La chocante historia de la niña que durmió por más de 30 años

Historias
hace 9 meses

Imagina acostarte a dormir y despertar años más tarde. Parece sacado de un cuento, ¿verdad? Pero esto le sucedió a una adolescente, que despertó y se enteró de que habían pasado muchos años. Su asombrosa historia dejó a todos perplejos y sigue envuelta en misterios hasta el día de hoy.

La bella durmiente de Oknö

Karolina Olsson nació en 1862 y llevó una vida tranquila junto a sus cuatro hermanos en la isla de Oknö, Suecia. Sin embargo, su vida y la de su familia dio un giro drástico luego de una caída. Mientras ella volvía de la escuela, tropezó y golpeó fuertemente su cabeza con el pavimento, frío por el invierno.

Luego de curar su herida, la niña ya disfrutaba de un platillo de sopa. Así que todos pensaron que se había recuperado del golpe. No obstante, ese mismo 22 de febrero de 1876, las cosas cambiaron. Karolina, de 14 años en ese momento, se quejó de dolor de muelas. Su familia creyó que era consecuencia de brujería, y la mandaron a la cama. Nadie si imaginaba que ella despertaría 32 años después.

El comienzo de los 32 años durmiendo

El médico que llegó a la isla se dedicó a examinar a la niña durante varios días, pero el caso era desconcertante. A diferencia de un coma típico después de un accidente, Karolina parecía estar muerta, pero viva al mismo tiempo. Lo sorprendente era que su cabello y uñas no crecían en absoluto y no perdía peso.

Después de seis años, en 1882, trasladaron a Karolina a la ciudad de Oskarshamn para un tratamiento de terapia con electroshock que no dio resultados. Los doctores la enviaron de nuevo a casa, y le dijeron a su familia que solo podían esperar un milagro. Durante todo el tiempo que estuvo dormida no probo alimento sólido, más bien le daban leche con azúcar.

El diagnóstico que había dado el hospital era que sufría algún tipo de parálisis relacionada con la demencia. Lo curioso de este caso es que, a pesar de su estado corporal, su mente aún estaba activa, ya que podía reaccionar a su entorno. Sus padres lo notaron cuando, muchos años después, uno de sus hermanos falleció. Aunque seguía en un estado de sueño profundo, Karolina lloraba.

El mundo esta lleno de historias envueltas en grandes misterios, como el caso del avión perdido. Otras son extraordinarias, y nos dejan muchas enseñanzas.

Llega el día de despertar

Finalmente, el 3 de abril de 1908, una criada encontró a Karolina mientras se arrastraba por el suelo. Estaba delgada y pálida, mostraba sensibilidad a la luz y le fue un poco difícil hablar. La noticia generó gran emoción. Reporteros, médicos y curiosos fueron a Oknö para preguntarle sobre su experiencia, pero cuando despertó ella dijo que no recordaba nada de esos 32 años.

Para ella, seguía siendo una chica de 14 años que se había despertado de un día a otro, cuando en realidad tenía 46 años. Sin embargo, su apariencia lucía mucho más joven, como de alguien de entre 25 y 30. Le hicieron pruebas psiquiátricas en Estocolmo, donde se descubrió que conservaba todas las facultades que tenía antes de quedarse dormida.

Develando los misterios

En la actualidad, hay casos de personas que pasan la mayor parte del tiempo durmiendo. Un ejemplo es Beth Goodier, quien padece el síndrome de Kleine-Levin, y solo se despierta unas pocas horas entre sus periodos de sueño, que duran meses.

Existe la teoría de que Karolina también tuviera momentos despierta en los que pudiera hablar y comer, aunque no se puede confirmar con certeza. Lo que sí sabemos es que ella vivió sin problemas durante otros 40 años después de despertar, y siempre fue amable y abierta con su comunidad. Nos alegra que su historia tuviera un final feliz.

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