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Los hijos que no viven en casa pueden mejorar el bienestar de sus padres en la vejez, según estudio

A menudo, romper lazos con tus padres puede ser difícil. Mudarte es sinónimo de esto. Y es que, moverte de una casa a otra, por una parte, ya es una experiencia bastante traumatizante. Por otra, hacerlo también se complica ya sea por cuestiones económicas, o porque simplemente no te ves fuera de la casa en la que creciste. Sin embargo, un estudio publicado en PLOS ONE descubrió que, ciertamente, mudarte de la casa de tus padres cuando estos están entrando a su vejez es algo bueno, y casi que necesario para ellos.

Siempre investigando y con ganas de enseñarte más, Genial.guru leyó esta investigación para contarte con detalles claros cómo los estatus familiares tienen que ver con el bienestar y salud de las personas de 50 años o mayores.

El apoyo social, bienestar y salud mental durante la vejez

Esta investigación nació con el objetivo de analizar cómo los estados maritales, la paternidad y los entornos sociales en algunas familias pueden ayudar al apoyo social, bienestar y salud mental durante la vejez. Para esto, se contó con 55 000 ejemplares tomados de la SHARE, cuyas personas tenían 50 años o más provenientes de 16 países europeos. Un 70 % de estas personas eran casadas y un 91 % de ellas tenían hijos.

Con estos datos, los investigadores probaron tres hipótesis para medir el bienestar y salud mental de estas personas mayores de edad con respecto a:

  • El estar casado.

  • La cantidad de hijos y nietos que no viven en casa.

  • El entorno social presente en la familia.

Los hijos sí afectan el bienestar de sus padres

Luego de las evaluaciones hechas en los participantes, los investigadores llegaron a varias conclusiones. En apoyo a sus tres hipótesis planteadas anteriormente, el estar casado sí tiene beneficios en cuanto al bienestar de los participantes y, también, contrarresta la depresión. Los hijos, por otra parte, también tienen estos efectos, pero cuando estos se van de las casas de sus padres. En cuanto a los nietos, por una parte cumplen con la satisfacción social, pero por otra, no ayudan a la calidad de vida y tampoco a reducir la depresión. Por último, los entornos sociales en estas personas también tienen un impacto positivo cuando se trata del bienestar de estas.

Los efectos positivos y negativos de los hijos en sus padres

Mirando más fijo a la parte de los hijos, el estudio encontró que estos definitivamente tienen un efecto positivo con el bienestar de sus padres cuando llegan a la vejez y que, a su vez, pueden reducir sus síntomas depresivos. Sin embargo, con los hijos que aún viven en casa de sus familiares no pasa esto. Por otra parte, los investigadores sugieren que este hallazgo no debería generalizarse puesto que, es posible que a medida que el estrés asociado con el cuidado infantil, el trabajo y la vida personal disminuye; la importancia de tener hijos como cuidadores y cerca de sus padres puede prevalecer.

Y tú, ¿qué piensas de las conclusiones de este estudio? ¿Has tenido la oportunidad de ver o vivir algún cambio después de la partida de los hijos de su hogar por primera vez? Cuéntanos en los comentarios.

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