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9 Síntomas “peligrosos” que en realidad no son para temer (Spoiler: el dolor en el pecho no es tan simple)

Hay personas que tratan su salud con especial cuidado. Desafortunadamente, a veces este cuidado significa no solo una nutrición adecuada y una actividad física provechosa, sino también una excesiva desconfianza y el hábito de buscar síntomas de enfermedades peligrosas. La hipocondría es un problema bastante común en el mundo moderno. Incluso se agudiza aún más debido a Internet, donde puedes describir rápidamente tus dolencias y obtener una lista de las enfermedades que las causan. Gracias a la red, los hipocondríacos regularmente se diagnostican enfermedades peligrosas.

En Genial.guru hemos compilado una lista de síntomas comunes que muchas personas consideran precursores de enfermedades terribles. Pero, de hecho, la mayoría de las veces no representan ningún problema para la salud.

1. Dolor en el pecho

El corazón es uno de los órganos más importantes en el cuerpo humano. No es sorprendente que los dolores en el pecho asusten a mucha gente y obliguen a sospechar las patologías más peligrosas.

Pero en las personas sanas, la causa de las sensaciones desagradables en el pecho suele ser la neuralgia intercostal, en lugar de la enfermedad cardíaca. En algunos, la neuralgia puede ser crónica, pero en la mayoría, las sensaciones desagradables son causadas por movimientos repentinos o cargas excesivas. Habitualmente, los síntomas pasan rápidamente por sí mismos. Los ataques de pánico y otros estados nerviosos también suelen causar dolor en el pecho.

Si nunca tuviste problemas con el corazón, la presión y los vasos sanguíneos, es poco probable que corras el riesgo de tener un infarto. Si el dolor aumenta o disminuye al inspirar o durante la inclinación, se siente como flotante o se irradia a otras partes y no afecta el pulso y la tensión, no es el corazón lo que te duele. En la mayoría de los casos, es suficiente relajarse y calmarse para sentirse aliviado.

2. Dolor y pesadez en las pantorrillas

Tales sensaciones desagradables a menudo aparecen en personas que sufren de venas varicosas. Sin embargo, este es el síntoma más inespecífico de todos. Como regla general, los problemas se manifiestan visualmente: las venas se vuelven más prominentes, aparecen asteriscos vasculares y otros cambios en la piel.

Las personas sanas también suelen sentir dolor y pesadez en las piernas, y algunos notan hinchazón. Pero antes de alarmarte, debes prestar atención a los factores menos peligrosos que podrían causar malestar en las piernas. Por ejemplo, la carga excesiva, si pasas mucho tiempo de pie en el trabajo, ropa incómoda, zapatos y posición.

Si las molestias no son constantes y aparecen después de la jornada laboral, entonces es poco probable que estén relacionados con una enfermedad grave. Si al día siguiente el dolor se alivia y no te molesta por unas cuantas semanas o incluso meses, es probable que no tenga sentido acudir al médico.

3. Mareos repentinos

Todas las personas, incluso las sanas, de vez en cuando experimentan una sensación de mareo, que puede asustar fácilmente a una persona hipocondríaca. Después de todo, la pérdida de la coordinación y del equilibrio a veces es un signo de un derrame cerebral.

Pero, igual que en el caso del dolor en las piernas y el pecho, el mareo en sí mismo es un síntoma inespecífico e insuficiente para sacar conclusiones. Puede ser causado por estrés, que desencadena la liberación de hormonas que provocan la debilidad, el mareo y el malestar general.

Los mareos pueden ser provocados por el calor o el aparato vestibular débil, si ocurren en el transporte. También pueden ocurrir incluso debido a un giro brusco de la cabeza o un cuello demasiado apretado. Si irritas demasiado el seno carotídeo, un punto en el cuello donde se expande la arteria carótida, la tensión arterial va a bajar y te sentirás mal.

En pocas palabras, el mareo repentino puede tener varios orígenes. No debes peocuparte si no está acompañado de otros síntomas extraños y desagradables.

4. Dolor de garganta y cambio de voz

Ayer te sentiste bien y hoy te has despertado con dolor de garganta y una extraña voz. Sin embargo, no tienes otros síntomas de resfriado (como fiebre o secreción nasal).

No te apresures a diagnosticarte una terrible enfermedad. Es mucho más probable que la causa de dichos cambios sean bacterias y virus. Algunas enfermedades, por ejemplo, angina o faringitis, pueden transcurrir sin síntomas específicos de resfriado. Lo más probable es que durante el día te sentirás peor, la garganta te dolerá más y la voz se pondrá más ronca, pero la temperatura puede permanecer inalterada.

No vale la pena googlear los síntomas de cáncer de garganta. Consulta a tu médico: las hierbas medicinales y las pastillas te harán volver a la normalidad más rápido que el miedo de tener una enfermedad incurable.

5. Temperatura por encima o por debajo de lo normal

Desde la infancia, hemos llegado a creer que la temperatura humana normal es de 36.6 ° C. Pero, lo más probable es que no sepas qué temperatura es normal especialmente para ti. Lo más probable es que la midas solo cuando estás enfermo, un par de veces al año y no lo haces mientras estás sano.

La temperatura corporal normal varía de 36.1 a 37.2 ° C. En promedio, es realmente 36.6 ° C, pero hay personas sanas cuya temperatura constante es 36.9 o 37 ° C. Por lo tanto, si mediste la temperatura y resultó que es más alta o más baja de lo que esperabas, no entres en pánico. Si te sientes bien, es posible que esta temperatura sea bastante natural para ti.

Para estar seguro, mídelo al menos durante 10 días corridos, 3 veces al día. Registra los resultados. La temperatura promedio será la norma para ti. Las desviaciones en 0,5-1,5 ° С no deben causar preocupaciones.

6. Aumento del tamaño de ganglios linfáticos

Los cambios en el tamaño de los ganglios linfáticos asustan a muchas personas, ya que es uno de los síntomas de cáncer. Sin embargo, el mismo síntoma lo tienen las enfermedades mucho menos peligrosas. La inflamación del ganglio linfático puede ser causado incluso por un resfriado común. En este caso, la causa del cambio del tamaño es el fortalecimiento de las funciones del órgano y la producción más activa de las células que luchan contra el virus.

En lugar de entrar en pánico, palpa los ganglios linfáticos en unos días. Lo más probable es que su tamaño regrese a la normalidad tan pronto como la infección sea derrotada.

Algunas personas pueden descubrir que sus ganglios linfáticos son más visibles o palpables que otras. Pero tampoco es un síntoma de enfermedad: se ven diferentes en función del peso, la altura y otras características físicas de las personas.

7. Menstruación retrasada

Normalmente, la menstruación ocurre una vez al mes. Pero muchas mujeres y especialmente las jóvenes lo toman demasiado literalmente. Una vez al mes no significa que este proceso ocurrirá siempre el mismo día. El ciclo menstrual puede fluctuar y variar de 21 a 45 días.

Los cambios en el ciclo pueden verse influenciados por factores a los que ni siquiera se le da importancia: estrés en el trabajo, viaje de vacaciones e incluso cambios aparentemente insignificantes en la nutrición. En las chicas jóvenes con un ciclo en desarrollo y las que comenzaron a tomar anticonceptivos hormonales, son normales los cambios en la frecuencia de la menstruación.

Así que no entres en pánico si tu ciclo llegó un poco más tarde o antes de lo esperado. Vale la pena comenzar a hacer sonar las alarmas cuando los espacios entre los ciclos sean demasiado largos o, por el contrario, cortos.

8. Palpitaciones del corazón

En el estado de descanso, rara vez notamos cómo funciona nuestro corazón. Pero algunas personas sienten e incluso escuchan los latidos, lo que puede causar cierta incomodidad. Después de medir el pulso, la persona verá que el corazón late con más frecuencia de lo que debería y se dirigirá al médico.

Pero en la mayoría de los casos, las palpitaciones del corazón es algo bastante normal. Desde la infancia nos acostumbramos al hecho de que la norma de latidos en un minuto es igual a 60. En realidad, el rango es un poco más amplio — de 60 a 100 latidos.

La frecuencia cardíaca depende de muchos factores: nutrición, estilo de vida, nivel de estrés. Entonces, si de repente contaste más de 60 golpes, busca la respuesta en las cosas habituales. Tabaco, la falta de ejercicio físico, exceso de peso o preocupaciones constantes sobre el estado de la salud pueden ser las causas de la aceleración del ritmo cardíaco. A lo mejor estás bien, tan solo tu índice es de 75 latidos en lugar de 60.

9. Pigmentación en la piel

El cáncer de piel, como otros tipos de esta enfermedad, aterroriza a todo el mundo. Por lo tanto, una mancha extraña en la mejilla o la frente, enseguida se convierte en un motivo de preocupación. Pero en la mayoría de los casos, la pigmentación no significa nada terrible.

En verano, las manchas oscuras aparecen en la piel debido a las quemaduras solares. El sol en grandes cantidades es realmente dañino para la piel, pero aún así no es fatal. Existen varias causas: estrés, falta de vitaminas, un cambio en las hormonas asociado, por ejemplo, con el embarazo.

Si las pequeñas manchas de pigmentación no duelen, no aumentan su tamaño y no lo molestan de ninguna manera, excepto por su presencia, lo más probable es que todo esté en orden. Por diversas razones, la pigmentación puede aparecer absolutamente en todas las personas.

Sin lugar a dudas debes cuidar tu salud y escuchar tu cuerpo. Pero el estrés, la desconfianza y el miedo a las enfermedades no fortalecen el cuerpo en absoluto. Si notas un síntoma y te molesta, no pierdas el tiempo en el diagnóstico en línea y consulta a un médico. Así evitarás tus nervios y comenzarás el tratamiento más rápido si realmente lo necesitas. ¿Tienes el hábito de diagnosticarte en Internet?

Imagen de portada Depositphotos
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