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15+ Historias que demuestran que el trabajo de un tutor requiere resistencia y nervios de acero

La tutoría es algo habitual en todo el mundo. Las lecciones adicionales no solo ayudan a los estudiantes a obtener una calificación más alta, sino que también se convierten en un tesoro de materiales educativos para personas comunes que desean desarrollarse en un nuevo campo por sí mismas. Por ejemplo, Oxford ofrece a cualquiera que lo desee tomar cursos en línea que explican por qué los animales se comportan de una manera y no de otra.

En este artículo, Genial.guru recopiló historias divertidas de la vida de los tutores para que podamos ver su trabajo desde una perspectiva diferente.

  • Esta fue la solicitud más espectacular que he visto en toda mi práctica: “Soy más tonto que tu mascota. No sé nada de matemáticas. Dondequiera que haya números, mi cerebro se apaga. Si decides responder, lo siento por ti, pero prometo esforzarme. Necesito aprobar un examen de matemáticas. Estoy buscando a una persona que pueda hacerme aprobar aunque sea con la nota más baja. Si lo logras, puedes llamarte el mejor tutor del mundo o un superhumano sin temor a equivocarte”. © Ole4kaOlegovna / Pikabu

  • Mi esposa tiene un estudiante que, tan pronto como se sienta en la silla, comienza a masticar algo, se detiene y luego mastica otra vez. Y así siempre. Y definitivamente no es comida ni chicle. Ella notó que después de que él la usara, la silla comenzó a desmoronarse mucho. Y hoy entendió cuál era el problema. Este niño se sienta, inadvertidamente arranca la tapicería de la silla y se la lleva a la boca, y luego la escupe. © unknown author / Ideer

  • Mi diálogo con una alumna:
    —¿Cuál es la respuesta del primer ejercicio?
    —22.
    —¿Cómo puede ser? ¿Qué problema resolviste?
    —20 dividido 5.
    —¿Y? ¿Cómo fue que te dio 22? Muéstrame, por favor.
    Esto fue lo que vi. © Ole4kaOlegovna / Pikabu

  • El lugar donde trabajo como tutor y asesoro a los estudiantes es bastante ruidoso, por lo que a menudo es difícil escuchar los nombres de los alumnos. Pero se me ocurrió un truco ingenioso: mirar el nombre que aparece al iniciar sesión cuando abren sus computadoras portátiles. Hoy vi que una estudiante se conectó con nombre de Lenovo y pensé: “¡Ajá, qué nombre tan inusual!”. Llamé a esa estudiante Lenovo durante toda la consulta (por ejemplo, “¡Sí, Lenovo, esta oración es bastante apropiada aquí!”). Y recién al final de la lección, mi colega me dijo entre risas que Lenovo Signature es una marca de computadoras portátiles. Todavía no me he recuperado de la vergüenza y probablemente nunca volveré a ese trabajo. © emmyeggo / Reddit

  • Era tarde. Un estudiante estaba esperando que lo recogieran después de la clase. Llamó a su casa: “Oye, ¿puedes decirle a mamá que me recoja? Oh, está en la ducha... ¿Y papá? ¿Él también está en la ducha?”. Luego se volvió hacia el maestro: “Eso tomará un tiempo, señor”. © nerdsarepeople / Reddit

  • Estaba dando clases individuales en línea con estudiantes y sus padres les gritaban que dejaran de jugar. El padre de un estudiante entró corriendo a la habitación de su hijo y le gritó por una taza sucia que estaba en el fregadero. © grubas / Reddit

  • Una chica me llamó para anotarse en las clases de inglés. Hice una pregunta estándar: “¿Para qué necesitas hablar el idioma?”, ya que el programa depende de eso. Y en respuesta escuché: “¡Eso no es asunto tuyo! ¿Qué tratas de averiguar? ¿Por qué necesitas mi información personal? Además, ¡ya veo que no trabajaremos bien juntos! ¡Te encanta meter la nariz en los asuntos de otras personas!”, y colgó. © Lirala / Pikabu

  • Un joven me detuvo en el campus e inmediatamente me pidió que fuera su tutora de inglés comercial. Estudiábamos en nuestro tiempo libre en las aulas vacías de nuestra universidad. Después de algunas lecciones, recibí un mensaje: “Baja a la oficina de los vigilantes, te dejé algo”. En el paquete había un pan con una nota: “Esto es porque eres extranjera y sé que en tu país solo comen pan”. Una vez cancelamos una lección programada, y por la noche recibí un mensaje: “Nuestra relación es demasiado complicada como para construir un futuro juntos, así que será mejor que nos separemos”. © disenchantmentt / Pikabu

  • Trabajo como tutora de inglés. Hay de niños a niños. Hoy tuve a una estudiante nueva; la lección, en general, fue bastante normal. Al final le dije: “Y ahora los deberes”. Y ella respondió: “Si me pides tarea, le diré a mi madre que me trataste mal”. Yo estaba como: “¿Quééé?”, y ella: “Bueno, si estás haciendo tutoría, es porque necesitas dinero y, por lo tanto, seguiremos estudiando inglés, pero sin tarea. Si hay tarea, no trabajarás aquí por mucho tiempo”. © “Habitación № 6” / Vk

  • Enseño a un estudiante de octavo grado. Vive con sus abuelos lejos de la ciudad. Voy dos veces a la semana con traslados de 2 horas y media. Y cada vez su abuelo me da de comer la cena después de clase. No acepta rechazos. Hoy le advertí de antemano que no podía quedarme, ¡así que me juntó comida para llevar! Un sándwich, queso y jugo. © unknown author / Ideer

  • Una alumna vino a la lección y me dijo: “Hoy no fui a la escuela. Me enfermé, me duele la garganta. Mi mamá no me dejó ir. Pero vine aquí porque me gusta, ahora quiero estudiar. No quería ir con la última tutora: ella era aburrida”. Por un lado, fue agradable, pero por el otro, estaba estupefacta. ¿Por qué no podía ir a la escuela, pero sí podía ver a un tutor? ¿Los tutores tienen una inmunidad más fuerte? © ANcuriosity / Pikabu

  • Estuve en una reunión virtual con mi clase el primer día y olvidé apagar el micrófono. Luego comencé a hablarle cariñosamente a mi gato, que en ese momento estaba en mi regazo. © MrSpyder_ / Reddit

  • Vino un estudiante (un hombre de unos 40 años). A la mañana siguiente tenía que rendir un examen de cálculo. Él había calificado su conocimiento como “bueno, tirando a regular”. Trajo consigo un libro con problemas similares a los del examen para completar. Y entonces resultó que apenas fue capaz de resolver el primer problema, y eso fue todo. Y para el examen tenía que resolver al menos 5. Restaba tres de cero en la calculadora, y la suma de números de dos dígitos resultó ser una tarea completamente abrumadora para él. Estudiamos durante 2 horas, no aprobó el examen. Y al día siguiente recibí su reseña sobre mi trabajo realizado: “¡Es débil! Yo le daría una calificación de 2 o 3”. © Ole4kaOlegovna / Pikabu

¿Has tenido episodios extraños con los tutores? ¿O tal vez tú eres tutor y tienes peores historias que las de este artículo? Cuéntanos en los comentarios.

Imagen de portada unknown author / ideer
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