Por qué un hijo adulto no les debe nada a sus padres (Y cómo no convertirse en personas ajenas el uno para el otro)

La vida ha cambiado, al igual que los valores familiares tradicionales. Por lo tanto, con mayor frecuencia se discute una nueva pregunta: ¿Pueden los hijos adultos ignorar sus deberes como hijos? Muchas personas todavía temen decirles “no” a sus padres; están listos para sacrificar sus propios intereses y sueños únicamente para no escuchar reproches de su parte. Por esta razón, hay muchas personas que, año tras año, no viven sus vidas y se convierten en rehenes de la culpa y la obligación, de lo cual no hay marcha atrás.

Genial.guru decidió tocar un serio tema y ayudar a los hijos adultos a comprender cuál es la delgada línea entre el agradecimiento por voluntad propia y el autosacrificio.

No existiría sin ti, pero mi nacimiento fue tu elección

La frase favorita de los padres manipuladores suena de la siguiente manera: “Te cargué en mi vientre durante 9 meses, no dormí por las noches, no me alejaba de tu cama y, ahora, ¿dónde está tu agradecimiento?”. Pero estas cosas son muy obvias y son hechas por toda mujer que decidió convertirse en madre, ¿cierto?

El niño no sospecha que todo el cuidado y cariño que recibe tiene que devolverse después. Y cuando le piden “pagar” todo eso, entonces el amor hacia los padres comienza a disminuir poco a poco, crea reproches mutuos y, eventualmente, crece la decepción del uno del otro.

Los reclamos de los padres solo existen cuando depositan en el niño expectativas desde el nacimiento. En las familias afectuosas, el cuidado del bebé es algo natural, los padres cuidan al nuevo miembro de la familia como una cuestión de rutina y no esperan gratitud a cambio.

Te di mucho y lamentaré si esto queda sin ser apreciado

Un niño, desde sus primeros minutos de vida, da todo lo que tiene: miradas, abrazos, primeras palabras, cosas hechas a mano, entre otros. Pero los padres deben notar intencionalmente todo lo que el bebé hace por y para ellos. Si estas “pequeñeces” pasan desapercibidas y los adultos creen que es suficiente satisfacer solamente las necesidades básicas del niño, entonces no es de sorprender que, en el futuro, el hijo adulto no tendrá un fuerte apego con su familia.

Vale la pena mencionar que tampoco tendrá el deseo de cuidar a sus papás cuando sean ancianos. En el mejor de los casos, apoyará a sus progenitores, comprando sus víveres, medicamentos y pagando las facturas, pero al mismo tiempo, evitará pasar mucho tiempo en casa de los padres.

Los padres no siempre se vuelen personas cercanas

No cabe duda de que los padres desempeñan un papel importante en la vida de cada persona, pero esto no significa que son los únicos en todo el mundo con quienes se puede contar. Desafortunadamente, es todo lo contrario. Si los niños no son comprendidos, hay una ausencia de apoyo por parte de los padres, quienes hacen caso omiso de sus problemas, y los critican, que es más doloroso que cuando lo hace un desconocido, la situación empeorará.

A pesar de los intentos de algunas personas por venerar a sus padres, es necesario evaluar la situación de forma justa. Si te enfrentas al desprecio, humillación y no tienes deseo de compartir tus preocupaciones con tus papás, entonces, no tienes una relación cercana con ellos. Y no hay que vivir atrapados en una ilusión: si no te han apoyado desde la infancia, entonces, muy probablemente, tampoco lo hagan en el futuro. En este caso, la persona tiene el derecho de rechazar el apoyar a sus padres, ya que ella no recibió apoyo por parte ellos.

Si una persona le regaló a su hijo su amor incondicional, entonces, cuando el niño crezca, no sentirá necesidad de “pagar” por algo. Cuidar de sus padres será la expresión de todos los buenos sentimientos y cariño que se acumularon durante los años de crianza.

Existe la teoría de la amistad, de acuerdo con la cual, los niños deben tener con sus padres la misma relación que con sus amigos, ya que la relación amistosa se mantiene por voluntad. Si el padre y el hijo no comparten emociones entre sí, no puede haber ninguna obligación filial.

No me convertiré en la persona que tú quisieras ser

Los padres pueden tener una idea sobre el futuro de sus hijos, pero esto nunca debe impedirles cumplir sus propias metas. Ser adulto significa elegir el camino propio de manera independiente; y puede ser parecida a la experiencia de los padres, pero también puede ser completamente diferente.

Un niño sabe lo que quiere desde una temprana edad, pero si constantemente eligen por él, entonces se convertirá en un adulto que temerá cometer errores y dependerá de las circunstancias, delegando la responsabilidad de su vida a otras personas.

Si rechazas tomar tu propia decisión solamente por satisfacer las expectativas de tus padres, entonces estás fingiendo ser otra persona. Sacrificar tus sueños por las expectativas familiares es la manera perfecta de sembrar rencor, ira, dolor y vivir con estos sentimientos por el resto de tu vida.

Una relación familiar sana te permite ser tú mismo. Si no es así, entonces llegó la hora de hablar y establecer límites.

No daré mi tiempo

Frecuentemente, el deseo de pasar cada minuto con un hijo surge porque los padres no tienen otros objetivos y aficiones en la vida. A veces llega hasta el punto en el que, en el futuro, necesitarán del hijo la misma concentración que ellos tenían en él.

Sin embargo, si hablamos de una situación normal, los hijos crecen, siguen con sus vidas y los padres se quedan con los logros que el niño tuvo durante su proceso de maduración y desarrollo. El problema de los padres que no quieren ocuparse de sus propias vidas consiste en que piensan que los hijos adultos, que quieren ser libres, siguen siendo el “pegamento” sin el cual la familia se derrumbará.

El hijo decidirá en el futuro qué ayuda estará dispuesto a dar y no tiene sentido requerir más. Por muchos hijos y nietos que tenga la persona, en primer lugar, tiene que estar lista para cuidar de sí misma.

No puedo devolver lo tuyo

El rencor hacia un hijo que no “compensó la inversión” de tiempo y dinero sucede cuando el padre o madre no consiguió realizarse en el área que quería. Le parece que el nacimiento del bebé “contribuyó” a que perdiera todo su potencial y le impidió alcanzar sus sueños. Un niño no puede devolverle a su progenitor el tiempo que él mismo decidió no invertir en sí mismo.

Sin duda, los padres gastan casi todo su tiempo en el cuidado de su hijo durante sus primeros años de vida, pero su futuro depende solamente de él y no de los papás. Si, por alguna razón, el papel de padre no le trajo placer, el progenitor encontrará un culpable, que será la persona que “le quitó los mejores años de su vida” y nace un rencor para posteriormente exigir una compensación por lo que perdió.

Un poco de estadística

Según investigaciones de sociólogos estadounidenses, existe una gran diferencia entre el nivel de apoyo financiero que los padres esperan recibir y la ayuda que los hijos planean ofrecer. Un 92 % de los padres entrevistados declararon que no esperaban ningún apoyo financiero de sus hijos al jubilarse, solamente un 1 % confía en la garantía de esta ayuda, el 2 % espera que sus hijos se responsabilicen por la mayoría de sus gastos y el restante 5 % dijo que sus hijos los apoyarían en caso necesario.

A pesar de que la mayoría de los padres no esperan un apoyo, un 63 % de los hijos declararon que planeaban ayudar financieramente a sus padres jubilados, y un 61 % está listo para permitir a sus padres vivir con ellos cuando estos dejen de trabajar.

Conclusión

Lo mejor que podrán hacer los padres por sus hijos es darles libertad y la posibilidad de vivir su propia vida. Si a un niño le permiten aprender de sus propios errores, se tienen en cuenta sus elecciones y deseos, es apoyado y se le ayuda sin imponer opiniones, entonces ese niño se convertirá en una persona con un sentimiento natural de agradecimiento y responsabilidad. Y si, al mismo tiempo, los padres nunca se descuidan ellos mismos, entonces nunca surgirá la sensación de haber desperdiciado la vida. Como resultado, no habrá reclamos ni resentimientos.

No olvides que el niño copia el comportamiento de sus padres. Cuando necesites ayuda, podrás ver tu reflejo en ellos y ver qué tipo de persona has sido tú.

¿Qué piensas? ¿Los hijos tienen obligaciones ante sus padres?

Imagen de portada pexels
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