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6 Ejercicios de respiración para niños que ayudarán a activar su cerebro y mejorar su concentración en la escuela

La escuela no se trata de hacer que nuestro hijo mantenga unas buenas calificaciones solo porque sí. Se trata, en mejores términos, de ser receptivo ante cualquier tipo de aprendizaje; de que, al ser niños, también disfruten y se diviertan en el proceso, de evitar que sufran estrés o ansiedad a tan corta edad y por motivos que no valen la pena.

Genial.guru te trae una alternativa: incrementar la oxigenación del cerebro para mejorar su funcionamiento por medio de diferentes métodos de respiración.

Por qué son buenos los ejercicios de respiración para los niños

Los ejercicios de respiración en los niños son extremadamente útiles. Entre sus beneficios, podemos encontrar los siguientes:

  • un mejor control de las emociones;
  • mayor concentración;
  • mayor relajación;
  • reducción de la ansiedad y el estrés.

Daniel Goleman, reconocido psicólogo por sus aportaciones a la inteligencia emocional en los niños, previamente profesor de la Universidad de Harvard y editor de la revista Psychology Today, contó sobre su experiencia en una escuela de Spanish Harlem, una zona muy pobre de Nueva York. Allí, los niños llevan una infancia muy complicada debido a los altos niveles de violencia. “Yo pensaba que la clase iba a ser muy caótica, pero me equivoqué. Estaban muy tranquilos y concentrados”, comentó.

Ejercicio 1: “amiguitos de peluche”

Continuando con la parte más importante del relato del psicólogo Daniel Goleman, él preguntó a la profesora encargada de la clase de los niños de 7 años de edad cómo conseguía tal nivel de concentración en pequeños que, por naturaleza, suelen ser sumamente inquietos. La respuesta fue el método “amiguitos de peluche” que la profesora implantó en sus alumnos.

En qué consiste:

  • Los pequeños toman su peluche favorito.
  • Se recuestan y ponen al peluche en su estómago.
  • Toman todo el aire que puedan en tres segundos y después lo sacan.
  • Así, los niños ven a su peluche favorito elevarse y descender al ritmo de su inhalación y exhalación.

Duración: aproximadamente 5 minutos

Ejercicio 2: “la serpiente”

Este ejercicio proviene del pranayama, una de las prácticas centrales del yoga. Consiste en hacer ejercicios de respiración, pero, traducido a un público infantil, simplemente podríamos preguntarles cuánto tiempo aguantan haciendo como una serpiente.

En qué consiste:

  • El pequeño debe sentarse en una silla con la espalda recta y sus manos en el estómago.
  • Después, toman aire por la nariz durante 4 aproximadamente segundos para dejarlo ir haciendo un sonido como de serpiente, es decir, un siseo, hasta que el aire se les acabe.
  • Puedes pedirles que muevan la lengua como serpiente para hacer el ejercicio más entretenido.

Duración: aproximadamente 3 minutos

Ejercicio 3: “el elefante”

Probablemente sea el ejercicio de respiración favorito de los niños. Lo que haremos es imitar la trompa de un elefante mientras hacemos el ejercicio de respiración.

En qué consiste:

  • El pequeño debe estar de pie y con las piernas abiertas un poco más de la altura de la cadera.
  • Hay que juntar ambos brazos porque estos simularán la trompa del elefante.
  • Al inhalar, vamos subiendo los brazos juntos lo más arriba que podamos, por encima de la cabeza
  • Al exhalar, vamos bajando los brazos lentamente mientras vamos sacando todo el aire, simulando una trompa de elefante.
  • Podemos imitar el sonido del elefante para hacer el juego más entretenido

Duración: aproximadamente 3 minutos

Ejercicio 4: “el gatito”

Este es otro de los ejercicios fuertemente ligado al yoga. Se utiliza una de sus posiciones que se asemeja a las de un gato para realizar el ejercicio.

En qué consiste:

  • El niño debe colocarse en posición de cuatro patas como un gatito.
  • Deben tomar aire por la nariz poniendo énfasis en cómo se va hinchando el abdomen mientras la columna vertebral va descendiendo un poco.
  • Después exhalarán por la boca mientras la espalda se eleva un poco, casi como cuando un gato se encrespa.

Duración: aproximadamente 5 minutos

Ejercicio 5: “el globo más grande”

Con los últimos 3 ejercicios intentaremos algo diferente. Haremos que los pequeños duren más tiempo expulsando el aire para que se den cuenta de que la respiración consiste en la resistencia de los pulmones y no solo sacar el aire porque sí.

En qué consiste:

  • Vamos a imaginar que estamos inflando un globo muy colorido, pero este globo será el globo más grande del mundo, por lo que hay que respirar más hondo que en los ejercicios anteriores.
  • Recuérdale que en todos los ejercicios necesita inhalar por la nariz y no por la boca.
  • Pon tus dedos índice y pulgar en tu boca como si tomaras la boquilla del globo.
  • Con la otra mano sostén la parte del globo que irá creciendo cada vez más.

Duración: aproximadamente un minuto

Ejercicio 6: “el diente de león”

Además de ser un ejercicio de respiración, también ayudará a los pequeños a entender que, en la respiración, no siempre funciona más soltar todo el aire de un golpe, sino hacerlo lentamente y conteniendo el oxígeno en los pulmones mientras se va expulsando.

En qué consiste:

  • Buscar varias flores de diente de león blancas.
  • Pedir al niño que inhale lo más hondo que pueda y después que saque el aire intentando hacer volar todas las semillas o “pelitos” del diente de león con solo una respiración.

Duración: hacer los intentos que se considere necesario

La conexión entre el cerebro y la respiración

Los ejercicios de respiración, dice Goleman, son como gimnasia para la mente. “Cuando tu atención se dispersa, te das cuenta y te vuelves a concentrar. Eso ayuda a fortalecer los circuitos neuronales de la concentración. Cada vez que te das cuenta de que te has distraído y vuelves a concentrarte, fortaleces tu sistema de concentración. Es como ir al gimnasio. Cada vez que un niño o un adulto vuelve a concentrarse fortalece su sistema para hacerlo. Esto se puede enseñar. El cerebro quiere aprender a prestar atención”.

Pero ¿cómo es que la respiración ayuda al cerebro? Un estudio realizado por el Trinity College Dublin, el Centro Universitario Médico de Hamburgo y la Universidad de Londres, comprobó que existe una unión neuropsicológica entre la respiración y la atención. La respiración afecta de forma directa los niveles de noradrenalina, la cual se libera en momentos de curiosidad, reto, concentración y durante el ejercicio. Si esta hormona neurotransmisora se libera en cantidades correctas, y aquí es donde interviene la respiración, el cerebro es capaz de crear conexiones neuronales muy útiles para nuestra atención en una actividad. Si nos encontramos nerviosos o estresados, se libera demasiada noradrenalina y se nos dificulta la concentración. Y, si estamos en un estado de pereza y poca actividad, se libera muy poca, lo que tampoco nos permite mantenernos concentrados.

Así que, ya lo sabes, los ejercicios de respiración tienen muchos beneficios para niños y adultos, y no nos vendría mal ponerlos en práctica. ¿Cómo te describirías tú: con una inclinación hacia los nervios y el estrés o, más bien, un poco más ocioso y desidioso?

Ilustró Ekaterina Gapanovich para Genial.guru