Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

6 Razones de por qué gritarle a tu hijo por sus bajas calificaciones no ayuda en nada, y 10 cosas que puedes hacer para remediar la situación

Los padres siempre deben encontrar maneras de ayudar a sus hijos para que les vaya bien en la escuela, pero puede sorprenderles que incluso después de obtener las boletas de calificaciones, pueden seguir causando problemas a sus hijos. Una mala calificación es algo que debe ser tratado con seriedad, pero los padres que tienden a gritar y humillar a sus hijos realmente pueden hacerles mucho más daño a largo plazo. En realidad, existen mejores alternativas que no solo son más fáciles para los niños y sus padres, sino también pueden ser más útiles.

Genial.guru siempre quiere ayudar a los niños a tener éxito, así que nosotros te explicaremos por qué gritarles a los niños por sus calificaciones puede hacer más daño que bien y qué es lo que deberías hacer.

Gritarles a tus hijos por sus calificaciones en la escuela realmente puede empeorar las cosas. Aquí están las razones:

  • Podrías no abordar los problemas actuales que tu hijo tiene en la escuela. Por ejemplo, un padre puede limitar las actividades sociales de su hijo para ayudarlo a mejorar su rendimiento escolar, pero estudios han demostrado que esto únicamente ayuda si las actividades sociales distrajeron a los niños en primer lugar. Cuando tu hijo tiene problemas en la escuela, tienes que encontrar la raíz de la cuestión para cambiar las cosas.
  • Te arriesgas a frustrar a tus hijos y hacerlos más reacios a pedir ayuda en casa para realizar sus trabajos escolares. Es posible que ellos no te pidan ayuda si piensan que únicamente serán castigados por no hacer bien sus tareas de la escuela desde un principio. Conforme pase el tiempo, esto podría convertirse en una resistencia hacia el trabajo escolar. Los niños pueden frustrarse demasiado y, por consiguiente, no querer pedir ayuda.
  • Gritar no ayuda en mucho. Eventualmente, los niños se acostumbrarán, lo que los hará más resientes a comportarse mejor.
  • Por estas razones, gritar puede tener un efecto negativo en las calificaciones futuras de tu hijo. Si el problema sigue sin resolverse y el estudiante siente una gran resistencia, no recibirá la ayuda que en verdad necesita.
  • La humillación a tus hijos es algo que puede hacer que reaccionen negativamente a la situación. Los niños pensarán que ellos son la víctima y no tomarán la responsabilidad de sus propias calificaciones.
  • Puede dañar tu voz. ¡Lo ves, gritar daña a las personas de ambos lados de la discusión! Nosotros solo estamos cuidando de ti.

En cambio, existen muchas reglas simples y básicas que puedes seguir para ayudar a tus hijos y son mejores para tu cordura:

  • Proporciónales a tus hijos un espacio tranquilo para estudiar. Esto puede ayudarles a evitar distracción y adquirir el hábito de realizar con regularidad sus tareas escolares. También demuéstrale que estás ahí para ayudar. ¡Como bono, crea un espacio con útiles escolares que tus hijos podrían necesitar!
  • Los hábitos no siempre son algo malo. Forma rutinas después de la escuela. Esto hará que los niños adquieran el hábito de prestar atención a sus tareas y asegurarse de que todo esté terminado la noche anterior. Parece obvio en retrospectiva, pero tú les estás enseñando a tus hijos a aprovechar el tiempo que les servirá para prepararse para algo, lo cual siempre es útil.
  • Involúcrate con los profesores de tus hijos. Juntos pueden determinar qué factores están causando que tus hijos tengan problemas con sus trabajos. Esto también puede alentar a tus hijos a pensar que sus profesores también son personas a las que se puede acudir por apoyo. Y cuanto menos, te ayudará a evitar que tus hijos digan “Así no es como lo enseñaron en la escuela”, cuando le estés ayudando con sus tareas.

  • Mantén un registro del progreso de tu hijo. Esto te ayudará a darte cuenta de qué cosas le ayudan y cuáles no. Además, también ayuda a mantenerse al tanto cuando tu hijo podría estar incurriendo nuevamente en viejos malos hábitos o cuando se está enfrentando a un nuevo problema.
  • Recuerda que las recompensas funcionan mejor que las amenazas. El fortalecimiento positivo para hacer el bien en la escuela, incluso algo tan simple como llevar a tu hijo al parque, puede motivar mejor que el miedo al castigo. Cuando los niños están más preocupados por el castigo, ellos se preocupan más por no meterse en problemas que por hacer sus tareas.

  • Intenta la mayor cantidad posible de métodos de aprendizaje. Algunos niños aprenden mejor visualmente, de manera auditiva, haciendo diferentes actividades manuales, con tutores o incluso una combinación de todas esas. Cada uno de nosotros aprende de diferentes maneras.
  • Desarrolla buenos hábitos de lectura. Puede ser estimulante y la lectura regular puede ayudar a obtener las respuestas que necesita, especialmente en la escuela.
  • Recuerda que los niños necesitan descansos. Eso es bueno para su salud mental y hacer demasiado puede causar un daño en lugar de un beneficio, incluso algo tan importante como los trabajos escolares. El ejercicio es especialmente importante durante los descansos.
  • Comunícate con tus hijos. Hazles saber que tú siempre estás para ayudarles, incluso cuando ocurran problemas en la escuela. Esto también puede ayudarte a averiguar con que está teniendo problemas tu hijo.
  • Ten grandes expectativas. Aunque nunca deberías esperar demasiado, no debes aceptar como algo normal que tu hijo tenga bajas calificaciones. Mientras esto ocurra, estas deben ser tratadas.

¿Tienes otras ideas que puedan ayudar a tus hijos a mejorar su rendimiento en la escuela? ¿Conoces alguna otra razón por la cual no deberías gritarle a tu hijo? ¡Comparte la respuesta en los comentarios!

Ilustradora Alena Sofronova para Genial.guru
Compartir este artículo