11 Alimentos que no son tan sanos como creíamos

En general, algunos alimentos se identifican fácilmente como no saludables, por ejemplo los productos altamente procesados que tienen bajo contenido en nutrientes. Pero hay otras comidas que muchos consideran saludables, aunque en realidad puede que no sean tan beneficiosas. En ese sentido, resulta conveniente conocer de qué forma fueron preparadas y también los ingredientes que contienen.

Genial.guru recopiló para los lectores información sobre 11 alimentos que vale la pena conocer más a fondo al momento de incorporarlos en nuestra dieta.

1. La granola puede tener más azúcar que una dona glaseada

La granola es un alimento que parece más un postre que un tipo de desayuno ideal y saludable. Esto tiene sentido si se considera que una taza de esta puede contener aproximadamente 24 gramos de azúcar (y de hecho posee más azúcares que proteínas). En comparación, una dona glaseada puede tener 11 gramos de azúcar.

2. Al no consumirlos con su fibra, los jugos de frutas se asocian con la obesidad

En el caso específico del jugo de naranja, se sabe que contiene tanta azúcar y calorías como los refrescos. Un vaso de Coca-Cola, por ejemplo, tiene 22 gramos de azúcar y 84 calorías, mientras que una taza de jugo de naranja recién exprimido tiene aproximadamente 112 calorías y un poco más de 20 gramos de azúcar.

Además, no consumir la fibra natural de las frutas, como suele suceder con el jugo de naranja cuando es ingerido en exceso, se ha relacionado con daño hepático y obesidad. Un estudio encontró que las personas que consumieron esta bebida durante 4 años ganaron más peso que la gente que se mantuvo alejada de ella. La recomendación en este sentido es consumir las frutas directamente o limitar el consumo del jugo a un vaso pequeño por día.

3. Muchos cereales para desayunar son altamente procesados y tienen ingredientes agregados (como el azúcar)

Aunque la mayoría de los cereales para el desayuno se comercializan como saludables, puede que todo se trate de marketing. En realidad, a menudo están cargados de azúcar, granos refinados altamente procesados y contienen muchos ingredientes agregados.

Ahora bien, si comes cereal para el desayuno, será mejor que leas la lista de ingredientes y elijas una opción con bajo contenido de azúcar y alto en fibra. También debe consumirse la porción descrita en el empaque y, si es posible, agregar una proteína, como puede ser el yogur griego.

4. El arroz blanco carece de muchas vitaminas y minerales (que sí están presentes en el integral)

El arroz es un alimento básico para más de la mitad de la población mundial, y aunque el integral se promociona como más saludable (para la mayoría de las personas), es el blanco el que más se consume. Sin embargo, sobre este último se dice que no ofrece ningún beneficio destacable para la salud.

Por otro lado, el arroz integral contiene más fibra y nutrientes que el blanco y puede ser una mejor opción para las personas con diabetes, considerando que tiene un índice glucémico más bajo. Además, en general, en lugar de consumir carbohidratos blancos (como el pan y la pasta), es preferible optar por las versiones integrales.

5. Una bebida deportiva es simplemente otra bebida azucarada

Las bebidas deportivas pueden tener menos azúcar que los refrescos y las bebidas energéticas. Sin embargo, beber demasiadas, especialmente cuando no se realizan actividades deportivas intensas, no es saludable. La razón es que se asocian a problemas de salud como el sobrepeso, la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

6. Los refrescos de dieta, aunque son endulzados artificialmente, son vinculados al desarrollo de diabetes

Muchas personas podrían preferir beber refrescos dietéticos para disfrutar de las bebidas gaseosas sin consumir grandes cantidades de azúcar. Pero se dice que existe un vínculo entre beberlos en exceso y tener problemas de salud. Considerando, por ejemplo, que hay una relación entre el consumo de productos endulzados artificialmente y el desarrollo de diabetes.

7. El azúcar moreno tiene menos calorías que el blanco, pero la diferencia es mínima

Si bien algunas personas prefieren usar el azúcar moreno en su dieta, al compararse con el blanco existen pocas diferencias. Desde la perspectiva nutricional, ambos son similares, distinguiéndose apenas en sabor y color.

Específicamente, el azúcar moreno contiene un poco menos de calorías que el blanco. Así, una cucharadita (4 gramos) de azúcar moreno proporciona 15 calorías, mientras que la misma cantidad de azúcar blanco tiene 16,3 calorías.

8. El consumo a largo plazo de leche de vaca podría no ser sano

La leche de vaca es otro de los alimentos que son habitualmente ingeridos. Sin embargo, su consumo a largo plazo podría vincularse con efectos nocivos en el cuerpo como el acné, la diabetes tipo 2, el cáncer y hasta el envejecimiento.

9. Las palomitas de maíz para microondas pierden parte de sus propiedades saludables

Las palomitas de maíz naturales son un alimento bajo en calorías y lleno de fibra, pero la forma en que son cocinadas puede disminuir sus propiedades saludables. Al usar las que son para el microondas pueden duplicarse las calorías, y aproximadamente 43 % de ellas serían grasas. En comparación, las hechas por nosotros mismos con maíz y aceite serían aproximadamente 28 % grasas.

10. Los supuestos beneficios que tiene el aceite de coco podrían ser exagerados

Suele afirmarse que el aceite de coco tiene propiedades saludables al, por ejemplo, aportar grasas beneficiosas que ayudan a elevar los niveles del llamado “colesterol bueno” (HDL). Sin embargo, el aceite de coco es extremadamente alto en grasas saturadas (entre el 80 % al 90 %), las cuales se asocian con el aumento de los niveles de colesterol relacionados con el riesgo de enfermedad cardíaca.

11. A menudo, los aderezos para ensaladas son fuentes ricas en grasas saturadas, calorías, sodio y azúcar agregado

Aunque una ensalada podría considerarse una opción saludable, es posible que al añadirle aderezos comerciales estés deshaciendo los beneficios, porque agregan muchas calorías, además de sodio, azúcar y grasas saturadas. Sin embargo, simplemente haciendo un aderezo para ensaladas en casa se puede tener el control de lo que se está poniendo en el plato. También es una alternativa fácil y rentable.

Bono: productos con “etiquetas saludables”

Leer las etiquetas puede darnos una idea de qué tan saludable puede ser un producto, pero hay que asegurarse de no estar leyendo solo el frente del paquete. Por ejemplo, algunos alimentos etiquetados como “ligeros” no implican que sean más bajos en calorías o grasas, sino que son más claros en color y sabor.

También generan confusión los alimentos etiquetados como “bajos en grasa”, los cuales tienen un contenido alto en azúcar y calorías. Otro engañador potencial: los productos etiquetados como “multicereales”, ya que no indican que se tenga una cantidad de fibra saludable (a menos que la etiqueta diga “grano integral”).

Ahora que tienes toda esta información, recuerda que antes de hacer cualquier cambio de dieta o ante dudas sobre el valor nutricional de los alimentos, lo mejor es consultar con un experto en el área de la salud.

¿Conoces otro alimento que debería agregarse a la lista?

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