Joven sacrificó su vida social para ahorrar mucho dinero y ahora se arrepiente

Gente
hace 1 mes

Todos hemos hecho sacrificios para poder ahorrar un poco de dinero. A veces nos privamos de nuestra comida favorita o de salir con amigos con tal de no afectar nuestro presupuesto. Pero hay personas que tienen más fuerza de voluntad que nosotros y son capaces de cambiar toda su forma de vida con tal de cumplir sus metas financieras.

Ese es el caso de una joven que decidió sacrificar su vida social durante años para ahorrar dinero, pero ahora se arrepiente de todo lo que se perdió.

La historia de Gwen Merz comenzó a sus 23 años, justo después de graduarse de la universidad y conseguir su primer empleo, donde ganaba 65 mil dólares anuales.

De esa cantidad, Gwen decidió ahorrar casi un 75%, minimizando sus gastos al máximo.

Durante casi cinco años, la joven redujo drásticamente sus gastos, lo que implicó abstenerse de asistir a conciertos y eventos deportivos. En su lugar, optaba por invitar a sus amigos a su casa para evitar salir y gastar dinero.

La joven comentó: «Muchas veces no disfrutaba de la vida debido a mi estricto presupuesto. Pero es en ese tipo de reuniones posteriores al trabajo donde se establecen conexiones que pueden ser beneficiosas en el futuro».

La mujer, que logró ahorrar 200 mil dólares, equivalentes a más de 3.4 millones de pesos, admitió que, aunque alcanzó su meta financiera, perdió mucho en el proceso, incluyendo confesó que tuvo impactos negativos en su vida sentimental.

Con el paso del tiempo, se dio cuenta de que su estrategia de ahorro extremo no era la más adecuada para ella, dando como resultado carencias emocionales y profesionales.

Gwen reveló que llegó a sentirse «miserable». Aunque no se arrepiente completamente, admite que su perspectiva ha cambiado y ahora ve la vida de manera diferente.

«Funcionó bastante bien con mis amigos, pero nunca encontré realmente a una pareja que tuviera la misma mentalidad. Así que eso hizo que estar soltera fuera realmente difícil, al no querer gastar dinero en ello, porque parecía que yo era tacaña y controladora.»

Finalmente, Gwen llegó a una revelación y concluyó que su meta inicial de ahorrar de manera extrema no compensaba los sacrificios personales que estaba haciendo. En un giro significativo, Gwen consiguió un nuevo trabajo que le brindaba la oportunidad de desarrollar una carrera a largo plazo.

Este cambio marcó un punto crucial en su vida: ajustó su enfoque financiero, reduciendo su tasa de ahorro del 75% al 10%. Esta modificación le permitió destinar el resto de sus ingresos a cubrir sus necesidades y disfrutar de la vida, logrando un equilibrio más saludable entre sus finanzas personales y su bienestar emocional y social.

Imagen de portada Gwen Merz / Fortune

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