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Es modelo a los 56 años, luce genial y demuestra que la edad es solo un número

Muchas personas suelen postergar sus sueños hasta encontrar el momento adecuado para cumplirlos, pero cuando alcanzan la mayoría de edad, algunos suelen rendirse afirmando que “ya están muy viejos” para tal o cual cosa. Sin embargo, en muchos casos, el límite no está en la edad, sino en uno mismo. ¡Solo nos falta un poco de confianza en nosotros!

Genial.guru cree que los sueños no tienen edad, y es por eso quiere compartir contigo la historia de Kathy Jacobs, quien, a pesar de tener 56 años, es participante de un importante concurso de modelos, demostrando que, cuando vences los prejuicios propios, puedes mostrarle al mundo toda la belleza que hay en ti sin ningún impedimento.

Comencemos por conocer un poco sobre la vida de Kathy

Kathy Hartsell Jacobs vive en Canadá. A sus 56 años, es madre, actriz, empresaria y modelo. En su juventud, durante los años 80, modeló para Ford Models, y, desde entonces, ha luchado por la inclusión en la industria del modelaje, intentando que en la pasarela puedan apreciarse todo tipo de rostros que embellecen el mundo a su manera. Sin embargo, aun teniendo talento, por diversas razones se vio obligada en repetidas ocasiones a postergar el modelaje.

A la hora de hablar sobre su vida, ella cuenta lo siguiente: “He estado casada por 24 años y tengo una hija de 23”. Además, afirma que está orgullosa de los integrantes de su familia: “Mi hija es una chica grandiosa, lo tiene todo, inteligencia y bondad. No puedo darme todo el crédito por eso porque mi esposo es un padre muy bueno. (...) También soy muy proactiva, inventé los kits de pasteles y galletas, y pasé cinco años inventando una línea de cuidado de piel para mujeres mayores de 40 años, aunque no pude obtener el dinero para fabricarla”.

Pese a todas esas cosas buenas, ella no se sentía plena, porque aún tenía muchos proyectos que quería hacer. “Hasta hace seis meses trabajaba en un bar limpiando mesas y fregando el suelo (...). Ganaba un salario mínimo en un trabajo que odiaba”. Sin embargo, habría seguido con aquella rutina que, aunque no la hacía feliz, le permitía sustentarse, si no fuera porque se decidió a intentar llegar más lejos: “Me dije ‘voy a darme una última oportunidad. Me tomaré algunas fotos y las enviaré’. Y fue así que obtuve algunos trabajos de modelaje y actuación, y quedé como finalista en una competencia de modelos”.

No se rindió ante la primera negativa

Aunque ahora podemos apreciar su éxito, lo cierto es que la primera vez que se presentó al concurso Sports Illustrated Swimsuit, en el cual se encuentra actualmente, no pasó siquiera la primera ronda, pero no se rindió. Lejos de creer que no tenía el talento que necesitaba, pensó: “‘les mostraré que las mujeres mayores de 50 años realmente somos hermosas y necesitamos ser vistas’. Al año siguiente me presenté de nuevo”. Es así que, después del primer rechazo, volvió a presentarse viajando hacia el casting con un pasaje económico y mucho entusiasmo. En aquel sitio, lejos de su entorno, se sentía nerviosa, y no por una simple inseguridad, sino porque su principal objetivo no era simplemente ganar, sino darle un mensaje al mundo del modelaje: “Sentí que lo hice bien, pero estaba muy preocupada porque es muy importante para mí que las mujeres mayores de 50 años estén representadas en los principales medios de comunicación”.

Y así, tras diversas pruebas, cuando llegó el momento en el que el jurado anunciaría a las candidatas de la competencia, ella sintió mucha expectativa: “Los nombres se repetían y el mío no era una de ellos. (...) Fue entonces cuando dijeron: ‘la edad es belleza’, y mostraron mi foto. Bajé la cabeza y fue como si en mi interior hubiese un montón de seres humanos llorando y aplaudiendo. Ni siquiera podía mirar hacia arriba. De alguna manera, subí al escenario con una mezcla de gratitud, incredulidad, conmoción, felicidad y orgullo de mí misma por no rendirme nunca”.

El honor de ser una novata de 56 años

Kathy afirma con mucho orgullo: “soy la novata de 56 años (...), quiero ser la novata más vieja”, ya que con ello quiere demostrar que la juventud no es una cuestión de edad, sino de espíritu: “Me siento muy joven por dentro y apuesto a que muchas mujeres pueden identificarse conmigo en ese nivel. (...) Estoy haciendo esto para ser parte de un cambio en la perspectiva de las mujeres mayores de 50 años, no solo para la sociedad, sino para nosotras mismas. Nosotras, como mujeres mayores de 50 años, debemos unirnos y darnos cuenta de lo increíbles, relevantes, bellas y sexis que somos. ¡Es hora de que mujeres de todas las edades se unan y reclamen su poder! El edadismo (discriminación por edad) nos afecta a todos, y si las mujeres de todas las edades se unen y lo detienen ahora, ayudarán a evitar que las futuras generaciones lo experimenten”.

Su vida es un ejemplo de que nunca es demasiado tarde para nada

La odisea de Kathy Jacobs por triunfar va más allá de querer cambiar los cánones de belleza en el mundo de la moda, ya que lo que más quiere es mostrarle al mundo que, ya sea con 10, 20 o 50 años, en nosotros siempre está la oportunidad de un nuevo comienzo y de vivir cosas nuevas: “Es realmente doloroso decirle a alguien que expiró o que su tiempo se acabó porque hay un número adjunto. Porque cuando alcanzas los 50, 55 o 60, te quedan potencialmente otros 40, 50 años en este planeta. ¿Y vas a voltear y hacerte el muerto por 50 años? Estoy aquí para decir que ya no vamos a hacer eso. Estoy aquí para mostrarle al mundo quiénes somos, no para que el mundo nos diga quiénes somos”.

Es importante darnos cuenta de nuestra belleza y de todo lo que somos capaces de hacer

La lucha por los sueños es un camino que suele ser difícil. Los retos que se presentan pueden hacernos dudar de nosotros mismos, pero si logramos vencer aquella inseguridad, seremos capaces de cualquier cosa: “He aprendido a creer en mí misma, incluso cuando nadie a mi alrededor cree en mí”, afirma Kathy. Sin embargo, a veces, los deseos no se cumplen en el momento en el que los soñamos. Pueden ser muchos los factores de la vida que nos hacen esperar, pero aun cuando no podamos llevarlos a cabo en el acto, no significa que los dejemos en la lista de cosas que nunca haremos: “Creo que, a veces, puedes tomar un descanso de tu sueño y volver a él después. A veces funciona y otras no. Pero nunca funcionará si no lo intentas. (...) Creo que, en general, si no te arriesgas y no te expones, no conseguirás el trabajo que tanto quieres”.

El mensaje más importante que tiene para decirle a las mujeres mayores de 50 es que nunca deben avergonzarse por tener esa edad y atreverse a cosas nuevas: “Quiero gritarles desde los tejados a las mujeres de todas las edades: hagan todo o nada para sentirse bien consigo mismas, y no se disculpen por tener o no tener las habilidades para hacerlo. Ámate a ti misma. Siéntete bien contigo misma”.

¿Crees que hay una edad para cumplir los sueños? Cuéntanos en la sección de comentarios cuántos años tienes, si sientes orgullo de la persona que eres y que meta quieres alcanzar en tu vida.