Genial
Genial

12 Señales de que has malcriado a tu hijo

Ningún padre sueña con criar a un niño malcriado. Pero a veces el deseo de darles a los niños lo mejor, de hacer que su vida sea segura y tranquila, lleva a consecuencias indeseables.

En Genial.guru, nos preguntamos cómo se puede entender que la situación se está saliendo de las manos, y resultó que los psicólogos infantiles llevan mucho tiempo estudiando el problema. El síndrome del niño malcriado, como se lo llama en el lenguaje de la ciencia, se caracteriza por ciertos patrones de comportamiento. Estudiamos literatura especial y apuntamos algunos de sus síntomas. Y al final del artículo, te espera un bono: cuatro preguntas de un psicólogo que pueden inspirar la confianza de que estás haciendo todo bien.

Puede ser cortés con los demás, pero, al mismo tiempo, desagradecido con sus padres

¿El niño demuestra sus buenos modales con los extraños, pero en el círculo familiar se porta como si fuera un desagradecido? Sí, esta es una prueba de que es malcriado, porque se le olvida decir gracias sin querer, sin tener ganas de ofender a alguien, sino porque sinceramente da por hecho todo lo que su familia hace por él.

Según los psicólogos, tal comportamiento puede causar problemas en las relaciones interpersonales en el futuro, porque no le enseñamos al niño a agradecer a sus seres queridos.

No puede manejar tareas domésticas simples

Una de las tareas de los padres responsables es ayudar al niño a ser independiente. A los 3 años, los niños ya pueden ordenar sus juguetes, a los 5 pueden manipular una aspiradora, a los 10 pueden pelar y hervir papas para toda la familia. Si todos los intentos de incorporar al niño a las tareas del hogar fracasan porque no quiere, no sabe cómo, las cosas no salen bien y lo soportas, entonces, esto es una señal de que estás malcriando a tu hijo.

Según las estadísticas, los niños modernos de entre 3 y 12 años dedican aproximadamente 3 horas a la semana a las tareas del hogar (y, por cierto, pasan al menos 14 horas frente a la computadora). Si el niño no tiene responsabilidades domésticas, ¿cómo va a hacer todas estas cosas cuando crezca? Al final, le privas de las habilidades necesarias e importantes.

No se lleva bien con sus compañeros, cree que se comportan incorrectamente

Interactuando con otros niños, un niño malcriado no está completamente preparado para enfrentar el hecho de que la amistad requiere cierta reciprocidad. La incapacidad de tener en cuenta las necesidades de los demás, la insensibilidad a ellos, lo hace no deseado entre sus compañeros. Se siente incómodo, no puede explicarse a sí mismo lo que está mal y culpa a los demás por ello. Después de todo, son ellos los que se comportan “mal”.

Si los compañeros se mantienen alejados del niño, si los amigos de una familia con niños de aproximadamente la misma edad evaden constantemente las actividades conjuntas, es hora de pensar por qué sucede esto.

Se pone histérico cuando no consigue lo que quiere

No deberías descartar este síntoma. Parecería que todo el mundo sabe que el comportamiento demostrativo es peculiar de los niños malcriados. ¡Pero hay un detalle! Los niños a menudo no saben cómo expresar sus sentimientos, no tienen capacidad suficiente para hacer frente a las emociones, se cansan. Se echan a llorar, se enfadan, se tiran al suelo y patalean, y eso es normal. Necesitan ayuda y compasión.

Si tu hijo ya no es un bebé, pero aún se comporta como si fuera un niño de edad preescolar, eligiendo escrupulosamente el momento y el lugar para echarse a llorar, entonces puedes estar seguro de que te está manipulando. Ten en cuenta: si después del conflicto, los adultos están exhaustos, y el niño recibió lo que quiere y está fresco como una lechuga, entonces algo en esta relación va mal.

No le gustan las actividades en las que hay un elemento competitivo

Los psicólogos nos han convencido de que necesitamos criar ganadores y todos deberían obtener una recompensa (no se puede dañar la frágil psique de un niño). Te tenemos preparada una sorpresa: ¡cambiaron de opinión! Una lección importante que se le debe enseñar al niño en la infancia es que todos podemos perder de vez en cuando, no es ninguna tragedia y la pérdida debe tomarse con dignidad.

El hijo mimado está acostumbrado a que sus padres ceden ante él; no le enseñan a disfrutar la competencia en sí. Por lo tanto, ante el hecho de que en la vida adulta a veces hay que perder, ese niño prefiere evitar cualquier actividad competitiva, especialmente en equipo.

Se comunica con los padres como si fueran sus compañeros, y eso no significa que seas amigo de él

Admitámoslo: si un niño es malcriado, no es su culpa, sino de sus padres. Fueron ellos quienes fallaron en la construcción de límites, en el establecimiento de reglas claras, ni tampoco le dieron las pautas necesarias. Como resultado, el niño no reconoce la autoridad de sus progenitores. Cree que su posición en la jerarquía familiar es la misma que la de los adultos (a veces se cree superior que ellos), lo que significa que puede mostrar desprecio y comportarse demasiado familiar con ellos.

Por muy extraño que parezca, tiene una baja autoestima, es inseguro de sí mismo

¿Querías mostrarle a tu bebé lo especial que era y celebraste todos sus logros con mucha fanfarria? ¿Como si fueras un superhéroe, eliminaste todos los obstáculos que pudo haber encontrado en su camino? Según la psicóloga Amy McCready, autora del libro Cómo reeducar a los pequeños dictadores, privamos al niño de la confianza en sí mismo, la oportunidad de aprender de los errores y superar las desgracias. Haciendo frente al mundo real una y otra vez, pero sin lograr el resultado habitual, los niños mimados se pierden, no entienden cómo solucionarlo y comienzan a dudar de sus habilidades.

Reclama todo tu tiempo libre

Un niño mimado depende mucho de sus seres queridos. Él es el centro de su universo, lo que significa que son la fuente de su felicidad. Es muy importante prestar atención al hijo o hija, pero los niños deben entender que los padres tienen sus propias necesidades. Cuando toda la vida de la familia gira en torno a los deseos del niño, esta es una señal segura de que ha ido malcriado.

No reconoce autoridades, suele oponerse a los adultos

¿Tuviste alguna vez la oportunidad de conocer a los padres que siempre velan por los intereses de sus hijos y salen en su defensa cuando los acusan de algo? Por un lado, esto es normal, pero si no se lleva a cabo un análisis de lo sucedido a puerta cerrada, los padres continúan criticando a los maestros y otros adultos, entonces el niño desarrolla el sentimiento de su propia impunidad. Le comienza a parecer que solo él siempre tiene la razón, y todos los demás son unos “tontos perdidos”. Además, para un niño mimado, incluso su padre no representa ninguna autoridad, entonces, ¿es de esperar que respete a alguien más?

No sabe valorar el dinero

Los especialistas en marketing contemporáneos conocen muchas maneras de convencer a los niños de que necesitan algo. Los ataques publicitarios afectan a un niño aún más que a nosotros, a pesar de que somos adultos. Por eso es importante enseñarles a resistir la presión social. Dejar claro que el dinero se gana, no se toma de la mesita de noche. Cuando protegemos a nuestros hijos de tales “asuntos complejos”, corremos el riesgo de criar a un niño mimado que no cree que el presupuesto familiar más importante que su “deseo”.

Los estudios muestran que, al crecer, los niños malcriados tienen menos probabilidades de volverse financieramente independientes y tienen un riesgo mucho mayor de quiebra. Habiéndose acostumbrado al hecho de que sus necesidades se satisfacen inmediatamente, suelen pedir préstamos por capricho, sin pensar en cómo los van a pagar.

Suele quejarse de que está aburrido

Incluso un bebé de un año ya sabe cómo enfocar su atención en alguna cosa durante unos 15 minutos. Por lo general, a los 3 años, los niños pueden entretenerse durante horas. Si un niño no sabe cómo lidiar con el aburrimiento y espera todo el tiempo a que alguien desempeñe el papel de un animador, este es también uno de los signos de ser un niño mimado. Pero, ¿en que está basada esta teoría? Por ejemplo, hay investigaciones que han demostrado que cuantos más juguetes tenga un niño, más difícil será para él concentrarse en el juego y menos se desarrollará su pensamiento creativo.

No sabe controlar sus emociones

A veces nuestras emociones se nos escapan de las manos, pero los niños mimados ni siquiera tienen la oportunidad de aprender a controlarse. Sus cambios emocionales ocurren con una velocidad sorprendente, y a una edad más avanzada ponen de manifiesto la misma inmediatez infantil. Cualquier dolor para ellos es un verdadero drama, su buen humor sobrepasa los límites, la risa se vuelve tan desenfrenada como las lágrimas. No están acostumbrados a controlar sus emociones, analizar, hablar sobre lo que les está sucediendo y lo que sienten. Para ellos, casi la única forma de mostrar sus sentimientos es una demostración visual.

Bono

El autor del libro How Much is Enough? (¿Cuánto es suficiente?), el Dr. David J. Bredehof ofrece a los padres, que dudan de si deben satisfacer un deseo de su niño, a hacerse estas preguntas:

  • ¿Contribuirá a su desarrollo?
  • ¿Lo haré por él y no por mi propia comodidad?
  • ¿La satisfacción de este deseo requerirá una cantidad desproporcionada de recursos familiares (dinero, tiempo, atención) realmente necesarios para algo importante?
  • ¿Haría daño a alguien más?

Si respondiste “sí” a las 2 primeras preguntas y “no” al resto, puedes darte la “luz verde”.

Por supuesto, no hay nada más fácil que dar consejos sobre cómo criar a los hijos de otras personas, pero a veces es necesaria una segunda opinión. Y tú, ¿podrías añadir a nuestra lista más evidencias de que un niño ha sido malcriado?

Ilustrado por Marat Nugumanov para Genial.guru
Compartir este artículo