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Estudios demostraron que el tamaño de la cintura está relacionado con las bacterias intestinales

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Perder centímetros de la cintura es una de las luchas constantes de las personas, y existen muchas técnicas para hacerlo, desde el ejercicio físico hasta la cirugía estética. Sin embargo, recientemente se ha descubierto que la flora intestinal también juega un papel importante en el tamaño de esta área del cuerpo, aunque nos cueste creerlo.

Genial.guru quiere compartir contigo algunos estudios científicos que relacionan el estado de las bacterias en nuestros intestinos con la apariencia de nuestro abdomen.

Conociendo la flora intestinal

Se llama de esta manera al conjunto de bacterias que conviven en nuestros intestinos. Hay unos 100 mil millones en el organismo, y casi todas habitan en el colon. Se desarrollan a partir del nacimiento y suelen ser inofensivas, a menos que sufran alguna alteración que las haga proliferar o desaparecer, perdiendo así su delicado equilibrio.

Ellas constituyen una especie de segundo ADN, ya que existen unos 40 trillones de células bacteriales en todo el cuerpo, mientras que las humanas son 30 trillones (es decir, ¡somos más bacterias que humanos!).

Qué función cumplen en el organismo

Al ser tan numerosas, las bacterias intestinales contribuyen en gran medida con la salud humana, pues su principal función es la absorción de los nutrientes aportados por los alimentos. Sin embargo, su trabajo no termina ahí, pues se relacionan con nuestro cuerpo de muchas otras maneras:

  • Contribuyen a la producción de vitaminas, como las del complejo B y K, y también aminoácidos.
  • Absorben los minerales necesarios, como el magnesio y el hierro.
  • Ayudan a defender nuestro organismo de virus y otras bacterias, “enseñándoles” a las células del intestino qué cepas pertenecen al cuerpo y cuáles son las invasoras.
  • Metabolizan ciertos carbohidratos, haciéndolos digeribles para los seres humanos. Además, fermentan los que no pueden transformar, colaborando así con un correcto tránsito intestinal.
  • Están asociadas a la longevidad del ser humano.

Cómo influyen las bacterias intestinales en el tamaño de la cintura

Si las bacterias son tan cruciales para proteger la salud humana, y, teniendo en cuenta que el sobrepeso acarrea muchas consecuencias negativas, ¿cómo pueden hacernos desarrollar obesidad? Algunos estudios parecen haber encontrado el camino hacia una respuesta, aunque, según sus autores, aún es pronto para llegar a conclusiones definitivas.

Las bacterias intestinales son responsables de la extracción de energía de los alimentos. Según una investigación, la capacidad de absorción de estos nutrientes puede variar de persona a persona, ya que la composición de la flora intestinal se desarrolla de forma diferente en cada individuo.

En relación a esta diferenciación de la microbiota intestinal de cada persona, se llevó a cabo otro estudio en el que se buscaba descifrar la correlación entre esta y la obesidad, y qué agentes la modificaban.

Se estudiaron las heces de 393 pares de gemelas para determinar si la genética tenía algo que ver, ya que el contenido fecal arrastra células que permiten conocer la composición microbiana del intestino. Llegaron a la conclusión de que los genes solo influyen en una quinta parte de los procesos intestinales, mientras que las causas ambientales son responsables de un 68 % de la alteración de este ecosistema de bacterias.

Todas estas investigaciones llegaron a la conclusión de que la flora intestinal también participa en el proceso de almacenamiento de grasa del cuerpo, por lo que un tipo de microbiota más eficiente en la absorción de nutrientes podría causar también un aumento de peso y talla en una persona.

Además, se determinó que una dieta rica en grasas puede alterar el microbioma intestinal y hacerlo más propenso a generar obesidad. Estas bacterias también tienen un 6 % de influencia en la variación de triglicéridos, y un 4 % en la del colesterol.

Sin embargo, aunque altos niveles de grasa en el organismo constituyen uno de los mayores factores de riesgo para sufrir problemas cardíacos, otro estudio sugiere que existe una correlación más estrecha entre la microbiota intestinal y el comportamiento del sistema cardiovascular.

Aunque los estudios mencionados son muy incipientes, los médicos que los realizaron encontraron que condiciones como la hipertensión podrían estar relacionadas a una baja diversidad y poca cantidad de comunidades bacterianas. Lo comprobaron trasplantando bacterias de personas con la enfermedad a individuos sanos, quienes comenzaron a presentar una mayor tensión arterial.

También se asocia la flora intestinal al crecimiento de la placa aterosclerótica, la cual obstruye las arterias en los procesos de aterosclerosis, promoviendo el crecimiento y ruptura de dicha placa. También una microbiota intestinal alterada puede afectar la capacidad de las arterias de ensancharse y permitir el flujo sanguíneo, empeorando la condición.

Cómo prevenir estos problemas de salud

Aún se siguen estudiando los efectos del desequilibrio de la flora intestinal en el cuerpo humano y falta descubrir muchas respuestas. La buena noticia es que, a diferencia de la edad y la genética, los factores de riesgo asociados a las bacterias del intestino sí se pueden modificar.

Los médicos recomiendan principalmente adoptar un estilo de vida saludable en todo sentido, pero lo principal es cuidar la dieta:

  • Reducir el consumo de azúcares y grasas evitando las comidas procesadas, pues estas promueven el crecimiento de las colonias perjudiciales. Hay que favorecer las frutas y verduras (cinco porciones al día), así como alimentos ricos en fibra, ya que contienen carbohidratos complejos que ayudan a proliferar a las bacterias beneficiosas.
  • Beber mucha agua para mantener el organismo libre de impurezas.
  • Comer pequeñas cantidades de alimentos varias veces al día, ya que los intestinos se limpian alrededor de cada dos horas y es mejor no hacerlos trabajar en exceso.
  • Consumir prebióticos, alimentos con nutrientes para alimentar a las bacterias buenas. Entre estos podemos incluir las bananas, el ajo, las alcachofas y muchos más.
  • Tomar probióticos, que son alimentos o suplementos que contienen microorganismos vivos que, en cantidades adecuadas, mejoran la salud. El yogur, el kéfir, la kombucha, el chucrut y otros productos fermentados forman parte de esta lista.

En casos excepcionales, como la pérdida total de las bacterias beneficiosas por el uso de antibióticos, se podría realizar un trasplante de microbiota fecal de una persona sana al paciente.

¿Sabías que las bacterias tenían tanta influencia en el organismo? ¿Qué otro beneficio sumarías a esta lista? Cuéntanos en la sección de comentarios, ¡y comparte este artículo con tus amigos!

Ilustradora Ekaterina Gapanovich para Genial.guru
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