se volvió hacia su hijo: “No la escuches, cariño”. La azafata no vaciló lo más mínimo y siguió manteniendo el contacto visual con el niño, como diciendo: “Atrévete y lo verás por ti mismo”. El niño dejó de dar patadas al asiento. “Qué bien que nos hayamos entendido”, concluyó la azafata y se marchó. © Robb Jake / Quora

Hay que aplaudir a la azafata de la última historia. Sin duda es una profesional. Por cierto, ¿sabías que las aerolíneas tienen un montón de requisitos para el aspecto de los auxiliares de vuelo? Resulta que todas tienen que pintarse los labios y llevar relojes en los brazos. Y por muy buenas razones.

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