12 Historias sobre el amor que se demuestra con hechos y no con palabras

Para muchas personas, hablar con sus jefes sobre un aumento de sueldo puede ser un verdadero reto. Lo ideal sería que la propia dirección recompensara a los empleados si estos hacen un gran trabajo, pero esta práctica no es tan habitual en las empresas. Hemos reunido algunos consejos para ayudarte a hablar con tu jefe sobre un aumento de sueldo de forma que todos queden contentos.
A muchas personas les da vergüenza hablar con su jefe sobre un aumento de sueldo. Algunos no encuentran el momento oportuno, otros no están seguros de si merecen un sueldo mayor, y algunos temen que se les considere avariciosos. El resultado es que los empleados tímidos trabajan años sin conseguir un aumento, sintiéndose poco apreciados y decepcionados.
Pero en algunas empresas, nadie dará un aumento hasta que el empleado hable de ello. Y hablar de un aumento de sueldo no puede escandalizar al jefe, a menos que el empleado pida una cantidad completamente escandalosa. Por lo tanto, vale la pena investigar un poco de antemano y averiguar el nivel salarial medio que se ofrece a los trabajadores con una experiencia similar a la tuya, así como las posibilidades financieras de tu empresa.
En algunas empresas se acostumbra a subir los sueldos una vez finalizado el ejercicio económico, en otras se programa para que coincida con la fecha de contratación. Si eres nuevo en la empresa y no sabes cuándo suelen darse los aumentos salariales, merece la pena hablar con compañeros más experimentados y plantear la petición a la dirección un par de meses antes de la fecha prevista. De lo contrario, hay muchas probabilidades de que ya se hayan distribuido todos los fondos, y sencillamente no podrás conseguir que te suban el sueldo.
Es conveniente estudiar la situación financiera de la empresa. La falta de las primas habituales y la reducción de los gastos de oficina pueden ser señales preocupantes. Si la empresa lucha por mantenerse a flote, no debes esperar un aumento de sueldo.
Si le pides a tu jefe un aumento de sueldo cuando acaba de finalizar con éxito un proyecto complejo, ha recibido una gratificación o acaba de volver de vacaciones, aumentan las posibilidades de una respuesta positiva. No debes plantear esta cuestión si el jefe tiene algún problema y parece nervioso e irritado: en este caso, lo más probable es que no te guste su decisión.
No todas las empresas realizan auditorías anuales del rendimiento de sus empleados. Por lo tanto, si has hecho un trabajo excelente, has logrado ciertos éxitos y ha pasado un año desde el último aumento de sueldo o de tu empleo, es el momento oportuno de hablar de ello.
No debes hacerlo antes: tus jefes pueden pensar que evalúas la situación de forma inadecuada. Sin embargo, si tu carga de trabajo ha aumentado significativamente respecto a lo acordado al principio, merece la pena discutir una compensación razonable.
Es mejor no sorprender a tu jefe con una pregunta inesperada sobre un aumento de sueldo: lo más probable es que su primera reacción sea una firme negativa. Además, si decides discutir esta cuestión en algún lugar del pasillo o en la cocina de la oficina, es probable que a tu jefe tampoco le guste. Lo ideal es que organices una reunión con antelación, explicando exactamente lo que se va a tratar. Así, el jefe tendrá tiempo de prepararse para la discusión.
Y para aumentar aún más tus posibilidades de obtener una respuesta positiva, sugiere programar la reunión para el miércoles y elegir las horas centrales del día. Suele ser el momento en que una persona está totalmente preparada para el trabajo después del fin de semana, pero aún no demasiado agotada. No saques el tema del aumento de sueldo fuera del horario laboral, puede parecer poco profesional.
No hace falta que hagas una presentación detallada de varias páginas, pero merece la pena que escribas los puntos principales de tus éxitos y logros en el trabajo. Y no hace falta que te limites a mencionar proyectos terminados y a basarte únicamente en cifras: también puedes hablar de un conflicto resuelto con éxito entre dos compañeros, por ejemplo. Este tipo de habilidades también se valoran.
Es mejor enfocar esta reunión como una entrevista de trabajo. Y aunque la empresa no tenga un código de vestimenta estricto, merece la pena elegir un atuendo de negocios en lugar de ropa informal. Esto demostrará una vez más que vas en serio y que te has preparado a conciencia para la conversación.
Para evitar nervios y confusiones durante la reunión, vale la pena ensayar el discurso con antelación y practicar con alguien cercano. En primer lugar, te ayudará a sentirte más seguro de ti mismo. En segundo lugar, un amigo podrá señalarte los puntos débiles y prepararte para responder a las preguntas difíciles. Lo ideal es que tu presentación dure solo un par de minutos y que incluya una propuesta de aumento salarial, así como una breve justificación de la misma.
No deberías mencionar razones personales en la conversación. Si tu sueldo no es suficiente para pagar un préstamo o tienes dificultades económicas inesperadas, tu jefe no debe preocuparse. Un aumento de sueldo no es un favor ni un regalo, sino una de las formas que tiene la dirección de demostrar que valora tu contribución a la empresa. Ayuda a retener a los empleados valiosos para que no abandonen la empresa.
Es probable que la dirección se interese sobre todo por la cuantía del aumento que esperas, así que vale la pena que decidas de antemano una cantidad o un porcentaje concretos. El aumento estándar ronda el 3 % del salario, pero puedes pedir una cantidad mayor inicialmente. Si tu jefe expresa dudas, vale la pena explicarle por qué insistes en esa cantidad, así como aclarar qué le incomoda de tu petición y cómo se puede arreglar la situación.
Cuando hables, intenta no utilizar frases como “creo”, “siento”, “tal vez”. Estas expresiones suelen dar a tu jefe la impresión de que no estás demasiado seguro de tus méritos y no esperas realmente un aumento de sueldo. Y si el jefe puede evitar un gasto adicional, seguro que lo aprovecha.
Tampoco debes contar ofertas más interesantes de otras empresas. Algunos jefes pueden percibirlo como un chantaje. Y aunque en algunos casos esta táctica puede funcionar, en el futuro tratarán al empleado con recelo. Puede que incluso despidan al empleado para evitar sentar un precedente.
Aunque tus esfuerzos no hayan dado el resultado deseado, no debes enfadarte ni ofenderte. Es mejor dar las gracias con calma a tu jefe por la reunión y ofrecerle discutir el asunto dentro de 4-5 meses. Inmediatamente después, pregunta al jefe qué medidas puedes tomar para obtener un aumento de sueldo como resultado y, a partir de ahí, elabora un plan.
Si la dirección no tiene previsto subirte el sueldo en un futuro próximo por sus propios motivos, lo sabrás de antemano y de primera mano. Y podrás tomar otras medidas. Por ejemplo, buscar un nuevo trabajo con un salario más alto.
Y aquí tienes verdaderos trucos de la vida que pueden ayudarte a arrasar en tu entrevista de trabajo.