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18 Historias de personas que se vieron cara a cara con la desfachatez de los demás

Muchas veces queremos ayudar de corazón a nuestra familia o amigos cuando pasan por momentos difíciles. Pero algunas personas pueden pasarse de listas y querer aprovecharse de nosotros. Aunque la gente sea un poco sinvergüenza, no por eso hay que desmotivarse; es mejor mantener nuestras buenas intenciones con los demás.

En Genial.guru te invitamos a leer las historias de desvergüenza que tuvieron que vivir algunos internautas.

  • ¡Tenía una mejor amiga! Ella tenía un terreno y mi exmarido y yo, un auto. Como nos interesaba el terreno, decidimos negociar (de palabra), terminamos de pagar las cuotas del terreno y le entregamos el auto. Cuando le pedimos los papeles para bajar la luz, dijo que no los encontraba, y así pasaron los días y los meses. Un día le dije que me devolviera el auto, ya que no habíamos podido hacer nada en el terreno porque no nos daba lo que necesitábamos. Ahí empezó a actuar rara conmigo, a buscar peleas, pero yo ignoraba todo eso. La última vez que se lo pedí me dijo que quería hacerle el servicio y entregármelo, ya que lo venía usando desde hacía más de un año. En fin, se alejó, me eliminó de Facebook y jamás volvimos a tener contacto con ella. © La China Fernanda / Facebook
  • La vecina le pidió prestada la olla exprés a mi mamá; después de una semana, no se la devolvía y mi mamá la necesitaba, así que fue a pedirla y la señora le dijo que la disculpara, que no se la regresaría pronto, porque “es que me es muy útil”. Bueno ¡su frase ha sido burla en mi familia por años! © Mireya Trujillo Diaz / Facebook
  • Mi mamá le prestó el extractor de jugos a la vecina. Tiempo después, me recetaron tomar un jugo y se lo pidió de vuelta; ella, para no dárnoslo, me preparaba el jugo a diario, hasta que le dijimos que se me hacía tarde por esperarla y nos lo devolvió. A fuerza quería que se lo vendiéramos. © Maria Jose Bataller / Facebook
  • Una vecina de mi mamá fue un día a pedirle prestados 20 000 pesos colombianos. A los 8 días se los devolvió. Al otro día fue a pedírselos prestados de nuevo. Luego los devolvía y volvía a pedirlos y así sucesivamente, lo hizo durante años... Era el mismo dinero que iba y venía. Al final mi mamá un día confundida le preguntó a la vecina: “¿AL FIN ESTE DINERO DE QUIÉN ES, SUYO O MÍO?”. © Stella Maria Zuluaga Zuluaga / Facebook
  • Tenía una casa en México, yo vivo fuera del país; tenía dos apartamentos, así que mi esposo le dijo a una prima: “Si quieres, puedes vivir ahí y me la cuidas; no me pagues renta, pero de vez en cuando le das una manita de gato”. Pues resulta que nunca le dio ni una lavada al patio y, para colmo, usó uno de mis departamentos como basurero. Por supuesto que la saqué de mi casa, y ella después le hablaba cada dos días a mi esposo para que le diera otra oportunidad. © Veronica Lara / Facebook
  • Una vecina me pidió prestada la máquina de coser y unos libros para su hijo, para que hiciera una tarea escolar. La muy malvada se estaba por mudar y yo no lo sabía... se llevó mis cosas. © Gloria Ramos / Facebook

  • Mi hermana renta departamentos. A uno de ellos fue a vivir una mamá soltera joven con 3 hijos, su mamá y un hermano adulto muy flojo. Tuvieron una situación difícil y mi hermana hasta de comer les llevaba, y si se enfermaban, les daba medicinas. Obvio que dejaron de pagar la renta. Los dejó quedarse en el departamento con la promesa de que cuando estuvieran mejor, le iban a pagar. Pero pasó el tiempo y ya ni el agua querían pagar. Logró sacarlos y el lugar estaba todo maltratado y las paredes roídas por su perro. Se llevaron la regadera, la puerta del baño. Dejaron cristales rotos y, para colmo, dejaron el flotador aflojado de dos tanques de agua. Cuando se dieron cuenta de la fuga, ya habían pasado días. La chica se fue sin pagar varios años de renta, sin pagar el agua de varios meses, robándose lo que pudo del departamento y dejando una fuga a propósito... TODOS ABUSIVOS, MALAS PERSONAS Y MAL AGRADECIDOS. © Maribi Gonzalez / Facebook
  • A mi esposo una amiga le pidió dinero prestado porque su papá estaba muy enfermo y le urgía hospitalizarlo. Le prometió pagarle en cuanto lo tuviera (según ella como en un mes). Han pasado cuatro años y lo bloqueó del teléfono, le saca la vuelta al asunto y, por supuesto, ni un cinco le ha regresado la muy sinvergüenza. © Griselda Araux Perea / Facebook
  • Le dije a una vecina del departamento en donde vivíamos “lo que se le ofrezca, ya sabe”. Jamás me quedaron ganas de volverme ofrecer como buena vecina, nunca la olvidaré, me empezó a pedir “prestados” todos los aparatos eléctricos, me los echó a perder. Por esa gente algunos nos hacemos de corazón duro. © Guille Walldez / Facebook
  • Le presté una cuna a una amiga, más tarde se la pedí porque tenía una emergencia económica y me dijo que ya la había vendido, pero que me la pagaría; aún no vi nada del dinero. © Karla Gómez / Facebook

  • Cuando iba a ser madre, una “amiga” me prestó varias cosas: una cuna con algunas sabanitas, un parquecito, etc. Yo lavé todo y mi mamá lo planchó; ya estaba todo preparado, y unos dos días antes de que naciera mi niña, ella me llamó y me pidió que le devolviera todas las cosas. Al preguntarle por qué, me dijo que no eran suyas y que eran de otra persona, que no sabía que me las había dejado y esa persona las necesitaba ¡ya! Nosotras se lo devolvimos todo limpio y luego me enteré de que la otra persona llevaba pidiéndole las cosas hacía 5 años. © Eli Garcia Bis / Facebook
  • Un día fui a un mercadito y había una persona pidiendo dinero. Como yo acababa de comprar tacos dorados, le dije que tomara algunos tacos, pero me respondió que quería un lonche. Le contesté que yo no había comprado lonche para mí, que yo traía tacos, pero lo que quería era dinero, entonces no tenía mucha hambre, como decía tener. © Monica Soto Bejar / Facebook
  • Hay personas tan sinvergüenzas que piden dinero llorando y hablando mal e inventan mentiras con los demás. Hasta que les prestas y luego, cuando cobras, te comienzan a hablar mal y a negar que les prestaste dinero (amnesia temporal). Lo peor es que son familiares. Algún día la vida se lo cobrará. © Jeraldine Jess/ Facebook

  • Mi hermana estaba organizando una fiesta familiar en la que todos habían acordado cooperar con los gastos; ella dio el anticipo de la comida; después, como nadie estaba dispuesto a pagar la parte que le tocaba, tuvieron que cancelar la fiesta, pero nunca le devolvieron el aporte que había hecho para la comida. Días después, resultó que ellos hicieron la fiesta a espaldas de nosotros y no fuimos ni invitados; del dinero del anticipo ni hablar, nunca le pagaron y se hicieron los tontos. © Rocio Padillah / Facebook
  • Una supuesta amiga me lloró y me contó la supuesta historia de su vida. Yo sabía que atravesaba junto a su familia una muy mala racha y que debían dinero en todas partes, así que me pidió ayuda y cometí el error de conseguir un préstamo para que resolviera sus problemas. Ahora soy yo quien vive sin dinero, en problemas y con coraje y depresión porque se dio a la fuga con su marido y su cuñado, que resultó ser su amante... Yo llevo un año y medio pagando al banco y me falta otro tanto. © CL Matlalli / Facebook

Cuéntanos la mayor desfachatez que has visto o las situaciones en las que alguien ha intentado pasarse de listo contigo.

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