Investigamos algunas cosas sobre las cremas faciales y corporales para saber si son mitos o realidades

En el mercado hay tantas cremas faciales y corporales como días del año (¡o más!). Prometen eliminar estrías y celulitis. Algunas, incluso, ofrecen dejarnos como Benjamin Button, quien con el transcurso del tiempo va rejuveneciendo. No sabemos si los productos lo lograrán, así que solo nos queda untarnos la fórmula y confiar.

Genial.guru decidió investigar algunas incógnitas para saber más sobre las cremas. Después de hacerlo, descubrió que hay varias cualidades o excelencias que se les atribuyen y que en realidad no tienen.

1. Entre más cara es la crema, mejor sus efectos

De acuerdo con un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en el que compararon 17 cremas hidratantes faciales, la mejor valorada fue la más económica. ¿Y entonces a qué se debe el precio tan elevado? Hay marcas que hacen mayores inversiones en laboratorios y maquinaria, así como en el desarrollo de nuevas técnicas, descubrimientos de principios activos en la naturaleza que mejoran la calidad de la piel, fabricación y manejo de materias primas, colaboraciones con equipos internacionales y, claro, mercadotécnica. Al final, todo esto se suma al producto.

El precio de una crema aumentará si tiene una materia prima difícil de fabricar y estabilizar, o si posee una concentración más alta, como la vitamina C, la cual cuesta trabajo manipular e investigar.

2. Cremas de hidratación 24 / 48 horas

La OCU concluyó que las cremas­ no hidratan a profundidad porque los cosméticos no penetran más allá de la capa callosa más externa y superficial de la epidermis. Por debajo está la dermis y solo algunos fármacos pueden llegar hasta allí o incluso atravesarla. Digamos que su efecto es, sobre todo, estético.

Asimismo, la organización afirmó que es falso que las cremas hidraten durante todo el día, porque la mayoría no permanece más de ocho horas en la piel. Para que una crema hidratante realmente sea eficaz debe contener factor de protección solar (de preferencia superior al 30), antioxidantes, retinol, ácido glicólico o salicílico, péptidos (en la etiqueta debes buscarlos como matrixyl) y ácido hialurónico. Si quieres que tu piel esté y luzca sana, evita fumar, protégete del sol y contaminantes, y sigue una dieta balanceada.

3. Si tengo piel seca, lo mejor es usar vaselina

Existe una gran variedad de cremas para pieles secas. Se venden como humectantes, que es más un término de mercadotecnia que médico o científico. El hecho es que todos estos productos ayudan con la piel seca por una razón bastante simple: suministran un poco de agua a la piel y contienen una sustancia grasosa que la retiene.

Esto quiere decir que para tener una piel hidratada no hace falta gastar mucho. De hecho, se puede usar vaselina, sobre todo en el cuerpo e inmediatamente después del baño para sellar la humedad. En general, cuanto más espesa y grasosa sea una crema hidratante, más eficaz será.

4. Si tengo piel sensible, debo usar cremas hipoalergénicas

Al ver este etiquetado en una crema se puede pensar que no causará alergias y que es apta para pieles sensibles o reactivas. La realidad es que el término hipoalergénico no garantiza la ausencia de reacciones alérgicas. No tiene un significado legal, tampoco hay estándares gubernamentales aceptados para probarlo y cada fabricante lo usa a su voluntad.

Para evitar problemas, elige productos libres de perfumes y sin conservantes. Busca aquellos que no tengan sustancias irritantes.

5. Cremas que eliminan arrugas

Hay productos que pueden reducir levemente las arrugas, pero no eliminarlas, porque solo actúan sobre las capas más superficiales de la piel: la epidermis. A la hora de elegir una crema para mejorar el aspecto de las arrugas debes fijarte que sea hidratante. Recuerda que la piel seca tiende a tener más arrugas, a esto se suman los factores externos (sol, viento, frío) e internos (la genética, el estado de salud y nutricional).

Otro factor son los ingredientes que presumen las cremas, como los alfa hidroxiácidos, el retinol, la coenzima Q10 o el colágeno. Si bien resultan eficaces frente a las arrugas, no hacen maravillas, pues su concentración no es la necesaria para ejercer dicho resultado. La eficacia de una crema depende de la fórmula y no de un ingrediente en específico. Entonces, para prevenir arrugas lo recomendable es usar protección solar durante todo el año. También puedes añadir a tu rutina nocturna retinol; y por la mañana, vitamina C, para luchar con los otros factores del envejecimiento: estrés, falta de sueño y contaminantes.

6. Cremas que eliminan celulitis

Para reducir la “piel de naranja” primero hay que determinar qué factores la provocan. Las causas pueden ser: mala alimentación, falta de ejercicio, tabaquismo, retención de líquidos, herencia genética, pantalones muy ajustados, entre otras.

Las cremas anticelulíticas son cosméticos, por lo que su eficacia es superficial y temporal. Aunque tengan una combinación de ingredientes únicos, estos productos por sí solos no pueden acabar con la celulitis.

7. Cremas que eliminan estrías

Hay cremas que prometen reducir las estrías, pero solo son efectivas cuando las cicatrices recién aparecieron o cuando están en zonas más finas de la piel, como el pecho. Los productos pueden mejorar la firmeza, dando un efecto óptico de reducción, pero solo eso. Las cremas no las eliminan por completo.

8. Cremas libres de parabenos

Luego de la publicación de un artículo que alertaba sobre los posibles efectos hormonales de los parabenos, surgió la primera crema libre de estos elementos. Sin embargo, los parabenos son de una familia de moléculas que se utilizan, principalmente, como conservantes. Son seguros y útiles para evitar infecciones.

¿Qué crema sueles usar? ¿En qué te fijarás la próxima vez que compres una? Te leemos en los comentarios.

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