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10 Prácticas milenarias de belleza que toda mujer árabe conoce (y ahora tú también)

La cultura árabe, empezando por el Antiguo Egipto, dedicó mucho tiempo a la investigación y la elaboración de productos y tratamientos cosméticos. Algunos se siguen utilizando, con grandes resultados hasta el día de hoy. En su mayoría son productos naturales, asequibles y muy fáciles de conseguir en los países árabes en cualquier supermercado o perfumería. En occidente hemos llegado a conocer algunos, pero otros siguen siendo desconocidos.

En Genial.guru te contamos cuáles son las rutinas de belleza más utilizadas por las mujeres árabes, de las cuales tú también puedes empezar a beneficiarte.

1. Depilación facial con hilo

La depilación con hilo es una práctica oriental milenaria que en los últimos años ha ido adquiriendo fama y popularidad alrededor de todo el mundo. Se trata de un método natural y sencillo para extraer el bello facial desde la raíz usando un hilo 100 % algodón o seda. Es menos doloroso, más preciso y menos irritante que la cera caliente, y mucho más rápido y efectivo que las pinzas de depilar. Un método ideal para la delicada piel del rostro.

2. Cejas bien definidas gracias a la henna

La henna es un método ya conocido y muy utilizado fuera de oriente para tintar el cabello de forma menos agresiva que con los tintes convencionales. Pero las mujeres árabes saben que este maravilloso producto natural tiene otras muchas funciones: además de usarlo como tinte para el cabello y directamente sobre la piel para realizar tatuajes temporales, se aplica también en las uñas como esmalte de larga duración y en las cejas para rediseñar o definir su forma.

Este tinte suele tener una duración de entre una y tres semanas, dependiendo del tipo de piel en el que se aplique. Su decoloración se va produciendo de forma gradual, hasta desaparecer por completo si no se repite el proceso.

3. Miswak para unos dientes blancos y brillantes

Dentro de la cultura árabe no es habitual el uso del cepillo de dientes tradicional que todos en occidente conocemos. Para esta función se valen también de un utensilio natural, un palo a simple vista, pero con grandes propiedades y beneficios.

Este palo de mascar proviene de un árbol llamado Salvadora pérsica, y al morderlo y pasarlo sobre los dientes, su corteza se va dividiendo, formando una especie de cepillo. Además de adoptar esa forma, esta planta posee propiedades antibacterianas que ayudan a mantener las caries y la placa bacteriana bajo control.

4. Piedra de alumbre para evitar olores no deseados

La piedra de alumbre es una piedra mineral que lleva siglos utilizándose en oriente como desodorante natural. Al mojarse y entrar en contacto con la piel, libera partículas de aluminio que ayudan a controlar la sudoración y sus olores. Se puede encontrar en varios formatos, desde al natural hasta en polvo o pulida, adoptando diferentes formas. Al ser de origen natural, es realmente una piedra, por lo que no posee alcohol, perfumes ni cualquier otro agente químico añadido que pueda irritar la piel o causar reacciones alérgicas.

5. Agua de rosas o azahar para la piel

Tanto el agua de rosas como la de azahar, además de ser ingredientes clave para elaborar aromáticos y deliciosos tés, pueden ser usadas como tónicos faciales o capilares. El agua de azahar es perfecta para hidratar, dar flexibilidad a las pieles secas y, a su vez, para ayudar a mantener bajo control el exceso de sebo en las pieles grasas. Mientras que el agua de rosas está especialmente indicada para las pieles sensibles, ya que hidrata y equilibra su pH.

6. Sugaring: depilación con azúcar para el cuerpo

Está forma de depilación es un método 100 % natural para extraer el vello corporal no deseado, utilizando para hacerlo una pasta de azúcar y limón muy fácil de elaborar. Esta “masa”, que se aplica sobre la zona que se desea depilar directamente con la mano, elimina el vello desde el folículo, a la vez que exfolia e hidrata la piel. Al no aplicarse en caliente ni adherirse, es una técnica mucho menos agresiva e irritante que la cera, ideal incluso para las pieles más sensibles.

7. Kohl para conseguir una mirada profunda y misteriosa

Desde el Antiguo Egipto, tanto hombres como mujeres lo utilizaban y no solo con fines estéticos, sino para reducir el deslumbramiento por los rayos del sol, evitar que las partículas de arena que el viento traía entraran en sus ojos y prevenir las infecciones oculares.

Es un polvo natural hecho a base de minerales, principalmente galena y carbón, que se aplica con ayuda de un palito impregnado en él. Se coloca la punta de este en el interior del ojo, se cierra y se arrastra hacia el exterior, quedando aplicado tanto en el interior del párpado inferior como en el exterior.

8. Perfumes y aceites naturales para la piel y el cabello

La perfumería tuvo una gran importancia también para los antiguos egipcios. Se creía que el uso de perfumes, además de marcar los estatus sociales y alejar los olores no deseados, servían también para alejar los malos espíritus e incluso curar enfermedades. Se realizaban de forma natural y en distintos formatos: lociones, ungüentos, aceites, etc.

Actualmente siguen elaborándose de forma artesanal, y las perfumerías ofrecen cientos de aromas de diferentes tipos, que los perfumeros más experimentados mezclan entre sí frente a los compradores hasta encontrar el ideal para ellos.

9. Aker fassi para obtener un rojo pasión único

Desde hace años, las mujeres bereberes utilizan esta mezcla natural para colorear sus labios, mejillas y talones. Se trata de un polvo rojo intenso elaborado a base de amapola y cáscara de granadas seca. Se puede adquirir directamente en polvo para mezclar y dar color a otros productos cosméticos o en forma de plato.

Como si de barro o arcilla se tratara, se compacta el polvo, se esculpe y se deja secar. Una vez seco, solo hace falta pasar el dedo, un pincel o una esponja húmeda por su superficie para obtener el color y aplicarlo en la zona que se quiere maquillar.

10. La exfoliación con jabón beldi y guante de kessa

Este es, sin duda, el tratamiento estrella, la joya de la corona en lo que a belleza natural se refiere. Se trata de una exfoliación profunda de la piel. Antiguamente se realizaba en los hammam, baños calientes públicos. En la actualidad se práctica en casa, aunque muchos hammamspas los siguen ofertando a los turistas dentro de su lista de tratamientos.

Se realiza untando la piel con “jabón” negro o beldi, que aunque reciba ese nombre no es realmente un jabón, es más bien una pasta o crema hecha a base de olivas negras que no hace espuma. Tras dejarlo actuar durante diez minutos, se retira frotando con un guante de kessa, una tela áspera que además de quitar el producto de la piel, elimina también las capas de piel muerta, dejando el cuerpo limpio, suave y brillante.

¿Cuál de estos métodos te gustaría probar? Si ya tuviste la oportunidad de probar alguno, ¿qué te parecieron sus resultados?

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