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13 Estrellas de cine para las que prepararse para un papel se convirtió en todo un reto

Los entrenamientos intensivos y la necesidad de perder o ganar peso son algunas de las muchas cosas que los actores están dispuestos a hacer para interpretar su papel de manera convincente. Los siguientes datos demuestran que muchos actores tienen que trabajar muy duro para acabar luciendo en la alfombra roja.

1. Gwendoline Christie

Gwendoline quería tanto el papel de Brienne que estuvo preparándose para la audición durante seis semanas: hizo kickboxing, yoga y cambió su dieta por completo. Como resultado, perdió 9 kilos. Cuando consiguió el papel, los entrenamientos se volvieron aún más intensos.

Pero el mayor golpe para la actriz fue el hecho de tener que decir adiós a su preciosa melena. Cuando se vio con el cabello corto, rompió a llorar y no pudo parar durante dos horas.

2. Charlize Theron

Invision / Invision / East News, © Tully / BRON Studios and co-producers

Para el papel de madre de tres hijos en la película Tully, Charlize Theron engordó alrededor de 22 kilos. Y no era la primera vez que ganaba peso para un papel: para Monster: Asesina en serie (2003), engordó 14 kilos.

Pero esta vez, Charlize tuvo que lidiar con consecuencias desagradables. En primer lugar, debido a la gran cantidad de alimentos poco saludables y azúcar en su dieta, la actriz tuvo una depresión por primera vez en su vida. Y en segundo lugar, se dio cuenta de que a los 42 años no era tan fácil perder peso como a los 27. No dormía bien, se sentía débil y apenas podía caminar en la cinta. Necesitó un año y medio de trabajo duro y comida sana para volver a su forma habitual.

3. Jamie Foxx

KatieFlores@Broadimage / Broad Image / East News, © Ray / Universal Pictures and co-producers

Para el papel en la película biográfica Ray, Jamie conoció al legendario cantante y pianista Ray Charles. El actor es pianista, así que consiguió fácilmente la aprobación del músico. Jamie perdió 14 kilos para parecerse más a Ray y la experiencia en comedia lo ayudó a mostrar verídicamente el comportamiento del cantante.

Pero la mayor dificultad fue representar la ceguera. El director sugirió a Foxx que se convirtiera en “ciego” temporalmente. Durante 14 horas al día, los párpados de Ray estaban pegados y encima se colocaban parches que imitaban ojos. Al principio, el actor sufría pánico y claustrofobia, pero se acostumbró con el tiempo. Y recibió su bien merecido Óscar.

4. Rachel McAdams

Rachel tenía tantas ganas de trabajar con el director Terrence Malick que no le dijo que era alérgica al pelo de caballos y que también estos le daban miedo. Cuando Terrence le preguntó si le parecía bien trabajar con animales, ella le dijo que le encantaban. Por eso, durante la filmación de Deberás amar (2012), se le hincharon los ojos y apenas pudo ver.

5. Brendan Fraser

Invision / Invision / East News, Courtesy Everett Collection / East News

En The Whale, Fraser tenía que interpretar a un hombre que pesaba 272 kilos, sufría depresión y comía en exceso. Así que, durante la filmación de la película, el actor se ponía un traje especial y cargaba encima entre 23 y 136 kilos de peso extra.

Era tan agotador que, cuando se le quitaba el traje completo, se sentía mareado. Según el actor, solo para poder llevar el traje encima, tuvo que desarrollar unos músculos que no sabía que siquiera tenía.

6. Adrien Brody

Invision / Invision / East News, © The Pianist / Heritage Films and co-producers

Para el papel en la película El pianista, Adrien decidió cambiar su vida temporalmente, renunciando a las alegrías habituales de la vida: rompió con su novia, dejó su departamento, vendió su coche, se mudó y apagó sus teléfonos.

Para ser más convincente en el papel de Władysław Szpilman, Brody tocaba el piano cuatro horas al día y pasaba hambre. Perdió casi 14 kilos, y eso que ya estaba bastante delgado.

Así que fue el hambre lo que le produjo la sensación de vacío y desesperación. Durante un año después del rodaje, Brody sufrió una depresión. Y como resultado, se convirtió en el actor más joven en los últimos años en recibir un Óscar.

7. Nicole Kidman

Collin Xavier / Image Press Agency ABACA / Abaca / East News, © Moulin Rouge! / Twentieth Century Fox and co-producers

Nicole quería tener un aspecto tan impresionante en Amor en rojo que pedía que se le atara el corsé muy fuerte. Realmente quería tener una cintura de 46 centímetros, como la de Vivien Leigh en Lo que el viento se llevó. En una ocasión, los encargados del vestuario se lo ataron tan fuerte que una de las costillas de Nicole se rompió.

Además, un desafío muy grande para Nicole fue tener que cantar en el musical delante de otras personas. Era algo nuevo para ella, por lo que le daba miedo.

8. Demi Moore

Sebastien Courdji / KCS / East News, © G.I. Jane / Caravan Pictures and co-producers

Para prepararse para el papel en la película Hasta el límite, la actriz de 35 años, madre de tres hijos, se sometió a un entrenamiento físico que ni siquiera los profesionales suelen tener. El hecho es que todo el curso de formación intensiva al que se someten los verdaderos cadetes, para la actriz y sus 40 compañeros de rodaje, se empaquetó en tan solo dos semanas en lugar de 17.

Durante el primer día, la actriz vomitó y tuvo ampollas en las piernas. Aunque le dijeron que no tenía que entrenar tanto como los chicos, se vendó las ampollas y decidió seguir con el entrenamiento hasta el final.

Y en uno de los días, Demi Moore terminó su transformación en Jordan O’Neill afeitándose ella misma la cabeza.

9. Natalie Portman

Para el papel en la película El cisne negro, la actriz tuvo que hacer ballet durante horas, así como nadar varios kilómetros al día. También practicó cross-training, es decir, ejercicios que entrenaban los músculos que rara vez trabajaban en sus entrenamientos habituales.

El entrenamiento muy intenso no tuvo el mejor efecto en su cuerpo: aunque empezó a parecer una bailarina de ballet y perdió casi 9 kilos, tuvo ampollas, se le rompieron las uñas de los pies e incluso se torció una costilla.

10. Zac Efron

Reynaud Julien / APS-Medias / ABACA / Abaca / East News, © Baywatch / Paramount Pictures and co-producers

El actor tuvo que pasar por una experiencia muy poco saludable con el fin de lucir en Guardianes de la bahía un cuerpo fuerte con venas protuberantes. Se ejercitaba durante horas e incluso, a veces, se levantaba a las cuatro de la mañana para empezar su entrenamiento. Solo comía proteínas y verduras de hoja verde.

Como resultado, Zac tuvo muchos problemas de salud, incluyendo depresión e insomnio. Se dio cuenta de que la próxima vez prefería tener un porcentaje de grasa de más antes que sufrir por una imagen bonita en la pantalla.

11. Jake Gyllenhaal

GilbertFlores@Broadimage / Broad Image / East News, © Everest / Universal Pictures and co-producers

Los acontecimientos en la película Everest tienen lugar a 8 500 metros de altura sobre el nivel del mar, donde la gente no tiene suficiente oxígeno. Para entender mejor cómo se sentiría, Jake Gyllenhaal con Josh Brolin decidieron probar estas condiciones en un simulador.

“Se encontraban” a una altitud de entre 8 y 10 mil metros y decidieron quedarse en el simulador un poco más de tiempo de lo necesario, porque les gustó la experiencia. Pero tres días después, los actores sufrieron una fuerte depresión.

12. Matthew McConaughey

Para perder 22 kilos para el papel en El club de los desahuciados, el actor recurrió al servicio de un experto en dietas. Este trató de poner a McConaughey en la forma que necesitaba de la manera más saludable posible.

En lugar de comer bocadillos, Matthew masticaba hielo. Después de perder peso, el actor empezó a sentirse con mucha energía e incluso dormía tres horas menos de lo habitual.

13. Jennifer Aniston

Invision / Invision / East News, © Cake / Cinelou Films and co-producers

En la película Cake: Una razón para vivir (2014) Jennifer interpretó a una mujer que sufría un dolor inusual. Un par de sus amigos que padecían el síndrome de dolor crónico la ayudaron a entender mejor su personaje. La actriz llevaba un corsé que le impedía redondear los hombros y la obligaba a caminar con la espalda rígidamente enderezada. Cinco semanas después de llevar el corsé, la actriz misma empezó a sentir el dolor.

Sin embargo, el hecho de tener que engordar unos cuantos kilos no la disgustó en absoluto. Simplemente abandonó los entrenamientos durante unos meses y dejó de controlar estrictamente su dieta. Incluso disfrutó del proceso de ganar peso.

¿Qué dificultades estarías dispuesto a superar si tuvieras la oportunidad de aparecer en una película increíble?

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