Por qué es bueno mantener descalzos a los bebés (y cómo influye en su desarrollo)

Aunque los zapatos para bebé son adorables, no son beneficiosos para el recién nacido. Los pies tienen una función muy importante durante los primeros meses de tu pequeño, pues son una fuente de información del mundo que lo rodea y de sí mismo. De hecho, un estudio reveló que andar sin zapatos no solo favorece la maduración de las habilidades motrices, sino que también ayuda al desarrollo intelectual de los bebés.

Genial.guru quiere compartir contigo los beneficios de que tu pequeño permanezca descalzo para su crecimiento y su desarrollo. Consulta con tu pediatra para recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuados.

Por qué es bueno para tu bebé estar descalzo

En la actualidad, el uso de calzado es común a edades tempranas, pero esto puede afectar el desarrollo motor y cerebral del bebé. Al andar con los pies libres, se fortalecen los músculos y ligamentos del pie, además, aumenta la fuerza del arco del pie y todo ello contribuye a una buena postura. En ocasiones, el calzado puede servir para proteger al niño del frío, pero no hay que olvidar que también impide recibir sensaciones y añade un peso excesivo a los pies.

Cuáles son los efectos en los pequeños

Los pies del bebé tienen una sensibilidad mucho más fina que la de la mano durante los primeros ocho o nueve meses; por ello, utiliza estas extremidades para conocer el mundo exterior. Al pisar en el césped, la alfombra u otro tipo de superficie, los niños prueban sensaciones de temperatura, texturas, etc. Y al estar descalzos, los pequeños tienen conciencia de los movimientos que realizan, de la posición de su cuerpo y de su desplazamiento en el entorno.

Sin zapatos se promueve el desarrollo muscular

Dejar los pies descalzos ayuda a que se desarrollen los músculos, permite que la piel respire y sentir el suelo bajo sus pies ayudará a los pequeños a aprender a caminar. Los zapatos demasiado rígidos, sin flexibilidad en la suela y con demasiada elevación en el talón podrían dificultar el movimiento al aprender a caminar porque hacen que los niños reboten y se inclinen hacia delante.

Estar descalzo mejora el desarrollo de su inteligencia

Muchos padres se dan cuenta rápidamente de que sus hijos anhelan ir descalzos o, inclusive, pueden llegar a quitarse los zapatos para sentirse más libres. Al principio, los pequeños exploran su propio cuerpo: se tocan los pies, los miran y se los llevan a la boca. Este autoconocimiento es esencial para el desarrollo cognitivo. Después, al gatear y dar sus primeros pasos, los bebés se alimentan de nuevas experiencias y sensaciones a través del estímulo que reciben sus pies.

Cuándo deben empezar a usar zapatos

El propósito de los zapatos es proteger los pies de los niños pequeños de las superficies rugosas, particularmente al aire libre. Cuando tu hijo comience a dar sus primeros pasos, evita ponerle calzado, sobre todo cuando sea en interiores o sobre superficies seguras. Una vez que los pequeños hayan aprendido a caminar y ya están corriendo, es hora de usar zapatos con regularidad para no tener problemas de golpes o uñas rotas.

Qué ocurre cuando somos adultos

Andar descalzo tiene beneficios inclusive para los adultos. Muchos tipos de calzado tienen una amortiguación y un apoyo excesivos que evitan el empleo de ciertos grupos de músculos. Así, al rechazar el uso de zapatos, se restaura el patrón de caminar “natural”. Otros factores positivos son la mejora de la postura, el equilibrio y la estabilidad; además, se evitan ciertas deformidades de los pies como los juanetes o los dedos en martillo.

¿Qué consejos sigues para cuidar de tu recién nacido? ¿Cómo disfrutas del tiempo que pasas en familia?

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