10+ Consejos rápidos de primeros auxilios que podrían salvar tu día

Conocer los aspectos básicos de los primeros auxilios puede, literalmente, ayudarte a salvar vidas, incluida la tuya. Cuando te encuentras en medio de una emergencia, lo mejor es evaluar la situación y saber qué puedes hacer para minimizar los daños, tanto humanos como materiales. También es fundamental aprender a distinguir lo que realmente es brindar ayuda de lo que no. Por ejemplo, una simple gasa suele ser más efectiva que un torniquete cuando se trata de detener una hemorragia.

En Genial.guru queremos que estés al tanto de cómo cuidarte en todo momento, por lo que reunimos algunos consejos rápidos de primeros auxilios que algún tu día podrían salvar tu vida y la de los que te rodean.

1. Heridas

Cuando te enfrentes a una herida, siempre debes tratar de elevarla por encima del nivel de tu corazón. Eso disminuirá la hinchazón y ayudará a drenar el líquido lejos del área. Si la lesión está en tus caderas o glúteos, acuéstate y levanta la zona con almohadas. Si no puedes elevar la herida, intenta mantenerla al nivel del corazón o lo más cerca posible.

2. Quemaduras de primer grado

Las quemaduras de primer grado, también conocidas como quemaduras superficiales, solo afectan la capa superior de la piel. Aunque pueden ser dolorosas, no son graves. Para tratarlas, enjuaga la herida con agua templada. Colocar agua con hielo sobre la lesión puede parecer un procedimiento obvio, pero, en realidad, puede dañar aún más los tejidos. Después de limpiar la parte quemada, aplica una bolsa de hielo o una compresa fría sobre esta. Usar mantequilla o grasa es un remedio antiguo muy popular, pero puede retardar la liberación del calor, evitando que sientas alivio. Una pasta hecha de agua y bicarbonato de sodio también puede ayudar a liberar la temperatura de la quemadura.

3. Ataques al corazón

Cuando se trata de ataques cardíacos, la intervención temprana es fundamental para reducir los daños. Masticar una aspirina puede ayudar, ya que eso puede inhibir las plaquetas sanguíneas que causan la coagulación de la sangre (la causante de que las arterias se bloqueen). Lo importante es tomar una pequeña dosis del remedio y masticar la píldora en lugar de tragarla o tomarla con agua, ya que eso ayudará a que haga efecto más rápido. Ponte en contacto con los servicios de emergencia tan pronto como sea posible.

4. Picaduras de abeja

Si has sido mordido por una abeja, necesitas quitar el aguijón. Mientras que comúnmente se cree que sacar esto de la piel minimiza el veneno, lo más importante es el tiempo y el momento. Debes intentar eliminarlo lo antes posible, ya sea que lo rasques, lo quites con unas pinzas o lo remuevas de cualquier otra manera. Cuando una abeja pierde esa parte de su cuerpo, libera un olor que atrae a sus compañeras a la zona, las cuales probablemente te picarán para defenderse. Una vez que hayas retirado el aguijón y este haya salido del área, lava la herida y aplica una compresa fría. Si eres alérgico, intenta tener siempre a mano una inyección de epinefrina y comunícate con los servicios de emergencia lo antes posible.

5. Fracturas

Cuando se trata de fracturas, no intentes enderezar la rotura. Mantén la extremidad estabilizada e inmóvil con una férula y relleno, pero sin cambiar su posición. Aunque esta lesión puede ser, en realidad, una simple dislocación o un esguince, siempre debes buscar tratamiento médico para asegurarte de que el daño no sea más grave de lo pensado, o incluso para evitar causar más lesiones.

6. Lesiones oculares

Cuando te lastimas, generalmente lo primero que debes hacer es limpiar la herida. Sin embargo, cuando se trata de lesiones en el ojo, lo más importante es cubrir la zona y luego buscar ayuda. Al tratar de limpiarte podrías correr el riesgo de hacerte aún más daño, posiblemente de forma permanente. La principal excepción a esta regla es cuando productos químicos entran en tus ojos, en cuyo caso deberás lavarte con agua inmediatamente.

7. Astillas

Las astillas están llenas de gérmenes y pueden infectar fácilmente la piel abierta, por lo que siempre debes esterilizar tus manos al tratar con estas heridas. Si tienes una astilla que está totalmente incrustada en la piel, primero debes limpiar el área con un antiséptico y luego tratar de mover la pieza con una aguja esterilizada con agua hirviendo. Una vez que hayas hecho eso, puedes quitar el trozo con unas pinzas. Después lava el área con agua y jabón.

8. Picaduras de serpiente

En programas de televisión y en películas, cuando alguien es mordido por una serpiente venenosa, su primera reacción es aspirar el veneno. De manera realista, en ese momento, este ya habrá ingresado en el torrente sanguíneo de la víctima, por lo que eso no ayudará. Cuando una serpiente te muerde, lo más importante es mantener la calma. Necesitas mantener tu ritmo cardíaco bajo para disminuir la propagación del veneno, pero debes saber que tomar analgésicos puede diluir la sangre y hacer que este funcione más rápido. Ponte en contacto con los servicios médicos de inmediato para obtener el antídoto adecuado. Si necesitas moverte para obtener ayuda, no corras. Camina y trata de mantener la calma. Si puedes, aplica aceite de coco a la herida (el cual puede ayudar a combatir las bacterias y los parásitos) y venda el área.

9. Picaduras de medusas

Nada puede arruinar un buen día en la playa como una picadura de medusa. Puedes intentar enjuagar la herida con agua salada, con agua caliente, vinagre o cubrir la zona con una solución de bicarbonato de sodio. El carbón activado también puede ayudar a extraer el veneno de la medusa. Es posible que hayas escuchado la popular leyenda urbana de que la orina puede tratar estas picaduras, pero ese líquido no tiene suficiente ácido para contrarrestar el veneno. Aunque hay afirmaciones de que la orina puede reducir el dolor, debes saber que el agua caliente es igual de efectiva que esta.

10. Cicatrices

Cuando te lastimas puedes llegar a pensar que tener una cicatriz desagradable será algo inevitable, pero hay algunas medidas que puedes tomar para evitar que se forme una marca. El bicarbonato de sodio tiene propiedades desinfectantes que ayudan a evitar las cicatrices, a eliminar una costra endurecida y hasta a prevenir infecciones. Si se trata una cicatriz con bicarbonato de sodio es importante dejar que la herida se exponga al aire libre. Además, este producto también puede mezclarse con agua para formar un antiséptico.

11. Respiración obstruida

Generalmente, si alguien deja de respirar es porque existe un bloqueo en sus vías respiratorias. Gira a la persona sobre su espalda, revisa su boca y retira cualquier cosa que pueda bloquear la respiración, incluso los líquidos. Para abrir el conducto de aire inclina la cabeza y levanta la barbilla, colocando tu mano cerca de la parte superior de la cabeza o de la frente. Alternativamente puedes realizar lo que se llama un “empuje de mandíbula”, colocando tus dedos debajo de la parte inferior de la mandíbula, sin mover el cuello, para abrir la boca. Eso alejará la lengua de las vías respiratorias y ayudará a reducir el bloqueo de aire. Después de hacer eso, inclina la cabeza hasta que se abran los conductos de aire.

Bono: consejos para quitar vendajes

Los primeros auxilios no solo son importantes al momento de lastimarte, sino también durante el proceso de curación. Para mantener el área afectada a salvo, intenta disolver el adhesivo de las cintas o tiritas sanitarias adhesivas cubriendo la herida con aceite de bebé, alcohol, o incluso agua tibia. También puedes congelar la zona con cubitos de hielo. A pesar de la tentación de simplemente arrancar el vendaje, es igual de importante para la herida que este se retire lentamente, ya que, de lo contrario, corres el riesgo de quitar la costra o incluso de reabrir la lesión.

¿Qué consejos simples de primeros auxilios utilizas cuando te lastimas? ¿Conoces otros que no hayamos incluido en esta lista? Cuéntanos en la sección de comentarios a continuación.

Ilustrado por: Oleg Guta para Genial.guru
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