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19 Personas hablaron sobre los platillos de su infancia humilde que aún están dispuestas a saborear

¿A quién de nosotros no le gustan los platillos normales que antes nos preparaban por falta de dinero y que todavía ocupan un lugar especial en nuestro corazón? A menudo, lo mejor se esconde precisamente en la simplicidad, y la comida preparada sin lujos puede ayudarnos a asegurar eso. Nuestros lectores y otros internautas hablaron sobre sus preferencias culinarias de la infancia, las cuales siguen siendo sus favoritas.

Genial.guru seleccionó historias de platillos únicos y familiares que adornaron los años de nuestra juventud y que continúan deleitándonos, y tenemos prisa por compartirlas contigo.

  • Mamá siempre mostraba su creatividad a la hora de preparar algo. Ella solía hacernos sándwiches con tomates o pepinos. Bastaba con untar mantequilla en una rebanada de pan, pero no blanco, y luego recoger verduras del huerto, picarlas y ponerlas encima. Todavía adoro estos sándwiches, solo que ahora puedo permitirme agregarles jamón y queso suizo. © JBits001 / Reddit

  • No conozco a nadie que coma esto, pero cuando éramos niños, nos encantaba el arroz blanco frío con leche y azúcar. Lo cocinábamos cuando teníamos problemas financieros. Por lo general, solíamos cenar arroz cocido y caliente, pero después lo desayunábamos frío con leche. © chewyfruitsx / Reddit

  • Aún me permito deleitarme con “pilaf para los pobres”. Frío un poco de cebolla, zanahoria y arroz. Cuezo todo con un poco de hierbas y lo disfruto. © Olga Ivanova / Facebook

  • Nuestra familia nunca fue de bajos recursos, los productos no nos hacían falta. Pero aquí está la paradoja: por alguna razón, los “platillos para pobres” nos parecían más deliciosos. Por lo tanto, mi hermana y yo nos alegrábamos cuando mi mamá nos cocinaba algo sencillo y sabroso: gachas de trigo sarraceno con gruesos trozos de embutidos, lo que, al freírse, tomaba la forma de un sombrero. Todavía recuerdo cómo se veía esta delicia. © Irina Sokolovskaja / Facebook

  • ¡Seguramente no conoces qué es “tyurya”! Cuando éramos pequeños, mi mamá no tenía mucho dinero, pero de alguna manera podía alimentarnos a mi hermano y a mí. Desmoronábamos trozos de pan en un tazón, los rociábamos con azúcar y vertíamos agua hervida. A veces agregábamos canela molida. Era tanto sopa como postre y, probablemente, las dos cosas a la vez. Así que ni siquiera sospechábamos que se trataba de un platillo inventado por nuestra madre. Pensábamos que era una especie de plato gurmé. © Elena Baker / Facebook

  • Una vez, en mi infancia, no teníamos absolutamente nada para comer en casa. Éramos cinco hijos, yo era la mayor. Mi mamá y yo gastamos los últimos centavos para ir a los huertos y excavar algunos arbustos de papas. Mi mamá estaba llorando. En casa cocinó una sopa de papa con aderezo de cebolla frita. Han pasado unos 40 años, pero aún recuerdo el sabor de esa sopa: nunca he comido nada más sabroso. Cuántas veces he intentado repetirla, pero no me ha salido lo mismo. Y nunca podré olvidar ese sabor. © Gulnara Ulyasova / Facebook

  • No éramos ricos, pero tampoco pobres. En general, pertenecíamos a la clase media. Sin embargo, todavía recuerdo los guisantes fritos. Se remojan guisantes secos en agua durante varias horas y luego se fríen en una sartén, en aceite de girasol o en manteca de cerdo hasta que se vuelven densos. Son increíblemente sabrosos, y recuerdo que podía comer un kilogramo de este platillo. © Cheshire / AdMe

  • Rocía aceite vegetal sobre un gran trozo de pan blanco y espolvoréalo con sal. O unta mantequilla en el pan y espolvoréalo con azúcar. ¡Estos fueron los mejores bocadillos de mi infancia! © Natalia Shevchenko / Facebook

  • Mi mamá inventó un platillo llamado “huevo en la tostada”. Aplasta un huevo duro, mientras aún está caliente, con mantequilla y unta una tostada con esta papilla. Agrega sal y pimienta al gusto. Resulta muy sabroso. Todavía me complazco con este platillo. © DEAR Mr Eco / Reddit

  • Mis padres no tenían dinero, aunque ambos trabajaban. Y a pesar de que nuestra comida siempre fue sencilla, nunca pasamos hambre. Mi papá solía servir mi platillo favorito para la cena del domingo. Cocinaba jamón, repollo y papas en una cazuela enorme. Ayer mismo intenté hacerlo para mi novio y quedó encantado. © Terry Hall / Quora

  • Mi abuela me contó que, cuando no tenían dinero, solo comían arroz con mantequilla. Se ve como si estuviera frito, pero en realidad solo hay que hervirlo, agregarle aceite vegetal y un poco de sal. Una vez intenté hacerlo y salió muy sabroso. © Yan P. Danoy / Quora

  • Cuando era niña, mi mamá siempre nos hacía crepas para la cena. ¡Qué delicia! En aquel entonces, ni siquiera se nos ocurría que simplemente no podíamos permitirnos comer otra cosa. © Chandra Morgan-Henley / Quora

  • Eran principios de los años 90. Mis padres compraron un trozo de carne molida congelada. Cuando se descongeló un poco, la cortamos en rodajas muy finas y las freímos en una sartén de hierro fundido. Con orgullo la llamamos “carne al estilo Shavrov”, en honor a la calle en la que vivíamos en aquel entonces. Y sabía deliciosa. © RagDolly / AdMe

  • Fue hace mucho tiempo, hace unos 50 años. Mi abuela me preparó una sopa y la llamó “sopa de Miguel”. Por supuesto, la cocinó por falta de dinero. Ella aplastó papas hervidas y las rebajó un poco con el agua de la cocción. Luego agregó un pedazo de mantequilla, y resultó ser una sopa de puré. Me pareció muy sabrosa. © Marina Siltsov / Facebook

  • Tenía 5 años. Mis padres me llevaron a visitar a mi bisabuela. Era de noche y llegó la hora de la cena. Ella vertió un aceite oloroso en un plato, lo saló, le trituró un diente de ajo y me dio un trozo de pan diciendo que lo remojara y me lo comiera. Le pregunté “¿Qué es esto?”, y ella dijo: “Esto es solo para los invitados más queridos”. Tengo más de 30 años; no vivíamos mal en aquel entonces, y ahora no soy pobre, pero esa frase se me quedó grabada en la cabeza para siempre. Realmente era muy sabroso. Incluso hoy en día puedo simplemente rallar un trozo de pan con ajo, salarlo, verter aceite aromático casero, y ninguna pizza, pasta o sushi se compararán con eso. © Svetlana Skokova / Facebook

  • Una vez, el hijo de la amiga de mi mamá cenó con nosotros. Comimos espaguetis aderezados con salsa enlatada y queso parmesano en polvo, y pan de trigo frito con ajo. Al día siguiente, su amiga le llamó a mi mamá y le preguntó: “¿Qué le diste de comer a mi hijo anoche? Ahora solo habla de ese pan con ajo todo el tiempo”. Mi mamá, avergonzada, le contó lo que cenamos. Ella no conocía otra receta más simple. Y todavía me encanta comer ese pan con ajo casero. © Ethel Ross / Quora

  • Recuerdo que al final de mi último grado de la primaria, nuestras mamás nos prepararon la comida. Mi mamá preparó paté de espadín con mantequilla y hierbas. Todos los chicos se lo comieron. Han pasado 20 años y mis compañeros aún recuerdan lo delicioso que estaba. Pero un día, en un pícnic, decidimos repetir la obra maestra y salió asquerosa. Los espadines en sí son sabrosos incluso ahora: ya sea en un sándwich con queso derretido y hierbas o con pan negro y aros de cebolla. © LalyFam / Pikabu

  • Los panecillos de mi infancia: 2 galletas con mantequilla en el centro. Todavía me hago esto, aunque puedo comprar cualquier pastelito. © Daria Melnik / Facebook

  • Una amiga vive en Londres. Crecimos juntas. Un día les contó a los británicos que mi padre hacía “pastelitos al estilo ranchero” en verano mientras jugábamos afuera. Sumergía trozos grandes de pan en agua y azúcar, y listo, salía un “pastelito”. Según los rostros de los británicos, parecía que estaban listos para recolectar ayuda humanitaria para los niños hambrientos de mi país. Después de todo, mencionó que mi papá los mojaba en el agua de lluvia de un barril. Le pregunté por qué lo recordó, y dijo que estaba segura de que era necesario remojarlos en el barril, dado que así sabían mejor. También le aconsejé que les contara sobre una sopa que nos preparaban nuestras bisabuelas. © olgalebed / Pikabu

¿Qué “platillos para pobres” te encantan?

Imagen de portada Svetlana Skokova / Facebook
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