Cómo saber si tu hijo adolescente sufre de depresión y qué puedes hacer para ayudarlo

Más de 300 millones de personas en el mundo sufren de algún tipo de depresión, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de los adolescentes, esta es la principal causa de enfermedad entre los chicos de ambos sexos, desde los 10 hasta los 19 años. Para los padres puede ser difícil comprender qué les está pasando a sus pequeños, lo que provoca frustración al no saber cómo ayudarlos. Los jóvenes que están luchando contra este trastorno mental requieren de asistencia para poder superar este padecimiento, pero es importante que ellos deseen recibir apoyo.

Genial.guru te trae una lista de consejos que puedes poner en práctica para subir el estado de ánimo de tu hijo en caso de que sufra depresión.

Un joven puede empezar a mostrar síntomas de depresión en cualquier etapa de la adolescencia. Es importante saber que, aunque es normal que a esa edad cambien constantemente de estado de ánimo, si la tristeza o el sentimiento de soledad se vuelve insoportable puede ser un síntoma de depresión. Al mismo tiempo, por ser un período en donde pasan por diferentes cambios físicos, psicológicos y, además, están en la búsqueda de su propia identidad, los padres pueden experimentar confusión al momento de reconocer si el adolescente está sufriendo o no de este trastorno.

Señales de que tu hijo puede estar deprimido:

  • Lleva más de dos semanas sintiéndose triste.
  • No es feliz con cosas que anteriormente le causaban felicidad.
  • Pasa todo el día durmiendo, pero descansa muy poco durante la noche.
  • No busca compartir con sus amigos o familiares.
  • Aumento o pérdida de peso.
  • Pérdida de energía.
  • Problemas de concentración.
  • Está irritado todo el tiempo o se enfada a menudo.
  • Tiene un sentimiento de culpa.
  • Baja autoestima.
  • Apatía.

¿Qué debes hacer si crees que tu hijo está deprimido?

  • No hay nada más importante que la comunicación. Intenta que tu hijo se abra emocionalmente contigo y te hable sobre los problemas que le pueden estar causando molestias. Tener conversaciones honestas en donde el chico no se sienta juzgado ayudará a fortalecer los lazos entre ustedes.
  • Busca asistencia profesional. Tú solo no puedes curar a tu pequeño, y el chico, por más voluntad propia que tenga, tampoco va a sanar por su cuenta. Sin embargo, el médico puede realizar evaluaciones para saber si de verdad presenta un cuadro depresivo y recetar los medicamentos apropiados para lograr su recuperación.

¿Cómo puedes ayudar?

  • Tu hijo tiene que sentir que puede contar contigo. Ambos deben trabajar para fortalecer su relación.
  • Sé paciente: tal vez no entiendas su punto de vista, pero puedes mostrar empatía. Dile: “No comprendo exactamente por lo que estás pasando, pero estoy contigo”.
  • Escúchalo sin juzgarlo. Si el adolescente se siente incomprendido, puede que se encierre aún más en sí mismo.
  • A veces, mostrarte muy preocupado puede resultar irritante para ellos y esto los termina alejando aún más. Aunque no estés de acuerdo con su manera de ver las cosas, muestra compasión e incluso curiosidad hacia sus problemas.
  • Ofrece diferentes opciones sin ser crítico. Por ejemplo, en lugar de decir: “Llevas todo el día encerrado en tu habitación, por qué no llamas a un amigo y sales un rato”, podrías ofrecerle una idea: “Saldré un rato. Si quieres puedo llevarte a algún lado o después puedes escoger una película y podremos verla juntos”.

Puede parecer que con esto no estás haciendo lo suficiente. Pero sí estás haciendo una diferencia, tan solo con tu presencia y logrando que el chico se sienta aceptado por ti. Eso lo motivará para salir de su depresión y conseguir un balance en su vida nuevamente.

Enfócate en lo positivo

Resalta las cualidades positivas de tu hijo. Si el joven es bueno en un deporte o tiene un trabajo mientras va a la escuela, déjale saber que estás orgulloso de él. Para el adolescente es sumamente importante sentirse apoyado y aceptado por sus familiares y amigos, pero más que nada por sus padres. Ofrécele un cumplido Y muestra interés por las cosas que sabes que lo apasionan.

Crea un ambiente saludable

  • La frase “cuerpo sano, mente sana” no podría ser más real. Para tener una buena salud mental se deben tener buenos hábitos alimenticios, dormir ocho horas diarias y realizar ejercicios.
  • Limita las horas que el adolescente pasa frente a una pantalla, ya sea una computadora o jugando videojuegos. Invítalo a dar un paseo por el parque o a andar en bicicleta en tu tiempo libre.

  • Reduce el nivel de estrés en el hogar. Busca actividades que estimulen la actividad física y relacionarse con otros. Puede ser una noche de películas o una tarde horneando galletas juntos, lo importante es pasar tiempo en familia.

Recuerda que es un proceso que requiere de mucha paciencia, pero con amor y dedicación puedes ayudar a tu chico a salir adelante. Ningún avance es muy corto, a veces son los pequeños logros los que marcan la diferencia al final.

Se estima que, para el año 2020, la depresión será la segunda enfermedad más padecida entre los trastornos mentales y físicos. Por eso es importante reconocer los síntomas para actuar rápidamente. ¿Conoces algún otro método para ayudar a un adolescente con depresión, o has pasado por una situación similar? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios: ¡tu historia puede ayudar a otros!

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