fea
Cómo se verían 14 princesas de Disney si fueran las malas de la película

Las queridas princesas de nuestros dibujos animados favoritos siempre son buenas, amables y consideradas con todos. Tienen una sonrisa dulce, ojos llenos de bondad y expresiones que inspiran cariño. Pero ¿qué pasaría si fueran las malas de sus películas? ¿Cómo se verían? ¿Qué vestirían?
En Genial.guru nos hicimos esta pregunta y nuestros ilustradores no tardaron en entregarnos una respuesta épica. Ahora queremos compartir el resultado contigo, esperando que te guste tanto como a nosotros.
1. Ariel

2. Blancanieves

3. Cenicienta

4. Bella

5. Rapunzel

6. Jasmín
7. Mulán

8. Moana

9. Elsa

10. Aurora

11. Mérida

12. Tiana

13. Anna

14. Esmeralda

¿Agregarías algún otro detalle a estas versiones malvadas de las princesas de Disney? ¿Qué otro cambio de gustaría ver en tus personajes animados favoritos?
Comentarios
Jasmín así parece bastante mala
Menuda transformación, parecen autenticas villanas
Moana parece la misma
Lecturas relacionadas
13 Actores que tuvieron papeles pequeños antes de hallar su camino al éxito

Los primeros papeles de famosos en comerciales que ni siquiera sabíamos que existían. (Statham resultó ser todo un goloso)

Cómo responder con humor a las preguntas con falta de tacto colocando al interlocutor en un callejón sin salida

18 Personas que descubrieron que el dinero no da la felicidad, pero sí ayuda mucho

19 Momentos ilustrados que demuestran que la felicidad está en lo cotidiano

15 Historias de familias ensambladas que prueban que el amor no entiende de ADN, sino de corazón y elección

19 Historias de amor tan caóticas como un paseo en montaña rusa sin cinturón

16 Historias reales de personas que se reencontraron con su primer amor años después

16 Anécdotas de viaje que empezaron mal y terminaron como grandes historias

17 Hallazgos de objetos extraños que solo Internet pudo identificar

13 Veces en que la verdad llegó sin avisar y puso todo patas arriba

14 Padrastros y madrastras que demostraron que el amor verdadero no siempre viene de sangre

