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13 Quehaceres de casa que se pueden ignorar tranquilamente y no cambiará nada en absoluto

Limpiar, planchar y lavar los platos es aburrido, pero necesario. Es cierto que, en un esfuerzo por lograr una limpieza perfecta, las personas a veces se involucran tanto en el proceso que gastan demasiado tiempo o incluso estropean las cosas.

Genial.guru de repente se dio cuenta de algo: algunas tareas del hogar se pueden simplificar y, a veces, incluso omitir por completo. Por supuesto, nuestros consejos son generalizados, ya que la frecuencia de la limpieza depende de varios factores: la ubicación del departamento, el número de miembros de la familia, la presencia de mascotas.

1. Planchar las cortinas y ropa de cama

Las cortinas de la foto de la izquierda se plancharon y las de la derecha se colgaron inmediatamente después del lavado, cuando la tela aún estaba ligeramente húmeda. En el primer caso, el planchado requirió mucho tiempo y esfuerzo; en el segundo, los pliegues y arrugas se fueron perfectamente por sí mismas. No vimos una diferencia notable. Entonces, ¿vale la pena sufrir con la plancha, tratando de suavizar las traicioneras arrugas? Además, existe el riesgo de quemar material delicado o dejar marcas amarillas.

Planchar la ropa de cama también es opcional. Es mucho más conveniente eliminar las arrugas con una plancha de vapor. O bien, se puede usar agua común: coloca sobre la cama, por ejemplo, una sábana y estírala bien, rocía un poco con un rociador. Pasa la mano por las arrugas, alísalas y deja que se seque. ¡La tensión combinada con agua común hace maravillas!

2. Lavar los pisos de madera con abundante agua

Los pisos de madera y el agua no son muy amigables entre sí. Esto no significa que los pisos no necesiten lavarse en absoluto, solo que demasiado líquido puede dejar manchas en la superficie. Y si hay grietas en las tablas, la humedad penetrará el revestimiento y puede arruinar el piso. Vale la pena recordar el principio “cuanta menos agua mejor” y no intentar lavar cada centímetro del piso de madera.

3. Limpiar constantemente el inodoro con productos a base de cloro

Si tu sanitario se ve limpio y no se observan manchas, no vale la pena limpiarlo de nuevo. Una vez a la semana es suficiente. De hecho, el baño no es de ninguna manera el lugar más sucio de la casa: hay muchas más bacterias en el fregadero de la cocina que en el inodoro. Y el uso demasiado frecuente de productos que contienen cloro puede ser peligroso para la salud. Y por cierto, no deberías mezclar cloro con otras sustancias para no terminar con una mezcla explosiva de diferentes químicos.

Para limpiar el inodoro más rápido, puedes poner pastillas como Alka-Seltzer en la taza, dejarlas allí durante unos minutos y luego bajar el agua. Por cierto, las pastillas de limpieza de inodoros populares que contienen cloro pueden arruinar las tuberías y provocar fugas.

4. Limpiar el polvo con un trapo seco todos los días

Mucha gente prefiere limpiar las superficies a diario con una playera vieja seca u otro paño. Repasan rápidamente por los estantes, quitan el polvo y todo parece estar limpio. Pero es mejor combatir el polvo una vez a la semana que hacer una limpieza así todos los días.

En primer lugar, un paño seco puede dañar los muebles, ya que aparecerán arañazos microscópicos en la superficie. En segundo lugar, el polvo no se depositará sobre la materia, sino que se elevará al aire y se trasladará a otro lugar.

Para ahorrar tiempo limpiando la parte superior de los armarios, puedes cubrirlos con papel para hornear y reemplazarlo cada dos semanas. A diferencia de los periódicos, el papel de hornear no se desmorona.

5. Limpiar regularmente el espejo del baño con un producto

Si aparecen una huella o un par de gotas de pasta de dientes en el espejo, es mejor limpiarlas suavemente con un paño de microfibra húmedo. El uso frecuente de productos limpiadores puede dañar el respaldo del espejo o incluso hacer que desaparezca por completo. Aplicar el líquido directamente sobre un espejo tampoco es una buena idea. Todos los productos deben aplicarse primero sobre un trapo.

6. Limpiar el polvo de los libros con cada limpieza

Cuando llega la hora de limpiar estanterías, por lo general, simplemente limpiamos las tapas de libros con un paño seco. Pero este procedimiento puede dañarlos, no deberías hacerlo. Los libros se limpian cada 3-4 meses: simplemente se repasan a fondo con un paño suave.

Es mejor almacenarlos en estantes cerrados, ya que el polvo y la humedad son dañinos para las publicaciones en papel. Si esto no es posible, puedes simplificar tu vida y colocar los libros más cerca al borde del estante. De esta manera, el polvo de los muebles tendrá que limpiarse con mucha menos frecuencia.

7. Limpiar las superficies de acero inoxidable hasta pulir

Los electrodomésticos y los sanitarios de acero inoxidable son un auténtico imán para las manchas. Cualquier huella o gota de agua llama la atención de inmediato. Pero no deberías exagerar a la hora de limpiar tales superficies. Para la limpieza del acero inoxidable, no se recomienda utilizar productos que contengan cloro o alcohol. El primero dañará la superficie del producto, el segundo puede provocar la decoloración.

A menudo se puede observar un pequeño patrón en el acero inoxidable. Hay que limpiar la superficie en dirección a ese patrón, no en contra. Así es más rápido y eficiente.

8. Limpiar el horno demasiado seguido

Si no usas el horno con mucha frecuencia, no es necesario limpiarlo más de una vez al mes. El uso excesivo de productos agresivos puede dañar el aparato y hasta llegar a estropearlo.

Si no quieres comprar productos especiales, puedes hacer una pasta de soda, aplicarla a las superficies internas del horno con un cepillo y dejarla toda la noche. Por la mañana, solo quedaría quitar la pasta con un raspador de plástico y limpiar todo con un paño húmedo.

9. Lavar constantemente el refrigerador

No es necesario lavar el refrigerador más de una vez por trimestre si no hay señales de suciedad ni manchas en la superficie interior. Para evitar sacar los estantes de vidrio, ponerlos en agua y limpiar, puedes cubrirlos con papel para hornear. A diferencia del plástico, que a menudo se usa para el mismo propósito, el papel no se cubre de condensación. Además, el papel de hornear es más ecológico.

Para deshacerse del olor desagradable, puedes colocar un recipiente con bicarbonato de sodio o un par de saquitos de té usados en el estante. El té de menta o té verde funcionarán bien.

10. Lavar a mano prendas delicadas

Por lo general, se requiere un lavado a mano para la ropa delicada. Pero si frotas la prenda de manera persistente, provocará la formación de bolitas y el estiramiento de la tela. Simplemente puedes ponerla a remojar en agua fría con jabón en polvo durante aproximadamente media hora, y luego arrugarla suavemente y enjuagar en el agua. Así es mucho más fácil que limpiar las manchas a mano.

11. Lavar sartenes y ollas enseguida

Los trozos de comida grasos y quemados son difíciles de limpiar. A veces, limpiar una sola sartén lleva más tiempo que lavar una pila completa de platos. Pero simplemente puedes llenar el fregadero con agua tibia, agregar un poco de detergente y poner las ollas sucias allí después de la cocción. Lo principal es que las ollas y sartenes tengan tiempo de enfriarse. Estos quedarán en agua jabonosa y será mucho más fácil lavarlos después.

12. Raspar los recipientes de plástico

No se recomienda raspar intensamente los recipientes de plástico, tratando de limpiar las manchas absorbidas. Las grietas y raspaduras en la superficie son lugares ideales para que las bacterias se desarrollen y se propaguen.

Para evitar que la salsa manche la superficie interior de los recipientes, es mejor simplemente no poner comida caliente en los mismos. Esto no solo puede estropear el recipiente, sino que también puede provocar la formación de sustancias nocivas. Para evitar estar raspando la grasa y restos de comida a mano, puedes revestir el interior de los recipientes con papel de hornear o papel de aluminio.

13. Aspirar las alfombras con demasiada intensidad

Basta con aspirar la alfombra 1-2 veces por semana. Pero, ¿qué hacen todos si ven pelos u otra suciedad? Así es, sacan la aspiradora y se ponen a limpiar todo. Pocas personas saben que los mismos pelos se quitan fácilmente de la alfombra con un guante de goma mojado o un guante especial para cepillar animales.

Por cierto, si hay tierra de una maceta o polvo cosmético en la alfombra, no se debería limpiarlos con una aspiradora. Esto podría arruinar el aparato.

¿Tratas de limpiar el departamento hasta que brille o te tomas la limpieza con más tranquilidad? ¿Quizás tengas tus propios trucos para simplificar la vida?

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