Una coach de carrera nos explica cómo lograr un perfil exitoso para los procesos de selección

Psicología
hace 2 años

La carrera por ganar un puesto de trabajo comienza desde el mismo momento en que empezamos a revisar las opciones disponibles en el mercado laboral. Por eso, estar bien preparados desde esas primeras instancias hasta el final de un proceso de selección, puede hacernos destacar entre otros aspirantes y, finalmente, llevarnos a obtener el empleo deseado.

En Genial.guru sabemos que conquistar la posición laboral de nuestros sueños puede ser difícil, por eso conversamos con la psicóloga de carrera profesional Olga Garrido, especialista en Recursos Humanos y procesos de selección, quien nos compartió varios consejos para que, al postularnos a un empleo, logremos incrementar nuestras posibilidades de quedarnos con ese trabajo al que le apuntamos. Aquí te contamos sus recomendaciones.

1. Saber escoger las ofertas laborales

Escoger la oferta que se adapte a nuestro perfil y evaluar nuestra adecuación al puesto de manera objetiva puede ahorrarnos alguna que otra frustración. Sin embargo, uno de los errores que podemos cometer en esta etapa de la búsqueda es el autorrechazo, puesto que en ocasiones, nos exigimos cumplir con el 100 % de los requisitos del puesto incluso antes de decidirnos si solicitarlo o no.

En ese caso, ser demasiado estrictos puede limitar nuestras oportunidades. Por eso, podemos plantearnos las siguientes preguntas para esclarecer si estamos frente a la oportunidad ideal:

  • ¿Me veo haciendo este trabajo?
  • ¿Tengo las cualificaciones y habilidades necesarias para desempeñarlo?
  • ¿Podría hacer este trabajo adecuadamente y aportar valor a este equipo?
  • ¿Podría adaptarme rápidamente a las exigencias del puesto?

Si la respuesta a estos interrogantes es que sí, adelante.

2. El diseño del currículum importa

Cuando redactamos nuestro currículum, debemos prestar atención a la longitud y el formato del documento. En cuanto a lo largo que debe ser, lo recomendable es que no pase de una página, así que debemos sintetizar la información, escogiendo colocar principalmente aquella que explica el valor que aportamos profesionalmente. También podemos agregar códigos QR o links para que el reclutador pueda ampliar la información

En cuanto al diseño, debemos evitar los colores llamativos, pues podrían desviar la atención de lo realmente importante que es nuestra experiencia, formación y habilidades. Si lo que queremos es hacer que nuestro currículum sea menos aburrido, podemos jugar con el tipo y el tamaño de letra, resaltar cierta información en negrita y en caso de añadir algún color, cuidar que no le reste importancia al contenido.

3. Hay que incluir información valiosa

Incluir un apartado de competencias y habilidades nos permitirá resaltar nuestras principales fortalezas. Se pueden mencionar tanto competencias técnicas como habilidades blandas, sin sobrepasar un número de entre 6 y 9.

Con el fin de destacar nuestra experiencia de la mejor manera dentro del currículum, se debe hacer uso de los verbos de acción, que lo que hacen es facilitarnos la redacción y la expresión de nuestros logros y responsabilidades, como lo son el trabajo en equipo, el liderazgo o las habilidades de comunicación.

  • Algunos verbos que se pueden usar para comunicar liderazgo son: organizar, administrar, dirigir, coordinar, manejar, conseguir o lograr.
  • Para transmitir habilidades de comunicación podemos usar: influenciar, facilitar, persuadir, dinamizar o presentar.

4. Confianza antes que competencia

De acuerdo a la experiencia de Olga como reclutadora, la principal razón por la que un candidato se escoge por encima de otro con cualificaciones similares es la confianza. Tanto para líderes como para reclutadores es importante confiar en la persona que tienen delante y sentir que comparten valores y propósito. Se le da más importancia a ese aspecto que a las competencias que posea el candidato o al hecho de que técnicamente encaje completamente en el puesto.

Para esto, el candidato necesita transmitir esa confianza a su futuro empleador y, por supuesto, poseer también confianza en sí mismo. Ambas cosas suelen ir de la mano, ya que desde luego es mucho más sencillo transmitir confianza si esta empieza por nosotros mismos.

5. Atención a las expresiones no verbales

En el momento de la entrevista, se debe cuidar mucho el contacto visual y la postura corporal. Evitar mirar a los ojos o desviar la mirada, mantener los brazos cruzados o debajo de la mesa, encoger los hombros o incluso agachar la cabeza, son expresiones que suelen transmitir falta de confianza y evitan que la comunicación fluya.

Por otra parte, también hay actitudes que generan mala impresión, como llegar tarde sin avisar, criticar al antiguo jefe o compañeros de trabajo, quejarse, no escuchar, mostrarse impaciente en la entrevista o no contestar lo que se nos ha preguntado.

6. Practica respuestas a las preguntas clásicas

Algunas preguntas son comunes a casi todas las entrevistas, por lo tanto, podemos prepararlas con anticipación y salir mejor librados. Para empezar, es recomendable tener preparada una breve presentación que siga la estructura ITV, para comunicar mejor el mensaje:

  1. Introducción: empieza con una introducción que presente tus competencias, mencionando tu puesto, titulación y especialización.
  2. Trayectoria: habla de tu trayectoria, destaca tus experiencias y los logros que has obtenido.
  3. Valor: conecta toda la información que estás dando con el valor que le aportarías a las necesidades de quien que te va a contratar.

Otras preguntas que suelen surgir son:

  • ¿Por qué deberíamos contratarte? Para responderla habla de lo que te gusta del puesto y de la empresa, resumiendo los puntos donde más puedas aportar.
  • ¿Cuáles son tus debilidades? Aquí evita decir clichés como “soy muy perfeccionista”. Mejor encuentra en la descripción del puesto aquella tarea en la que te sientas menos competente y explica qué estás haciendo para mejorarlo.

7. Hacer preguntas es importante

Una entrevista es el espacio que debemos aprovechar para también hacer preguntas, ya que esto nos ayudará a dirigir la comunicación hacia nuestras habilidades y competencias. Las siguientes son buenos ejemplos de ellas:

  • ¿Cuál es el mayor reto al que me tendría que enfrentar en este trabajo?
  • ¿Qué prioridades tendría que atender en mis primeras semanas?
  • ¿Hay algún plan de formación específico?
  • ¿Cuáles son los siguientes pasos en el proceso de selección?

8. Prepárate para una negociación salarial

Nunca hay que ir a una entrevista sin una cifra en mente; si lo haces, tendrás muchas posibilidades de dejar dinero sobre la mesa. ️Con el fin de responder de forma adecuada al hablar de expectativas salariales, hay que investigar previamente y, llegado el momento de la pregunta, debes contestar con confianza dando un rango que se adapte a tus competencias y al mercado.

Un buen punto de partida puede ser un 20 % más de tu salario actual o de puestos similares en el mercado.

¿Qué cosas de tu recorrido profesional prefieres destacar cuando te presentas a una vacante? Cuéntanos de alguna anécdota curiosa que te haya pasado en una entrevista.

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