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17 Desafortunados que se convencieron por sí mismos de que la codicia humana no tiene fronteras ni límites

En el mundo existen personajes a los que ni siquiera se les puede pedir agua durante la lluvia. Pero si hay algún beneficio en alguna parte, inmediatamente aprovechan la oportunidad con ambas manos. Y no importa que para ello sea necesario arruinar las relaciones con los familiares y pasar por encima de otros. Es cierto que en ocasiones, casi todo el mundo intenta ahorrar. Pero entonces el karma puede volver de tal forma que queda solo contar chistes al respecto.

En Genial.guru esperamos que nadie tenga que encontrarse con personas tacañas sin remedio. Y en el bono encontrarás el ejemplo de un ahorro tan dudoso que no se puede explicar con ninguna lógica.

  • Acepté ir a una cita con un chico que conocía. Me llevó a su restaurante favorito, pidió todo lo que su corazón deseaba: primer platillo, segundo, guarnición, etc. Soy vegetariana, y todos los platillos eran con carne. Él no lo sabía y tampoco se lo expliqué. Solo tomé té. Bueno, nos quedamos un rato y trajeron la cuenta. Y luego dijo que no me debía nada y ofreció pagar la cuenta mitad y mitad. ¡Mitad! Parece que solo quería comer gratis. Tiré el dinero sobre la mesa (gano bastante en el trabajo y me lo puedo permitir) y me fui. © Oídoporahí / Ideer
  • Mi amiga consiguió un trabajo como vendedora en una tienda de mascotas. La tienda era nueva, recién inaugurada, todo era decoroso y noble, solo que había un enorme “pero”: no había almuerzo como tal, y la jornada laboral era de 11 horas (de 9:00 a 20:00). La chica necesitaba almorzar de alguna manera, por eso llevaba la vianda en un recipiente, pero no había forma de calentar la comida, ya que el dueño no proporcionó un microondas. En respuesta a la petición de los vendedores (que trabajaban por turnos 2 y 2) de comprar un microondas, el dueño dijo: “Si trabajan bien, compraremos un microondas. ¡Esta será su motivación!”. ¡Así de fácil! ¡Y las grandes corporaciones de todo el mundo siguen tratando de desarrollar sistemas efectivos de motivación del personal! © TaichiOno / Pikabu
  • Una vez mi abuela nos compró ropa interior a mi hermana y a mí en una tienda de segunda mano (sí, o sea, ropa interior usada). Y ese fue nuestro regalo de Navidad, por cierto. Pero lo peor, ¿saben qué? Ella tiene un montón de dinero. Papá se puso tan furioso esa vez. © mo799 / Reddit
  • Oh, recuerdo que hubo una fiesta corporativa en el trabajo. Y al día siguiente, por la mañana, estábamos viendo el video: todos estaban bailando, y una colega, también bailando, juntó la comida de la mesa, la puso en su bolso y se fue a casa mientras todos bailábamos. © Anna Bogdan / Facebook
  • Nos separamos hace más de 3 años. Mi ex entonces se comportó simplemente repugnante: se llevó todo, hasta la azucarera, y hasta el frasco con monedas. Ahora estoy casada y tengo un hijo. Una vez nos encontramos por accidente. Mi ex vio un conejito de peluche en las manos de mi hijo y exigió que se lo devolviera. En respuesta a eso, yo decidí persuadirlo y lo convencí de pagarle el costo aproximado del juguete, ya que a mi hijo le encantaba ese conejito, no se lo podía quitar. Al final, terminó juntando 5 dólares en monedas del suelo. © Oídoporahí / Ideer
  • Regresaba a casa por la tarde, me encontré con un colega, un joven agradable. Me invitó a una cafetería. Nos sentamos, charlamos, y luego él dijo que solo tenía 15 dólares y me preguntó si podía darle el dinero faltante para pagar la cuenta. Se lo di sin ningún problema; después de la cafetería fuimos a su casa, pagué el taxi, también pagué el viaje de regreso a casa. Al día siguiente me llamó. Me pidió que le prestara 15 dólares, sin explicar muy bien para qué los necesitaba. Fue entonces cuando entendí que simplemente quería obtener de vuelta lo que había gastado en mí en la cafetería... © Oídoporahí / Ideer
  • Mi papá metió un trozo de cartón en sus zapatos para tapar el agujero que había aparecido en la suela. Para que lo entiendas: tenía otros zapatos y también tenía dinero para pagar las reparaciones. Y encima estaba tan orgulloso de su ingenio que se lo mostró a mamá. Y mi madre, por supuesto, horrorizada, le dijo: “¡¿Qué pensará la gente?!”. Papá respondió que nadie iba a mirar la suela de sus zapatos. Y aunque alguien la viera, no era para tanto. © Kathleen Alexandrakis / Quora
  • Hace poco hablé con mi exmarido y quedé muy sorprendida. Me pidió que no solicitara la pensión alimentaria, argumentándolo de la siguiente manera: “Pero si te daba de comer mientras estabas de baja por maternidad”. Al final, me di cuenta: qué bueno que nos separamos. © Oídoporahí / Ideer
  • Mi madre tenía un novio que, a los 40 años, se las arreglaba para seguir viviendo con sus padres, aunque tenía su propio negocio y un doctorado. Entonces, cuando cumplí 18 años, me regaló un libro. ¡Y atención! ¡El libro tenía que ser devuelto, ya que lo había traído de la biblioteca! © 2Guard / Reddit
  • En el trabajo dije en voz alta: “Hay tanto barro en la calle, mis botas están todas salpicadas”. Una colega, una chica agradable, respondió de inmediato, diciendo: “¡Tengo toallitas húmedas! ¡Toma!”. Y cuando le di las gracias y saqué una toallita, continuó: “¡Me debes 15 centavos!”. ¡Y no estaba bromeando! Parece que yo soy la tonta, ¿verdad? Ya que siempre comparto todo con todos y no pido dinero. © Nadezhda Yurevna / Facebook
  • Una conocida llamó preguntando por qué no podía enviar un correo electrónico desde la computadora portátil. Me pidió que escuchara el sonido del error. Le dije que no podía diagnosticar errores por teléfono, menos por el sonido. Entonces me preguntó cuándo estaría en su zona para ver y arreglar la avería. Respondí que podía ir mañana si me invitaba unos dulces. Con una voz disgustada, me dijo que tal vez era alguna tontería que no valía el costo de los dulces. Entonces le propuse que arreglara el error por su cuenta. En respuesta, escuché: “Está bien, lo resolveré”. Y colgó el teléfono. Es tan bueno ser perezoso y maligno; ahora no voy a tener que ir a ningún lado mañana. © gwozdedir / Pikabu
  • Mi padrastro hace un montón de tonterías debido a su obsesiva frugalidad. Pero lo más épico es cuando camina por la cafetería y les pregunta a los clientes si terminaron de comer para poder juntar las sobras. © modestlymousie / Reddit
  • Hubo un caso en mi juventud, hace 20 años. Me reuní con una amiga en la ciudad, salimos a pasear. Le dieron ganas de ir al baño y ningún baño era gratuito. Así que recorrió media ciudad con los ojos desorbitados, buscando un baño más barato. Al final, encontró uno que era más barato por 15 centavos. Vale la pena mencionar que mi amiga ganaba bastante bien. © Irina Nosenko / Facebook
  • Trabajaba en un almacén de construcción, mi tarea consistía en despachar mercancías cuando me presentaban la boleta. Vino un hombre en un auto, se paró junto al montón de arena y comenzó a llenar las bolsas con una pala. Me acerqué para ayudar (en algunas ocasiones la gente va cargando mientras espera en la cola). Entonces nos quedamos así, él sostenía las bolsas y yo las llenaba de arena. Pregunté: “¿Cuántas bolsas son en total?”. Él respondió: “Y, unas 3-4 más”. Decidí aclarar: “Pero ¿por cuántas piensa pagar?”. Y ahí me dijo: “¿Para qué pagar? Ayer me llevé una tonelada, no me alcanzó, así que vine por más”. Casi me quedo mudo por tal giro, y lo envié a la caja. Él pagó todo en silencio y se fue. © Smallerbee / Pikabu
  • Conozco a una persona que se queja constantemente con los administradores de los restaurantes por la comida y el servicio (aunque sean excelentes) para obtener una comida gratis, un cupón, un descuento o cualquier cosa. Ese comportamiento me da asco. © pumpsandpearls / Reddit
  • Estoy viviendo con un verdadero tacaño. Es mi marido. Tiene un salario decente, pero vivimos en una choza tan barata que siempre me avergüenzo cuando alguien viene a visitarnos. ¡Ni siquiera hay espacio para poner una lavadora! Por cierto, mi salario también es bastante bueno. Es solo que mi esposo se queda con la mayor parte de nuestros ingresos como “ahorros para el futuro”. © Unknown author / Quora
  • Mi tía le alquilaba una habitación a un hombre que resultó ser muy codicioso. Se pueden contar muchas anécdotas interesantes al respecto, pero sobre todo me gusta la historia de cuando una vez él fue a un festival de música. Juntó todos los vasos de plástico que habían quedado tirados en el suelo, los llevó a casa, los lavó y los siguió usando. © Barbara Villiers / Quora

Bono: A veces, ahorrar se convierte en algo extraño

  • Tuve un socio durante algún tiempo, y solíamos ir de viaje por trabajo. Cada vez que íbamos a una cafetería, ordenaba una sopa de limón. Entonces, luego de consumir la sopa con gusto, sacaba una rodaja de limón del fondo del plato y la ponía cuidadosamente... en el té. © Karabir / Pikabu

¿Alguna vez te has encontrado con personajes similares? ¿Siguen comunicándose o ni siquiera quieres oír hablar de ellos?

Imagen de portada Oídoporahí / Ideer
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