15+ Historias que demuestran que antes de vender cualquier cosa que ya no hace falta, hay que comprar un balde de calmantes

Casi todo el mundo tiene experiencia en la venta de artículos usados ​​a través de Internet. Por lo tanto, todos sabemos muy bien lo difícil que puede llegar a ser. A veces, después de un diálogo con un comprador potencial, comienzas a lamentar haber comenzado todo esto en primer lugar, en vez de simplemente llevar todas las cosas innecesarias a la basura.

Genial.guru cree que vender productos usados está bien no solo desde el punto de vista económico, sino también como una forma de preocupación por la naturaleza. Sin embargo, a los protagonistas de nuestra selección, los intentos de hacerlo les salieron caros.

  • Mi esposa y yo estábamos vendiendo un lavavajillas que llevaba 2 o 3 años prácticamente sin uso. Nos pareció que el precio de 55 USD estaba bien. Bueno, apareció un interesado de unos 40 años, llamado Sergio. Vino, vaciló, preguntó por qué no dábamos una garantía. No quiso ver cómo funcionaba y se fue.
    15 minutos después llamó y dijo que, como no dábamos una garantía, entonces el precio sería de 40 USD. Consulté con mi esposa y decidimos dejárselo a 47 USD. Lo llamé, le pregunté cuándo pasaría y respondió: “No lo sé, volveré a llamar en una hora, tal vez”. Pasó una hora, no volvió a aparecer, pues, vale, le vendimos el lavavajillas a otra persona y nos olvidamos de él.
    Y 3 días después, Sergio estalló. Supo que el lavavajillas se había vendido y decidió escribir una reseña negativa y estropear la calificación de mi cuenta. ¿Qué hay en la cabeza de personas así? No lo sé. © e***a.mishki / Pikabu
  • Un conocido mío vendió un monoambiente. Le pregunté si fue difícil encontrar compradores. No, dijo, lo más difícil fue venderlo por dinero. La mayoría de los compradores intentaban permutar el departamento por un automóvil, a veces con un recargo. ¡Uno incluso ofreció cambiarlo por un Lexus con un recargo por parte de mi amigo! Algunos proponían permuta por su “negocio ya establecido”: una especie de puesto. Otro propuso permutarlo por un garaje, y el otro llamó desde un pueblo y quería cambiar el departamento por su rebaño de ovejas. © Rumaxer / Pikabu
  • El marido de mi hermana estaba vendiendo su coche. Después de 12 años, el kilometraje era de 61 mil kilómetros. Llegaron los compradores, una chica con un joven de unos 20 años. Y tuvo lugar el siguiente diálogo:
    —Me gusta el auto, lo compraremos, pero dime, ¿cuántos kilómetros le quitaste?
    —El kilometraje es original, no lo toqué.
    —No me entiendes, me lo voy a llevar, solo dime, ¿cuánto le quitaste?
    —Rara vez voy en coche, el kilometraje es real, no lo rebajé.
    —Aquí está el dinero, lo estoy comprando, pero admítelo, ¿cuánto le quitaste?
    —Le quité 20 mil (se cansó de afirmar que el kilometraje era real).
    —(Volviéndose hacia la chica) ¿Ves?, te lo dije.
    Y con una mirada de satisfacción, se llevaron el auto. © Kosmolet / Pikabu
  • Una vez, vendí algunos discos duros viejos a precio de ganga. Los vendí fácilmente, solo quedaban dos, y entonces apareció un sujeto y comenzó a regatear. Como resultado de una larga historia sobre la falta de fondos, se llevó solo uno. Luego comenzó a escribirme que también quería llevarse el otro y que no se lo vendiera a nadie. Al principio no entendí por qué tenía que esperar, y entonces decidí comprobar qué estaba poniendo a la venta él. Entre otras cosas, encontré mi disco, con una descripción halagadora y un 75 % más caro. No le respondí más, vendí el disco al día siguiente a otra persona y sin regatear. © EminSTX / Pikabu
  • A menudo pongo cosas a la venta para liberar mi guardarropa. Escribo todos los detalles en el anuncio: estado, tamaño, material, tomo fotos claras. Pongo los precios lo más bajos posible, con tal de que se lleven todo rápido. Pues bien, una de cada dos personas comienza a molestar por mensajes con solicitudes absurdas. O toma un millón de fotos más desde todos los ángulos y con toda clase de iluminación, o cuéntame por qué lo estás vendiendo, o mide cuánto se estirará la cintura como máximo (¿para qué?), o toma una foto de las costuras internas. Hola, gente, están viendo unos pantalones de 4 USD, ¿para qué quieren una foto de las costuras internas y el ancho exacto de la cremallera? © Oidoporahí / Ideer
  • Tontamente dejé que un extraño viniera a mi casa a comprar un iPad usado para su hijo. Me entregó 40 USD menos en efectivo de lo que yo pedía en el anuncio, diciendo que era todo el dinero que tenía y que pensaba que era un precio justo. Cuando me negué, se enojó, se puso rojo, golpeó la mesa con la palma de la mano y declaró que yo era avara. Al final, fue al banco por los 40 USD restantes, cerrando la puerta detrás de sí con tanta fuerza que toda la casa tembló. Tan pronto como se fue, le escribí que no volviera. Me envió un mensaje con disculpas, pero no volví a responderle. © squiggyshuman / Reddit
  • Puse mi camioneta en venta en un sitio de anuncios por 1400 USD y comenzó un desfile de llamadas y mensajes extraños. Un sujeto me escribió literalmente todos los días, preguntándome si la camioneta todavía estaba en venta, y cuando yo decía que sí, respondía: “Está bien, estaré en tu casa por la mañana y la recogeré”. Esto se repitió unas 10 veces.
    Bajé el precio a 900 USD y una mañana me llamó una mujer. Resultó que ella tenía el mismo auto del mismo año y modelo, y realmente le gustaba. Pero accidentalmente había recalentado el motor, sin darse cuenta de que se había quedado sin refrigerante. Su esposo dijo: “Tiraremos la caja de cambios de su vieja camioneta y le colocaremos la de la tuya”. Y la mujer de mediana edad en ese momento literalmente galopaba de alegría a lo largo del camino de entrada de mi casa. © Michael Chaney / Quora
  • Hace poco decidí vender un iPhone viejo y lo publiqué con un precio simbólico de 65 USD. Comencé a recibir mensajes de a cántaros, la mayoría se reducían a: “Bájalo a 25 o 30 USD y me lo llevaré ahora mismo”. Luego, 6 personas llamaron con preguntas sobre dónde podían venir a verlo, y no vinieron.
    Y entonces me llamó una señora, acordamos encontrarnos. Llegó el día X, le escribí y la llamé, no respondía, lo intenté durante 2 horas. Y luego llamó un chico, resultó que vivía cerca, vino en 30 minutos y lo compró con un regateo simbólico.
    La cereza del pastel: esa señora finalmente me llamó preguntando la dirección. A mi pregunta razonable: “¿Dónde estaba antes?”, respondió que no contestaba a números desconocidos. Le dije que ya había realizado la venta, ¡y en respuesta escuché de todo! Vendí el teléfono, pero así y todo terminé pasando un mal rato. © himbrn / Pikabu
  • El otro día estaba revisando las cosas guardadas y encontré una sartén eléctrica. La enchufé y funcionaba, a pesar de que llevaba guardada en el ático unos 7 años. La publiqué a la venta.
    Me llamaron de un número que no era de mi región, un hombre del otro lado de la línea dijo que estaba interesado en la sartén y preguntó si podía enviarla a otra región. Después de haber leído todo tipo de historias sobre estafadores que generalmente trabajan según este esquema, respondí que no podía enviar nada y que el pago solo era en efectivo: venga, mire y llévese el producto.
    Como resultado, encontró a un mensajero en nuestra ciudad, que llegó por la noche, verificó el funcionamiento del dispositivo, pagó y se fue. Todavía no entiendo qué era tan increíble de esa sartén para que hubiera tanto revuelo por ella. © kotSofii / Pikabu
  • Yo tuve una experiencia inolvidable. Puse un armario a la venta. Un joven iba a conducir casi 50 km para recogerlo. Mi esposo le aconsejó que se asegurara de que el armario entrara en su camioneta. Él aseguró que tenía un auto lo suficientemente grande.
    Como resultado, el chico llegó a mi casa en un automóvil común y corriente. Naturalmente, mi esposo se preocupó y le recordó que el armario era grande. El chico respondió: “Todo está bien”. Después de aproximadamente media hora, mi esposo salió de la casa y tomó esta foto. El chico condujo 50 km así. Revisamos las noticias durante un par de días, pero parece que regresó a casa sano y salvo. © Rebekah Flanagan / Quora

¿Vendes artículos que ya no necesitas por Internet? ¿Tú también tuviste alguna experiencia interesante que vale la pena compartir?

Imagen de portada e***a.mishki / Pikabu
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