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“Estaba frustrado, pero nunca me sentí derrotado”, Harrison Ford y su paso de carpintero a famoso actor

La mayoría de nosotros conocemos a nuestros actores favoritos en sus momentos de gloria. Sin embargo, antes de que ellos alcanzaran el reconocimiento y la fama, hubo un arduo trabajo y una intensa perseverancia. Un ejemplo de ello es Harrison Ford, que mientras buscaba convertirse en un actor aclamado, se desempeñó en el oficio de la madera, que finalmente terminó sirviendo a su meta.

En Genial.guru, queremos contarte cómo fue que el intérprete de Han Solo llegó a serlo, pasando antes por trabajar como carpintero y mostrando que todo camino en ascenso tiene un comienzo.

Encontrando su pasión por la actuación

En sus primeros pasos, Harrison Ford conoció su gusto por la actuación en unas clases de arte dramático a las que asistió en la universidad, cuando estudiaba Literatura Inglesa y Filosofía en Wisconsin. No le fue tan bien en esto último, pero gracias a ello decidió mudarse a Los Ángeles con su esposa Mary en 1964, mismo año en que se casaron.

Para ese momento, Ford tenía 22 años; joven y guapo, logró conseguir un par de contratos como extra en Columbia y Universal Studios. Los papeles fueron mejorando levemente, pero Ford no se sentía conforme, y sus responsabilidades incrementaban: la familia iba creciendo.

Aquello le indujo a pensar en una forma extra de ganar dinero para mantener a su familia y no tener que aceptar papeles que no le gustaban. Así fue como terminó convergiendo en la carpintería. Todo surgió haciendo arreglos en su propia casa. Descubrió que tenía habilidad para ello y empezó a hacer trabajos para sus amigos y conocidos en Hollywood.

Su primer trabajo como carpintero

Empezó trabajando para Sergio Mendes, un músico brasileño que le encomendó la construcción de su estudio de grabación. En 1982, Ford recuerda la amabilidad del reconocido jazzista al confiar en él a ojo cerrado. Trece años después, en 2015, el músico menciona al respecto que Ford “hizo un trabajo maravilloso”.

Mendes no sabía que su encargo se trataba del primer trabajo de Ford como carpintero, él tampoco se lo mencionó. No obstante, el ahora experimentado y aclamado actor atribuyó el éxito del proyecto a su tarjeta de biblioteca: “Salió muy bien, gracias, pero gracias a los libros de la Biblioteca Pública de Encino”.

Abriendo puertas entre la carpintería y la actuación

Así se fue tejiendo el camino de Ford hacia mejores horizontes en Hollywood, alternando su trabajo de actor y ebanista; y como una cosa lleva a la otra, terminó conociendo gente influyente para quienes hizo trabajos de carpintería. Entre ellos, al director de casting Fred Roos. Ford estaba cerca del papel que elevaría su carrera como actor, todo gracias a una puerta.

Francis Coppola quería remodelar su oficina, así que Roos recomendó a Ford. Este respondió: “Lo haré, gracias, pero solo si puedo hacerlo por la noche. Es la oficina de Francis. Me gusta ser carpintero y me gusta ser actor, pero no quiero mezclar las dos cosas”.

Así, coincidió que mientras Ford iba terminando su jornada, muy temprano en la mañana, llegaba George Lucas, quien usaría la oficina de Coppola para asuntos de su película Star Wars (1977). Era una mañana ordinaria que convertiría su vida en extraordinaria.

Su gran momento

Lucas y Ford conversaron espontáneamente, pues ya se conocían por un pequeño papel que había hecho Ford en la película American Graffiti (1973). Poco después, Fred Ross, director de reparto de Lucas, lo llamó para leer unas líneas:

“Leí con más de cien actores. Seleccionaron a algunos y, de repente, me propusieron que hiciese yo también la prueba. Y me eligieron. Me preguntaron si quería hacerlo y respondí: ’Claro, ¿por qué no?’”. Ford no estaba audicionando a propósito, no hubo nada planeado, pero lo hizo tan bien que, a fuerza del destino, ganó su primer papel importante interpretando a Han Solo.

Lo demás es historia, Star Wars (1977) fue todo un éxito, la película más taquillera de ese año, la cual fundaría una de las franquicias del cine más relevantes hasta la actualidad. También fue la puerta que llevaría a Harrison Ford al estrellato, con posteriores papeles en importantes producciones como la saga de Indiana Jones y Blade Runner (1982).

Ciertamente, la carpintería fue clave en la vida del actor: “A través de la carpintería, alimenté a mi familia y comencé a elegir entre los papeles que se ofrecían”, dijo, “podía permitirme aguantar hasta que surgiera algo mejor. Pero nunca renuncié a mi ambición de ser actor. Estaba frustrado, pero nunca me sentí derrotado por mi frustración”.

Además de haber alcanzado su meta, llegando a convertirse en el actor mejor pagado de Hollywood, Ford encontró al amor de su vida a sus 60 años, Calista Flockhart, también actriz, mejor conocida por su papel de Ally McBeal. Se conocieron en los Globos de Oro de 2002 y se casaron en 2010. Desde entonces, se los ve muy felices.

Harrison Ford cumplirá 80 años este año, y su obra no se detiene. Con múltiples y notorias distinciones y nominaciones, ha mostrado su apoyo a causas cómo la preservación del medio ambiente, la arqueología, obras sociales y la aviación. Próximamente, será parte de una serie de comedia para Apple TV, volviendo a la pantalla chica, como lo hizo en sus comienzos.

Sin duda, su historia de perseverancia y compromiso es un ejemplo de inspiración, como carpintero autodidacta, hombre de familia responsable, protagonista de héroes inolvidables y filántropo. Su legado icónico muestra que la pasión y la determinación son una buena fórmula junto a las oportunidades.

¿Qué estarías dispuesto a hacer por lograr tus objetivos profesionales?, ¿qué otros trabajos has hecho aparte de tu profesión principal?

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