Hay halagos que se recuerdan por siempre... El halago mas bello que recibi me lo dijo un abuelito... Fue tan tierno, me hizo sentir muy bien.
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Como dice la famosa regla: el cliente siempre tiene la razón. Pero no todos los vendedores y trabajadores de servicio siguen esa filosofía. A veces aparecen personajes tan peculiares que están seguros de que ellos son los que siempre tienen la razón. Algunos sorprenden con sus ocurrencias, mientras otros simplemente se roban el corazón con su amabilidad. Los protagonistas de este artículo decidieron compartir sus experiencias.

Hay halagos que se recuerdan por siempre... El halago mas bello que recibi me lo dijo un abuelito... Fue tan tierno, me hizo sentir muy bien.
Y así concluyen estas historias de vendedores memorables, pero tenemos más:











