Un joven realiza modernos lentes a partir de botellas de plástico que recoge a la orilla de ríos y playas

La cantidad de plástico presente en el planeta es preocupante. Según la Organización de las Naciones Unidas, cada minuto se compran un millón de botellas de este material, y, al año, se usan 500 000 millones de bolsas. Ocho millones de toneladas de estos productos acaban en los océanos anualmente, amenazando la vida marina. Ante esta realidad, un joven decidió hacer algo con el plástico que otros consideran un desperdicio y creó un proyecto que se ha convertido en una novedad en el mundo del reciclaje.

Genial.guru aplaude las iniciativas que permiten reusar estos materiales y que, además, cuentan con diseños originales y contribuyen al cuidado del medio ambiente.

Desechos que llegan a la orilla

En 2018, Malcolm Rendle recorrió el Paseo de la Costa de Vicente López, a orillas del río de la Plata, en Argentina, y se encontró con una escena que lo impactó muchísimo: la marea había traído botellas de plástico, y estas estaban acumulándose en la orilla. Esto hizo que decidiera darles un nuevo uso y que ideara un proyecto mediante el cual, textualmente, abriría los ojos de las personas ante esta realidad.

Un producto es un desperdicio cuando no se aprovecha

Fue así que este joven de 28 años le dio vida a Bond Eyewear, una empresa dedicada al diseño sustentable, la cual fabrica lentes de aumento y de sol hechos con plástico reciclado. “Es desperdicio cuando no se aprovecha”, dice la caja que contiene los anteojos, por lo que estos diseños han sido ideados para generar cero basura y para promover una economía circular, donde se reduzcan los desechos y se aprovechen mejor los recursos del medio ambiente.

Materia prima que no debería encontrarse en mares y ríos

La materia prima de los lentes de Bond Eyewear se obtiene a partir de los desechos que se recogen a la orilla del río de la Plata y de otras playas. Posteriormente, estos se trituran y se convierten en filamento que sirve para darle la forma a los lentes en una impresora 3D y crear varios diseños que van desde lo clásico hasta lo contemporáneo, en una diferente gama de colores.

Un emprendimiento consciente

Una vez que tuvo cierta cantidad de productos disponibles, Malcolm se aventuró a abrir una tienda en Tigre, ciudad ubicada al norte de Buenos Aires. Allí puso a la venta los diseños que había fabricado, con un mensaje muy claro para todos: quería abrirles los ojos ante una realidad inminente en el mundo y, de esa manera, crear un vínculo entre la comunidad y la naturaleza. Y, efectivamente, lo logró.

Gran aceptación

Para sorpresa de Malcolm, los 150 lentes que tenía disponibles para la venta para los próximos cuatro meses se agotaron antes de lo previsto. De hecho, a los 45 días ya se habían vendido 103 piezas. Además, había anunciado una preventa a través de sus redes sociales, por lo que la voz se fue corriendo poco a poco, tanto así que las ópticas comenzaron a contactarlo para poder revender sus diseños. De hecho, hace poco abrió otra tienda en el barrio de Palermo, en Buenos Aires, con lo que pretende llegar a más gente.

Renovarse sin dañar el ecosistema

Comprometido con el tema del reciclaje, Malcolm también ofrece la posibilidad de cambiar las gafas por algún otro diseño. Solo se necesita llevar los lentes antiguos a la tienda y, a cambio, el cliente recibe un descuento para adquirir un nuevo modelo. De esta manera, continúa promoviendo la cultura del reciclaje y le brinda un beneficio a quienes ya conocen la marca.

Educación que comienza en casa

La cultura del reciclaje comienza en casa. Para empezar, es necesario separar todos los residuos para poder evaluar el uso que se les dará posteriormente: vidrio, plástico, aluminio, latas, papel y desechos orgánicos. Además, se recomienda descartar la compra de productos desechables y optimizar todos los recursos, es decir, darles una segunda oportunidad y experimentar nuevos usos, como lo hizo Malcolm con esta gran iniciativa.

¿Reciclas los productos que desechas a diario? ¿Qué opinas de esta iniciativa? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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