Hice que seguridad expulsara a la desvergonzada de mi suegra en mi boda

Historias
hace 1 año

No es un secreto para nadie que la relación con los suegros no siempre es fácil. Existen suegras que se convierten en una segunda mamá, pero también hay otras tan insoportables que pueden hacer que hasta Catalina Creel se vea simpática. Pues tal parece que eso fue lo que le sucedió a esta usuaria, cuya suegra decidió tomar “prestadas” las pertenencias de la novia sin permiso ni vergüenza durante su boda.

No siempre es fácil llevarse bien con una suegra, pero incluso en historias como estas podemos sacar algunos aprendizajes

  • Intentemos ponernos en el lugar de la otra persona. Como en esta historia, puede ser difícil lidiar con suegros que priorizan sus deseos por encima de la otra persona, mostrando una conducta autoritaria. Aunque nuestra primera reacción sea el enojo, siempre es bueno pensar no solo en lo que hace, sino en el porqué. Muchas veces, esas conductas pueden deberse a un pasado traumático o un entorno autoritario, incluso puede ser por una personalidad narcisista. Y aunque tales razones no justifiquen lo que hace, podrían ayudarnos a entender mejor la situación.
  • Es importante hacer respetar nuestros límites. Dejar pasar una conducta tan descarada, como es la apropiación de objetos ajenos (¡y nada baratos!), puede dar pie a que en el futuro se tome ciertas atribuciones, como husmear entre tus cosas y entrar a tu hogar sin invitación. En esos casos, según los profesionales, lo mejor es dejar en claro que siempre se es bienvenido al hogar, pero que se deben respetar los límites de los anfitriones para tener una relación saludable.
  • La relación con el suegro o suegra es triádica. Algunos suegros incluso pueden ser como padres para nosotros, pero para que este vínculo funcione bien se necesita que tanto la pareja como los suegros trabajen juntos. Los expertos explican que la incorporación del nuevo miembro, ya sea el novio o la novia, es un ajuste para la familia que llevará a cambios en la relación de padres e hijos, así que, para que este vínculo funcione, no puede ser trabajo de dos personas, sino de tres.
  • Comunícate con tu pareja. Reprimir nuestros sentimientos y preocupaciones no puede ser bueno para nuestra salud ni para nuestros vínculos. Siempre manteniendo el respeto hacia la familia, los profesionales aseguran que es bueno expresar lo que se necesita para sentirse apoyado por nuestra pareja. Puede ser tentador descargar las emociones con quien tienes a tu lado, pero asegúrate de no desplazar los sentimientos ni culparse mutuamente por lo que hacen otras personas para afectarnos.
  • Apoya a tu pareja cuando expresa inquietudes. Aunque no sean los mejores ejemplos, hay muchos casos en los que la pareja prefiere defender a sus progenitores y desestimar la opinión de su cónyuge, tildándola de absurda. Esto puede hacer que los conflictos se agraven y la persona se sienta sola e incomprendida. En esos casos, lo mejor es ser lo más objetivo posible y tratar de ser mediador ante opiniones diferentes.
  • Recuerda que la relación con los suegros no necesariamente debe ser mala. A veces, el problema puede estar en la comunicación con los suegros. Siendo de distintas familias con costumbres y tradiciones diferentes, puede haber alguno que otro choque. Pero nada que no pueda solucionarse; cuando hay deseos de llevarse bien mutuamente, se puede encontrar la forma de hacer que el vínculo funcione y que no sea necesario llamar a la policía ni contratar abogados.
Imagen de portada Material_Kiwi1561 / Reddit

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