7 Señales corporales que pueden ayudarnos a entender mejor nuestro organismo

Salud
hace 2 años

Nuestro cuerpo es un sistema muy complejo en el que todo está conectado de alguna manera. Y por eso, cuando algo no va como debería, envía mensajes a otras partes del cuerpo como señal de alarma. Está en nuestro poder y conocimiento ser capaces de reconocer estas señales y asegurarnos de arreglar lo que necesita ser arreglado.

En Genial.guru, queremos que seas capaz de reconocer posibles problemas de salud subyacentes a través de estas formas tan sencillas.

1. Baja porosidad del cabello

La forma de comprobar si tienes una baja porosidad capilar es dejando caer un solo mechón de tu pelo lavado y seco en un vaso de agua. Si el mechón se hunde hasta el fondo del vaso, tu porosidad es muy alta. Esto significa que tu cabello absorbe muy rápidamente todos los productos que utilizas y se seca al aire en un instante. Sin embargo, suele sentirse muy seco y tiende a encresparse.

Para tratar la alta porosidad, tienes que encontrar los mejores productos posibles. Tienes que buscar productos que tengan ingredientes más “pesados”, como aceites y mantecas. También puedes añadir un tratamiento de acondicionamiento profundo a tu rutina semanal.

2. Arrugas profundas del cuello

Las arrugas profundas del cuello son un signo preocupante de que los huesos se están volviendo más frágiles y menos densos. Esto significa que el peligro de fractura de los huesos es mucho mayor en mujeres posmenopáusicas.

Estas arrugas también podrían estar diciéndote que debes comprobar el funcionamiento de tu tiroides. Si la afección sigue empeorando y no se trata, puede empezar a manifestarse en el cuello, entre otras zonas. No solo debes buscar arrugas, sino también una piel escamosa.

3. Úlceras en la boca y lengua

Las razones más comunes para la aparición de úlceras son el tabaquismo, las alergias, morderse accidentalmente la lengua y la inflamación. Sin embargo, si nada de lo anterior se aplica a ti, podrías tener una deficiencia de vitamina B12, hierro o ácido fólico. Estas deficiencias no se desarrollan de la noche a la mañana, sino que lo hacen progresivamente a lo largo de un periodo prolongado.

Otros signos de alerta pueden ser la fatiga, los mareos, los latidos irregulares del corazón y la debilidad muscular. Si experimentas todo esto, tendrás que hacer algunos cambios drásticos en tu dieta y empezar a tomar los suplementos necesarios.

4. Uñas y cutículas descamadas y manchas blancas en las uñas

Las razones más comunes de la descamación de las uñas y las cutículas son la falta de hierro y la deshidratación. Si la carencia de hierro no se trata a tiempo, puede provocar anemia, que a su vez puede dar lugar a múltiples problemas de salud, como dolor en el pecho. Otros motivos de tus uñas en mal estado pueden ser tu tiroides poco activo, una enfermedad pulmonar o incluso una enfermedad renal. La mejor manera de tratar tus uñas en casa es llevando una dieta rica en hierro y manteniendo tus uñas hidratadas.

Ahora bien, si empiezas a notar manchas blancas en tus uñas, hay 4 posibles razones: alergias, infección por hongos, una lesión o deficiencia de minerales. Debes prestar más atención a la última, ya que deberá ser tratada con especial cuidado. El zinc y el calcio son los culpables más comunes de esta carencia, y lo primero que debes hacer es un análisis de sangre.

5. Talones agrietados

Los talones agrietados pueden deberse a la sequedad de la piel, al clima frío o a que se permanece de pie muchas horas al día. Sin embargo, pueden ser indicadores de problemas más graves, como eczema, hipotiroidismo y diabetes. Puedes tratar tus talones sumergiéndolos en agua jabonosa durante 20 minutos y frotándolos con una piedra pómez. A continuación, deberás aplicar una crema hidratante fuerte que incluya ácido láctico, aceite de jojoba o manteca de karité.

Si los tratamientos caseros no mejoran en absoluto el estado de tus talones, deberás acudir a un médico. Hay muchos tratamientos que tu podólogo puede hacer o prescribir, como una crema hidratante mucho más fuerte. Lo que sí puedes hacer a diario es revisar tus talones, lavarlos bien y usar calzado con buen apoyo.

6. Enrojecimiento alrededor de la nariz, las mejillas y la frente

La rosácea es la principal causa de enrojecimiento de estas zonas y afecta a unos 14 millones de personas solo en Estados Unidos. Las personas mayores de 30 años y con piel clara son más propensas a desarrollarla, ya que la rosácea rara vez afecta a los niños. Algunos de los signos más comunes son el rubor, el enrojecimiento persistente, las protuberancias y los granos, y los vasos sanguíneos visibles. Otros signos menos comunes son la irritación de los ojos, el engrosamiento de la piel y la hinchazón.

El tratamiento de la rosácea suele consistir en medicamentos tópicos y orales que te recetará tu médico. En los casos más graves, los médicos pueden utilizar tratamientos con láser para eliminar los vasos sanguíneos visibles.

7. Ojos hinchados o incluso inflamados

Si no tienes una infección y no eres alérgico a nada y sigues teniendo los ojos hinchados, entonces la causa más común es obvia. El consumo excesivo de sal hace que se acumule más agua en el cuerpo y en la cara, incluida la zona de debajo de los ojos. Deberás reducir el consumo de sal y tal vez aumentar la ingesta de potasio. Otras causas pueden ser la enfermedad de Graves-Basedow, un conducto lagrimal obstruido, el tabaquismo y no dormir lo suficiente.

Una vez que conozcas el origen de tu problema, tendrás que empezar a tratarlo. Las compresas frías, las bolsas de té y los masajes faciales son algunas de las cosas más fáciles que puedes hacer por ti mismo. Sin embargo, si la hinchazón no desaparece hagas lo que hagas, deberás acudir a un médico.

¿Alguna vez has descubierto un problema de salud gracias a una pequeña señal en tu cuerpo que normalmente ignorabas?

Imagen de portada Shutterstock.com

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