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Según algunos estudios recientes, las personas con mascotas se las arreglan mejor con el estrés y hacen viajes al médico menos que los que no son dueños de animales. Sin embargo, a veces, nuestros amigos peludos necesitan nuestro apoyo, especialmente si hay algún problema de salud. Para mantener a tu mascota sana y salva, debes prestar atención incluso a los más mínimos cambios en su comportamiento y tomar medidas necesarias de inmediato.
Genial.guru ha realizado una lista de los signos y síntomas menos evidentes que indican que tu mascota necesita atención médica.
A veces, tu perro o gato puede sufrir de una tos debido al ambiente donde vive o a la tos de perrera, la cual no necesita ningún tratamiento especial y generalmente desaparece en 2 semanas.
Sin embargo, la tos persistente que dura más de 3 semanas no es normal. Puede estar relacionada con enfermedades cardíacas o pulmonares, dirofilariasis, bronquitis, neumonía, o colapso traqueal.
Los gatos y los perros pueden vomitar ocasionalmente sin estar gravemente enfermos. Sin embargo, a veces pueden deberse a enfermedades gastrointestinales, pancreatitis, enfermedad renal, o infecciones parasitarias.
La sangre en el vómito es también una señal de advertencia que indica que tu mascota se ha tragado un objeto filoso que irrita su estómago.
A veces, un abdomen distendido podría ser una señal simple de comer demasiado, pero también puede indicar que tu mascota sufre de un trastorno digestivo, peritonitis, desequilibrio hormonal, o incluso, hemorragia interna.
La inflamación anormal no diagnosticada en el área del estómago también puede ser potencialmente mortal, ya que ejerce una presión adicional sobre la cavidad torácica y dificulta la respiración de tu perro o gato.
Si tu mascota normalmente es activa y de repente se niega a jugar contigo, podría ser la primera señal de un problema mayor. La debilidad en perros o gatos generalmente acompaña todo tipo de infecciones y enfermedades graves como la diabetes, la hipoglucemia y la anemia.
La inquietud en sí misma no es necesariamente una mala señal, puede ser la forma en que tu mascota indica que no se siente bien. Si tu perro o gato está ansioso o con aspecto asustado sin motivo y caminando constantemente, temblando o lloriqueando, esto puede indicar una variedad de problemas de salud, como podría ser sarna, virus de la rabia, enfermedad de Cushing o problemas cardíacos.
Perder una pequeña cantidad de kilos no debería ser motivo de alarma, especialmente si tu mascota está comiendo bien. Pero si tu perro o gato pierde el 10 % de su peso corporal normal, es una señal de que puede haber un problema subyacente más grande, como un trastorno metabólico, problemas renales o hepáticos, enfermedades neuromusculares, o cáncer.
Hay una serie de problemas médicos que pueden provocar el comportamiento de lamer en gatos y en perros. La razón más común por la que tu mascota está lamiendo excesivamente el mismo lugar podría ser por dolor o picazón, que pueden ser causados por pulgas o una alergia.
¿Con qué frecuencia llevas a tu mascota al veterinario para un control? ¡Comparte tus experiencias en los comentarios!