Me niego a seguir siendo cómplice de las mentiras y la doble vida de mi hijo

Historias
09/05/2026
Me niego a seguir siendo cómplice de las mentiras y la doble vida de mi hijo

En la vida de una persona, puede llegar un punto en el que el silencio y los secretos te corroen tanto que empiezas a sentirte tan culpable como la persona a la que encubres. Y es que, si bien la mayoría de las veces callamos por tratar de ayudar y “hacer un bien”, muchas veces el resultado es totalmente contrario. Este es el caso de Lola, quien dijo basta a seguir cubriendo las mentiras de su hijo.

La carta de Lola:

Querido, Genial,

Me llamo Lola, tengo 58 años y vivo en Valladolid. Tengo un único hijo, Hugo, al que siempre he tratado de cuidar y proteger de todo y de todos. Sin embargo, creo que Hugo se ha estado aprovechando de mi instinto y de mi amor por él para salirse con la suya.

Al principio fue una mentira pequeña. Un mamá, dile a mi mujer que estoy contigo en casa viendo un partido”. No quise preguntar, ni buscar líos, así que mentí. Pero la cosa ha ido empeorando y las mentiras se han ido haciendo cada vez más y más grandes hasta convertirse en una inmensa montaña de milongas.

Me he convertido en su coartada para todo: para sus “escapadas”, sus cenas con otras y para sus juergas. Mientras tanto su mujer, que es un cielo de chica, se queda en casa cuidando de mis nietos y confiando en lo que le decimos.

Me siento fatal. Cada vez que mi nuera me llama para hablar, se me quiere caer la cara de vergüenza, peor aún cuando me pregunta si mi hijo cenó conmigo. Ver cómo ella se desvive por él, por su relación y su familia, como me trae pasteles cada domingo que me visita con los niños y me trata como si fuese su propia madre, me hace sentir la peor persona del mundo.

No podía más, de modo que he tenido que plantarme y decir “hasta aquí”. Le he cantado las cuarenta, le he dicho lo que pienso sobre lo que está haciendo, que yo no le crié para hacer algo así y que no voy a comerme más marrones por sus líos. Trató de convencerme y, encima me soltó otra bomba: Va a ser padre con otra chica. No podía creer lo que oía, pero le dije bien clarito: “Hijo, te quiero, pero ya no te respeto. Si quieres seguir jugando a dos bandas, ten los pantalones de inventarte tus propios cuentos y apechuga con las consecuencias cuando te pillen”.

He pensado si contarle todo a mi nuera, pero no soy capaz de ser la chivata. De todas formas, ahora mi hijo no me habla porque según él “no le apoyo” y “puede perder a su familia por mi culpa”. No puedo creer que sea capaz de decirme algo así y de creerse tanto sus propias mentiras. Se ha convertido en una persona que desconozco.

¿Creeis que he hecho bien? ¿Debería contarle todo a mi nuera?

—Lola

Nuestras recomendaciones:

Querida Lola, gracias por hacernos llegar tu carta y abrirnos tu corazón. Darte cuenta de que tu hijo no está haciendo lo correcto y negarte a participar de ello, no te convierte en una mala madre, sino todo lo contrario. Para ayudarte a tratar de pasar estos duros momentos, te dejamos algunos consejos:

  • Tu paz y tranquilidad no son negociables: Nadie tiene derecho a usarte de ese modo y hacer que te sientas tan mal contigo misma. Tu hijo, más que nadie debería de tratar de cuidarte y evitar meterte en líos de cualquier índole.
  • Lealdad no es complicidad: Querer a tu hijo no significa que aplaudas sus errores, ni que le ayudes a engañar a personas inocentes que no lo merecen.
  • Establecer límites puede ser sanar: Una vez que has dejado de ser parte y de cubrir sus continuas mentiras, vas recuperando tu autoridad moral y tu tranquilidad.

¿Cómo actuarías ante semejante situación? ¿Qué te pidieron tus hijos que no estuviste dispuesto a hacer?

Para descubrir más historias geniales, síguenos en Google News.

Este artículo tiene fines meramente de entretenimiento. No garantizamos la integridad, exactitud, fiabilidad ni seguridad del contenido. Cualquier acción que se tome con base en la información de este artículo es bajo el propio riesgo del lector. No asumimos ninguna responsabilidad por pérdidas, daños o consecuencias derivadas del uso de este contenido. Se recomienda a los lectores que ejerzan su propio criterio, tomen las precauciones necesarias y busquen asesoramiento profesional si intentan reproducir cualquier parte del contenido.

Comentarios

Recibir notificaciones
Aún no hay comentarios. ¡Puedes ser el primero!

Lecturas relacionadas